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martes, 25 de agosto de 2020

El calendario litúrgico ligado a la Universidad en el siglo XVII y XVIII

  El los ya casi doce años de publicación de El Bable, uno de los temas que durante mucho tiempo (muchos artículos) captó mi atención fue el tema del Calendario visto desde muchos ángulos. Pensaba que el tema estaba ya agotado y ahora que revisando la base de datos del AGN doy por casualidad con una fecha, una fecha que une la cosa litúrgica, de santos, con la cosa educativa, de la Universidad, recuerdo que hay allí una serie de datos sorprendente. 

   La primera cosa es esto que acabo de encontrar: “México Acta del claustro pleno celebrado el 9 de agosto de 1627, en el que se refiere el ofrecimiento del doctor Juan Sotelo de Betanzos para hacer el inicio acostumbrado de la fiesta de San Lucas”. (AGN. Regio Patronato Indiano. Universidad (114). Vol. 10, Exp. 61, 1627/08/09, Fojas: 76-78).

   Efectivamente, el día de San Lucas, 18 de octubre; el de San Martín Caballero, 11 de noviembre; el de Santa Catalina, 25 de noviembre y San Juan Bautista, 24 de junio; eran días asociados a un evento específico en la Universidad.

  En aquellos años virreinales el calendario se llevaba más bien por el día del Santo. Así, por ejemplo, tenemos que ya desde Hernán Cortés, en sus Cartas de relación, al ir relatando los hechos, va dando la referencia calendárica litúrgica, así su llegada a lo que hoy conocemos por Veracruz ocurre un viernes santo… así irá refiriendo sus eventos, siempre con el día del santo o, en todo caso, de la cosa litúrgica.

   En el caso de la Universidad, el día de San Lucas marcaba el inicio del año lectivo, del ciclo escolar. El día de San Juan marcaba la fecha en que los aspirantes a sustituir a un maestro por ausencia del mismo se daban ese día. Santa Catalina (o Catarina) era la Patrona de la Universidad, lo sigue siendo en algunas universidades española. El día de san Martín de Tours era el día de la elección del Rector.

   Seguramente hay otras fechas de importancia universitaria asociadas al calendario litúrgico, pero las desconozco. Para leer más sobre el tema, entra aquí.

Epílogo

Acta del claustro pleno, celebrado el 7 de noviembre [antevíspera de San Martín], en el que se refiere: el nombramiento de examinadores de Artes por suficiencia, doctores Juan Díaz de Arce, catedrático de Escritura de Propiedad, Juan Sotelo de Betanzos, catedrático de Vísperas de Medicina, Juan de los Ríos, catedrático de Temporal de Artes, Bartolomé de Amézquita, y el segundo escrutinio para la elección de rector y conciliarios.

AGN. Regio Patronato Indiano. Universidad (114). Volumen 11. Exp. 96, 1633/11/07, Fojas: 45 – 46.



jueves, 30 de abril de 2020

La noche de Walpurguis o la redondez del tiempo

   Hacía un buen tiempo que no abordaba el tema del calendario y la propuesta que desde hace varios años había hecho acerca de que el tiempo es redondo… como los relojes lo son y nos marcan el tiempo determinado de medio día, pues para decirnos de un día entero las manecillas deben dar dos vueltas completas, y si dan vueltas es porque giran formando un círculo y si vemos algunos calendarios, los antiguos, específicamente los prehispánicos, estos eran de forma circular, de ahí eso que digo de que el tiempo es redondo y más que el tiempo, lo que es redondo es la cuenta que de él llevamos.

   Esta idea la reafirmo con la celebración que hoy, 30 de abril se hace (en tiempos normales) de la Noche de Walpurguis (Walpurgisnacht), que abarca desde el ocaso de hoy, hasta el amanecer de mañana. 1° de mayo. En esta noche “se celebra en el centro y norte de Europa la fiesta pagana de la Noche de Walpurgis, cuando las brujas pueden celebrar sus fiestas paganas antes de ser barridas por el amanecer del día de la santa. En realidad Walburga nada tenía que ver con este rito; más bien se escogió esa noche por oposición a la fiesta de Todos los Santos (que se celebra el 1 de noviembre), ya que celebrar ritos paganos seis meses después, o sea, del otro lado del año, es una manera ritual de darle vuelta. El escritor alemán Wolfgang Goethe retrató de manera detallada y espeluznante esa noche de Walpurgis en su Fausto". (Wikipedia.)

