sábado, 6 de junio de 2009

La Fortaleza: Salamanca, pionero en la industria de conservas en el país.

Esta es la ahora llamada calle Lázaro Cárdenas, pavimentada y haciendo contraesquina con la entrada de mercancía de Aurrerá. Lo que se ve en la foto es la mitad de lo que fue la planta empacadora de La Fotaleza, hace ya más de 50 años.

En la actualidad lo más común son los envases desechables, los empaques de alimentos cada vez más sofisticados, pero eso era muy distinto hace 80 años. Aquí en Salamanca existió una de las primeras empacadoras de productos alimenticios que hubo en México, Secundino Bellas, español avecindado en México con tesón y entrega desarrolló su propia tecnología y creó la que fue la principal fuente de empleo en Salamanca durante lo tercera y cuarta década del siglo XX, antes de que Pemex se asentara aquí. Quienes somos auténticamente salmantinos y tenemos más de 50 años de vida, sabemos muy bien lo que quiere decir La Fortaleza. La planta empacadora de frutas y verduras más antigua del Bajío. Yo viví toda mi infancia ligado a ella, la dirección de mi casa fue durante muchos años Ave. La Fortaleza # 200, una calle empedrada con poco tráfico a donde solo llegaban vehículos de carga para dejar frutas y verduras y salir con conservas enlatadas.

La Fortaleza la tengo ligada a una gran cantidad de recuerdos, uno de los enormes tinacos que tenía se levantaba muchos metros del suelo en forma de enorme lata de alguna de sus conservas, y la vi miles de veces pues desde el jardín de mi casa sobresalía. En primavera La Fortaleza era la proveedora de los dulces más exquisitos que un niño podía tener en la época, los llamados “cañutos” que no eran otra cosa que los corazones de las piñas que en el proceso de enlate eran desechados, todos los arrojaban por una minúscula ventanita que quedaba precisamente enfrente de la puerta de mi casa, así que era solo correr al cerro que se formaba día a día cuando la piña era procesada y los “cañutos” arrojados para el consumo del que así lo decidiera, las vacas eran quienes gozaban mas de esa delicia, había que estar muy listos para llegar antes que ellas, después era imposible acercarse al manjar.

Del otro lado de La Fortaleza estaba la estación del tren, las piñas que venían desde los campos de Acayucan, Veracruz, llegaban por los furgones que descargaban allí mismo en la estación.

Pero había otros días en que La Fortaleza nos producía nauseas a todos los que habitábamos en las cercanías, eran los días de producción de salsa cátsup. Un verdadero martirio. Desconozco los ingredientes que se usan, se que la base es el jitomate, seguramente le agregaban azúcar o sacarosa, no lo sé, lo que sí puedo asegurar es que en esos días al cocer toneladas y toneladas de jitomate, el olor que producía era de lo más desagradable. Eso no era todo, el verdadero martirio se daba los días de producción de chiles en vinagre, implicaba llorar, prácticamente todo el día por el ardor que producía en los ojos el cocimiento de cientos de toneladas de chiles jalapeños.

Las líneas de producción se encontraban aquí, al fondo se ve la única zona que sobrevive a los años de esplendor de La Fortaleza, las cámaras frías.

Ramiro de la Garma en su libro El Bajío de mis recuerdos (sin editorial ni fecha de publicación) comenta que “para referirnos a La Fortaleza habremos de remontarnos al año de 1914, más o menos fecha en que llegó a Salamanca el español radicado en México desde años atrás, Secundino Bellas. El sabía elaborar productos de leche como cajeta, chicloso y natillas y la zona del Bajío tenía una estupenda producción lechera y don Secundino encontró en Salamanca un campo amplísimo para obtener la materia prima básica en la producción de los dulces que él sabía preparar. Un antiguo conocido de él era su paisano don Salvador Quintanal, hombre que se había partido el alma trabajando en Tampico durante la llamada “época de oro negro”, incluso empujando un carrito con frutas, jugos y aguas frescas”. Un par de años más adelante, 1916, ambos se encuentran en Salamanca.