  Walapurguis o Walaburga o Valburga, Valborg, Walburg, Walpurga, Waltpurde, Valpurgis, Vauborg, fue una santa “Nació en Wessex (Inglaterra) cerca del 710. La leyenda dice que era hija del mítico rey san Ricardo el Sajón —un rey de los sajones occidentales— y de Winna, hermana de san Bonifacio, apóstol de Germania. Cuando su padre partió en peregrinación hacia Roma junto con sus dos hermanos —los también legendarios San Willibaldo y San Winibaldo—, Walburga, entonces de once años de edad, quedó bajo el cuidado de la abadesa de Wimborne. Pasó 26 años encerrada en el convento inglés, preparándose para las hazañas que llevaría a cabo en Alemania. Gracias a la educación que recibió en Winborne, Walpurga pudo más tarde escribir en latín la Vida de san Winibaldo y los viajes de san Willibaldo por Palestina. Eso la convertiría en la primera escritora de Inglaterra y Alemania. (Wikiwand.)

  Curioso encontrar esta, digamos, contraposición, esta antípoda calendárica, la noche del 30 de abril con la noche del 31 de octubre… prácticamente lo mismo que (pensando en el punto del otro lado del círculo) a 180 grados, en este caso a 180 días (180+180=360) entre el 24 de junio, día de San Juan el Bautista y el 25 de diciembre, la Navidad. Que es lo mismo que uno y otro equinoccio o uno y otro solsticio. Equilibrio cósmico al fin.

Para leer más del tema, entra aquí.
Un video musical, aquí.

martes, 4 de febrero de 2020

¿Será esta la razón por la cual cumplimos "Abriles" y "Primaveras"?

  Este próximo mes de mayo llegaré a las 65 primaveras, a mis 65 abriles. Lo comento solamente para dar pie a algo que seguramente has oído muchas veces, aquello de los abriles como años. Reflexionando esto, si yo nací en mayo no cumpliré 65 abriles, sino 64. En cuanto a las primaveras sí que serán 65, pero no completas, sino 64.5. Entonces, ¿cuál es la razón por la cual decimos… o decíamos, -no sé si en esta era millenial se siga usando el término-, eso de cumplir abriles o primaveras? Para ello veremos primero lo que allá por 1726 se definía como abril:

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
Diccionario de Autoridades - Tomo I (1726)

ABRIL. s. m. El segundo mes del año en el reglamento antiguo del año Romano, y quarto del que al presente usa nuestra Santa Madre Iglesia Romana, y las mas Naciones de la Európa. Tiene treinta dias, y es uno de los que componen la éstacion de la Primavera. Fué dedicado por la Gentilidad à la Diosa Venus Aphrodite, por cuya causa quieren algunos trahiga su origen de esta palabra, siendo lo cierto que viene del Latin Aprilis, que significa esto mesmo.
ABRIL. Metaphoricamente se usa para dár à entender, que una cosa está florída y hermosa: y assi se dice Está hecho un Abril: 

   Abril y la Primavera están unidos, si bien la primavera inicia el 20 o el 21 de marzo (en ocasiones el 19) un tercio de su duración cae en marzo y los dos tercios restantes en abril y algo más que ocurre es que ese mismo día que inicia la primavera inicia Aries, el primer signo zodiacal, y si volteamos muy atrás, en el tiempo, veremos que esa idea del “año nuevo” es más bien moderna o “moderna”, pues hace muchos siglos la cuenta del tiempo iba asociada con el zodiaco, con los astros, y el inicio del año lo marcaba Aries, así pues si Aries se asocia a Abril y a la Primavera, y quizá sea esa la idea de que “cumplir Abriles” o “cumplir Primaveras” era el modo de contar el tiempo que cada uno de nosotros tenía en este mundo.