Esta es una de las ocho puertas que aún se conservan, de lo que fueron las cámaras de conservación. Gruesa madera fina aun queda como mudo testigo de varios años de magnífica producción.

Del esfuerzo de estos dos hombres surge primero un pequeño negocio denominado La Española, que se dedicaba a la elaboración de dulces de leche, mismos que se vendían en la estación del tren, directamente por don Secundino. El negocio prosperó y tenían ya dos puntos de producción, uno en Salamanca, el otro en Cortazar, el nombre era ahora La Ibérica, ya para 1920 con el constante crecimiento vuelve a cambiar el nombre a La Fortaleza. Comenzaron las primeras pruebas de empaque de frutas, los primeros fueron duraznos, pero, al no contar con el envase adecuado, que normalmente estallaban, las pruebas continuaron, experimentando en distintos procesos de los “baños maría” hasta dar con el adecuado, se lanzaron al mercado envases de vidrio conteniendo duraznos, peras, manzanas y guayabas en almíbar. Corría el año de 1921.

Esta era la puerta que conducía de la zona de producción a los patios de carga y descarga de las materias primas antes de ser procesados, actualmente es parte de la calle Emilio Carranza.

El negocio tornó exitoso, se hicieron más pruebas, ahora con latas, se logró controlar el empaque de verduras, los productos que se comercializaban localmente incursionaron en el mercado internacional, llegaron a venderse en España, Estados Unidos y Centroamérica. El fundador Don Secundino Bellas muere en 1931, la empresa sigue prosperando, se convierte en la principal fuente de trabajo en la zona, así lo consigna un documento que encontré, fechado en marzo de 1944, sin autor y dice que en Salamanca “el comercio es regular y como industrias hay que consignar, en primer lugar la de la fábrica de “La Fortaleza” muy importante factoría que se dedica al acondicionamiento y envase de frutas, verduras y algunos derivados de leche…” La importancia de La Fortaleza fue tal que en la temporada alta, de mayo a septiembre contrataba 1600 empleados eventuales, más 100 fijos en un pueblo que contaba con poco más de 12mil habitantes en los años cuarenta y cincuenta del siglo XX.

Al fondo, a la izquierda, donde se ven grandes árboles, ese era el patio de maniobras de La Fortaleza. Había un tinaco de agua que surtía al tren. 14 furgones de este tamaño llegaban diariamente a descargar, en temporada, piña. Grandes letreros, ya desaparecidos, anunciaban con orgullo LA FORTALEZA.

Ramiro de la Garma consigna en el libro ya citado que “para que se tenga una idea de lo que fue este negocio habremos de decir que el enlatado de piña requería de un abastecimiento de 14 furgones de ferrocarril diariamente y la gente de Salamanca se hartaba de comer corazones de piña y la ciudad entera se penetraba del aroma de dicha fruta.” Ya en los sesenta, luego de una huelga que se prolongó por más de un año La Fortaleza es comprada por unos inversionistas judíos encabezados por Jack y Marcos Kalb con la intención de monopolizar todas las plantas de conservas de México, cosa que no sucedió pues Clemente Jacques no lo permitió. La nueva administración desconocía el manejo de esta industria y la llevó a la quiebra, rematándola a la empresa norteamericana Heinz, la famosa creadora de la salsa cátsup.

Este tubo que se ve, es parte de la maquinara que sirve para la carga de las semillas que actualmente se almacenan en lo que fueron las líneas de producción de La Fortaleza.

Fue allí donde comenzaron mis problemas, cuando La Fortaleza dejó de existir, por ende la producción de piña en lata, en su lugar, en ese gran tinaco que veía desde mi casa se pintó con la leyenda Heinz 57 y su característico logo. El olor a jitomate cocido suplantó al dulce aroma de la piña en el aire de Salamanca. Fueron pocos años, tal vez dos, los que Heinz operó en Salamanca, la planta fue desmantelada. En su lugar existe ahora la Sociedad Cooperativa Agropecuaria de Salamanca, A.C. La Fortaleza es, indudablemente, una leyenda en el Bajío.