   Encuentro en la hemeroteca del diario español ABC del 26 de marzo de 1955 (casualidades de la vida, yo nací en ese año) una interesante reflexión de la pluma de José María Peman con eso de cumplir abriles y primaveras:


Si te interesa leer el artículo completo, entra aquí.

martes, 16 de julio de 2019

Nuestra Señora del Carmen, la Canícula y el Lunes del Cerro: La Guelaguetza

  Hace unos años, en 2012, vivía aún en San José del Cabo, tenía una habitación privilegiada por una extraordinaria vista pues se encontraba en una loma y miraba al mar, eso me permitió seguir puntualmente el paso de Sirio muy de madrugada y su irrupción en el cielo para marcar el inicio de la Canícula, la temporada de calor extremo en el verano.

  Al profundizar en el tema y mantener mis ojos atentos a los limpios cielos matutinos del mar de Cortés, fui notando eso que fue anotado y estudiado cabalmente hace cientos, quizá miles de años: aprendí que en el Calendario actual, ese que “conocemos”, más por tradición que por entendimiento, sabemos que hay una Cuaresma que consiste en 40 días y que es el periodo en el que no se come carne los viernes. Tradición en vías de desaparición, entre otras cosas que cada vez menos se usan… no digamos que cada vez se entienden menos.

  Pero esa no es la única cuarentena que hay a lo largo del año, la primera comienza el 25 de diciembre y termina el 2 de febrero. La segunda, movible, es la famosa Cuaresma, la cual -lo sabemos bien- va del Miércoles de Ceniza al Domingo de Ramos y es fecha movible que va de acuerdo con la primera luna llena de la Primavera. La tercera es justo la que no conocemos como cuarentena sino como Canícula que va del 16 de julio al 24 de agosto, es decir, del día de N.S. del Carmen al día de San Bartolomé Apóstol.

 Por otro lado sabemos bien que los antiguos mexicanos, sean zapotecas que nahuas o mayas, tenían un sistema calendárico aún más preciso que el creado en la vieja Europa y que estaba fundado en los movimientos del cosmos, sea la aparición de estrellas en el firmamento que los puntos clave de los Solsticios y Equinoccios. Y en el mundo zapoteco precisamente marcaban las fechas con la Osa Mayor. Estas fechas eran el 5 y 25 de agosto, así como la del 6 de mayo. Amén de las bien conocidas del 21 de marzo, 21 de junio y 21 de diciembre.

  El 5 de agosto (dependiendo del lugar de donde se haga la medida) es justo la mitad del verano, la iglesia Católica transformó esta celebración pagana de origen Celta en el día de la Transfiguración del Señor, que era muy sentida en tiempos virreinales pero que actualmente pasa casi desapercibida; el 25 de agosto es, el final de la canícula. Mientras que el 6 de mayo, marca la mitad de la primavera. Todo hace sentido. 

 Falta una, la del equinoccio de otoño, la cual, al comienzo de la evangelización se asoció con el día de San Miguel Arcángel, con los cerros y con las lluvias y con las cosechas… en cambio la fiesta de Nuestra Señora del Carmen se asoció con Venus, (Cirio en buena medida) y Centéotl, deidad del maíz. Por consecuencia esta idea embonaba a la perfección con la fiesta del Cerro en la región zapoteca que hoy es la capital oaxaqueña.

  Y se estableció una regla, que si la fiesta del Carmen cae en lunes, entonces, será el próximo lunes que se haga la fiesta del Cerro con su correspondiente Octava, dado que es una celebración de alegría. Es por eso que la fiesta que conocemos como Guelaguetza se asocia a todo esto que acabo de referir y que para nosotros, en nuestro entender (limitado) del siglo XXI solo lo vemos como una fiesta de danza, color, comida y bebida… pero su significado es mucho más profundo.

   La Guelaguetza se celebra cada año en los dos lunes después del 16 de julio, excepto cuando el primer lunes el 18 de julio, aniversario luctuoso de Benito Juárez. En ese caso, se posponen las celebraciones una semana y caen en 25 de julio y 1o de agosto (como ocurrió en 2005 y en 2011, aunque en 2005 no se respetó esta tradición, y se celebró el Lunes del Cerro el día 18).

 También se le conoce como Guelaguetza al apoyo en especie (chile, maíz, frijol, etcétera), que se realiza en las comunidades cuando se realizan festividades. Este apoyo es recíproco, es decir, cuando se le brinda a la persona que lo requiere, está obligada a devolver el apoyo que se le dio. Las personas de las comunidades lo realizan como una forma de mostrar interés a sus costumbres o por lo que su familiar está haciendo o celebrando. Por lo regular, el apoyo de la Guelaguetza se da en las fiestas, al igual que en los velorios, solo que el apoyo cambia, es decir, las personas que lo reciben ya no están obligadas a devolverlo, pues se toma como una forma de demostrar el pésame por la persona fallecida. Guelaguetza es una palabra zapoteca que denota el acto de participar cooperando; es un don gratuito que no lleva consigo más obligación que la de la reciprocidad.

  Cintéotl o Centéotl, que en idioma náhuatl significa “dios del maíz” o, más precisamente "energía del maíz", en la cultura mexica en ocasiones se considera un ser dual, hombre y mujer, o bien solo del sexo masculino; en sexo femenino, pasó a ser Chicomecóatl que, según la cosmogonía mexica, nació de la unión de Piltzintecuhtli, dios-energía de los temporales, y de Xochiquétzal, diosa-energía de la belleza, de las flores, de la juventud y de la fertilidad, patrona de las jóvenes, del embarazo, de los partos y de los oficios de las mujeres, que tras su nacimiento se refugió bajo la tierra y se convirtió en distintos sustentos; de entre ellos, el maíz divinizado. Entre sus diversos cultos, se le celebraba junto a Chicomecóatl, la diosa-energía de la agricultura, de las cosechas y de la fecundidad.

  El origen de esta celebración proviene de los indígenas oaxaqueños, quienes veneraban a la "diosa-energía del maíz" Centéotl, por la que realizaban grandes honores, ofrendas y presidía las fiestas. Al llegar los españoles a esta tierra y establecer la religión cristiana, los frailes franciscanos y dominicos prohibieron las prácticas dedicadas a esta diosa-energía y construyeron el templo católico dedicado a la Virgen del Monte Carmelo -hoy templo del Carmen Alto-, y obligaron a los indígenas a rendir culto a la Virgen del Carmen. (Wikipedia.)






lunes, 22 de abril de 2019

Del Metro y sus hallazgos arqueológicos: Ehécatl, en la Ciudad de México

   Creo fue en 1970 cuando conocí el metro, había solamente dos líneas, el cruce de ellas era justo aquí, en la estación Pino Suárez; la línea "azul", número 2, con la "rosa" número 1. Y ocurrió que en las obras de excavación encontraron una centro ceremonial, ese que marcaba la entrada a la gran Tenochtitlán por la calzada de Ixtapalapan. De seguro aquel día que Cortés tiene su encuentro con Moctezuma, el 8 de noviembre de 1519 (pronto recordaremos el V Centenario de ese evento); alcanzó a ver el centro ceremonial dedicado a Ehécatl.

  Ehecatl. Viento. Lo representan en las pinturas por una cabeza fantástica, signo ideográfico de este elemento. Los mexicanos le concedían voz, y tenían muy en cuenta, para sus agüeros, los gemidos que arroja en la arboleda, los rugidos de la tempestad, las palabras que pronuncia metiéndose por los resquicios..

  «Esta gente—dice Sahagún — «atribuía el viento á un dios que llamaban Quetzalcóatl, bien así como dios de los vientos. Soplan estos de cuatro partes del mundo, por mandamiento de este dios según ellos decían: de la una parte viene de hacia el oriente, donde ellos dicen estar el palacio terrenal, al cual llaman Tlalocan, á este viento lo llamaban tlalocaiutl (tlalocayotl), no es viento furioso: cuando él sopla no impide á las canoas andar por el agua. El segundo viento sopla de hacia el norte, donde ellos dicen estar el infierno, y así le llaman mictlanpachecall, que quiere decir el viento de hacia el infierno: este viento es furioso, y por eso le temen mucho: cuando él sopla no pueden andar por el agua las canoas, y todos los que andan por ella, se salen con temor cuando él sopla, con toda la prisa que pueden, porque muchas veces peligran con él. El tercer viento sopla de hacia el occidente, donde ellos decían que era la habitación de las diosas que llaman Cioapilti (Cihuapipiltin), llamábanle Cioatlampa checatl ó Cioatecaiotl (Cihuatlampa ehecatl ó Cihnatecayotl), que quiere decir, viento que sopla de donde habitan las mujeres. Este viento no es furioso, pero es frío, hace temblar y tiritar; y con él bien se navega.