Como leyenda es la salsa cátsup o ketchup como dicen por ahí. Yo aseguraba, en base a lo que vi en Marruecos, que era de allá, de ese país norafricano donde se había creado la salsa cátsup, pero veo que Wikipedia dice otra cosa: Henry John Heinz (1844 – 1919) fue un hombre de negocios estadounidense. Conocido por haber sido el primero que añadió a la salsa de origen chino denominada ketsiap la salsa de tomate y posteriormente comercializarla con el nombre de Ketchup, fue fundador de la empresa que lleva su nombre.

De los pocos vestigios que quedan de La Fortaleza, está esto que fue el tubo surtidor de agua de los miles de miles de litros con los que se pudieron elaborar las delicias que inundaron el mercado nacional, y parte del internacional hace ya algunos años en esta Salamanca que viene a confirmar aquello de ser "el pasado perfecto del futuro incierto del verbo vivir".


11 comentarios:

  1. Me resulta impresionante asomarme por esta ventana a ver un pasado que lamentablemente se diluyo.
    Ramiro de la Garma. (Hijo del notable historiador aqui mencionado).

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    1. En la Poblacion de Rafael Lara Grajales, Puebla existen testimonio de que una Fabrica de conservas llamada La Fortaleza, y el personal que inicio esta actividad, eran originarios de Salamanca y Cortazar, estaremos hablendo de la misma Fabrica e incluso la etiqueta con el logo es realmante parecido,mi correo es: felicianolozano@hotmail.com

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    2. QUE INTERESANTE ESTÁ ESTA HISTORIA, PREGUNTO QUE PASO CON LOS PARIENTES DEL ESPAÑOL FUNDADOR DE LA FORTALEZA, QUE DEJARON QUE ESTA EMPRESA MUY IMPORTANTE Y QUE LES DIO MUCHO, PORQUE POR LO QUE LEI TUVO MUCHO EXITO,DEJARAN QUE CAYERA, QUE PENA, PERO GRACIAS POR ESTA INFORMACION SABER LA HISTORIA DE SITIOS IMPORTANTES EN SU EPOCA ES PADRE

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    3. El sabor de las conservas de La Fortaleza, recuerdo de niño, era especial,(sabor) recuerdo x ejemplo, chile jalapeño No había otro , cerró la fortaleza, y ese toque estuvo en Enbasa, luego pasó a El Rancho, y luego a la Morena, las 3 primeras empresasdel bajío, última en puebla. para mí, no hay comparación, en cuestión de chile jalapeño en rajas o enteros. Eso queda en mi paladar de la Fortaleza.

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  2. Cuántas sorpresas desconocidas. Leo esto y me parece increíble no haber escuchado nada antes de La Fortaleza.

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  3. BUENO LEER TODO ESTO DE " LA FORTALEZA" A VENIDO A MI LA NOSTALGIA, PUES UNO DE LOS PIONEROS ES MI PADRE, RAMIRO DE LA GARMA ,MUCHAS VECES LO ACOMPAÑAMOS NOSOTRAS SUS HIJAS Y MI HERMANO ,CON EL MISMO NOMBRE ,

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  4. MI ABUELO PATERNO Y MATERNO Y MI PADRE TRABAJARON EN ESTA EMPRESA Y ES UN ORGULLO SABER DE ESTO... MI ABUELO Y MI PADRE ME CONTABAN HISTORIAS DE SU TRABAJO AHÍ Y DA NOSTALGIA Y GANAS DE SABES MAS DE ESTE LUGAR, PS FORMA PARTE DE LA HISTORIA DE MI FAMILIA.

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  5. SOY NIETO DE DON SALVADOR QUINTANAL GUTIERREZ, FUNDADOR DE LA EMPRES Y GRAN EMPRESARIO. QUE HUSTO CONOCER ESTE ARTICULO DE ESTA GRAN EMPRESA, PIONERA EN LA INDUSTRIA DE CONSERVAS.

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  6. Yo sabia q encontraria algo bonito e importante aunque nostalgico ahi trabajo mi madre de ahi salio para casarse hubiera querido mostrarle este articulo ella se sentia orgullosa de esa empresa

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  7. Alguien que tuviera fotos de los trabajadores

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  8. Alguien sabe de alguna lista de personal que fue liquidado de esta empacadora

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