    «El cuarto viento sopla de hacia el mediodía, y llámanlo vitstlampa ehecatl, que quiere decir: viento que sopla de aquella parte donde fueron las diosas Vitsnaoa (Huitsnahua): este viento es furioso y peligroso para navegar; tanta es su furia, que algunas veces arranca los árboles, trastorna las paredes, y levanta grandes olas en el agua; las canoas que topan en ella, las hecha á fondo, las levanta en alto; «es tan furioso como el cierzo ó norte.»

   El editor de la obra de Sahagún, en una nota relativa al pasaje preinserto, refiriéndose al último viento, dice: «En Orizaba es furioso, y en Veracruz descompone mucho el «cuerpo, y causa dolor de cabeza.» En las pinturas lo representaban los indios con una calavera.

  Antes de las aguas se presenta el viento formando remolinos de polvo en las llanuras y llevando delante los objetos livianos en los caminos; de este hecho natural decían los mexicanos que Ehecatl, como precursor de los tlaloque, se presentaba barriendo y limpiándoles el paso.

   Ehecatl es el nombre del segundo día de las veintenas del calendario, llamadas vulgarmente meses. Era el primer día de la 12.a  trecena del Tonalamatl. Como segundo signo del mes, en los jeroglíficos lo representaban con una cabeza fantástica. Clavijero y otros ponen en lugar del signo un rostro humano en actitud de soplar; pero, en opinión de Orozco y Berra, esta representación no es genuina.

  Ehecatotontin. (Plural diminutivo de ehecatl, viento: «Vientecillos.» ) Remí Siméon, definiendo esta palabra, dice: «Idolitos ó imágenes de niños que se hacían para la fiesta de los montes en el mes Tepeilhuitl.» —Es verdad que hacían esos idolitos, pero no en figura de niños, pues representaban con ellos á los montes, y les ponían cabeza de persona, según refiere Sahagún en el pasaje siguiente: «Hacían á honra «de los montes unas culebras de palo, ó de raíces de árboles, y labrábanles la cabeza como culebra.

   «Hacían también unos trozos de palo gruesos como la muñeca largos, llamábanlos ecatolontin (ehecatotontin): así á éstos como á las culebras, los investían con aquella masa que llamaban tzoal. A estos trozos los investían á manera de montes, arriba les ponían su cabeza como cabeza de persona: hacían también estas imágenes en memoria de aquellos que se habían ahogado en la agua ó habían muerto, ó de tal muerte, que no los quemaban sino que los enterraban.»

   Nada en este pasaje revela que los ídolos tuvieran precisamente la figura de niños. Nosotros creemos que la palabra muñeca que emplea Sahagún aludiendo á la muñeca de la mano para dar el tamaño de los ídolos, la tomó Remí Siméon por niño. No se percibe el sentido etimológico de la palabra «vientecillos.» Acaso la significación sea metafórica; pero no acertamos á encontrarla. 








Fuente:

Robelo, Cecilio. Diccionario de la Mitología Nahoa. Imprenta del Museo Nacional México, 1905. pp. 168-171

Para ver imágenes del hallazgo del adoratorio de Ehécatl, entra aquí. Sobre las ofrendas encontradas durante la excavación para el Metro, entra aquí.

miércoles, 20 de marzo de 2019

La Primavera ya no comienza el 21 de Marzo

    Allá en 1962, cuando comencé la primaria de las primeras cosas que aprendí fue que la Primavera comenzaba el 21 de Marzo, luego, creo en segundo, fue que asociaba la fecha con el Natalicio de Benito Juárez. Ahora, tiempos del cambio climático, la primavera nos comenzó desde el 25 de febrero en términos de floración y calor, y en los astronómicos ya no es el 21, sino el 20 y, si mal no recuerdo, el año pasado fue el 19... y con estos ajustes o desbarajustes, la coloración propia del inicio de la Primavera nos llegó desde unos días antes.