lunes, 24 de junio de 2013

Cuquío, en los Altos de Jalisco, nos muestra sus tesoros.

   De Cuquío, en los Altos de Jalisco, oí por primera vez cuando estaba desarrollando en "el otro blog", el recorrido que conocemos como la Ruta de Hidalgo, en su momento no tuve oportunidad de conocerlo pues, de pronto, la geografía jalisciense se me hizo de lo más complicado de entender dado que todo apuntaba a que en esa zona eran solamente barrancas, cañadas y más barrancas, algunas muy profundas, como la que forma el río Santiago y ni que decir de la del río Verde y por ahí cruza la mencionada ruta.

   Ahora que paso por Cuquío me cercioro de que en la región las barrancas son, efectivamente, bien profundas y... como ha venido sucediendo en este Bable, me entero de que por aquí sucedieron cosas importantes de la Historia de México que no son del todo conocidas.

   La constante de este rumbo, en términos de difusión histórica, es una: conocemos muy poco sobre ese episodio de la conquista de México en la que el abusivo Nuño Beltrán de Guzmán, luego de atemorizar y masacrar a buena parte del pueblo tarasco, pensó que las cosas serían igual por la región Caxcana a donde se aproximaba. La realidad fue otra totalmente opuesta, pues hubo la necesidad de que recibiera apoyos por parte, incluso, del virrey, Antonio de Mendoza para sostener eso que conocemos como Guerra del Mixtón. Y fue en Cuquío que asentó su centro operativo.

   El otro episodio histórico que tuvo por escenario Cuquío, fue el del 17 de enero de 1811, cuando Hidalgo en calidad de derrotado, pasa por aquí, duerme o intenta dormir pocas horas y al día siguiente continua una larga y penosísima carrera por esas barrancas que se antojan impenetrables.

   La primera duda que nos asalta es el origen de este nombre tan peculiar: Cuquío. Se dice que viene de cuxio, que significa lugar de milanos. Creo que quedamos igual pues eso del Milano lo entendemos como la ciudad italiana, así que ¿qué es un milano? "m. Nombre común de varias aves falconiformes diurnas de unos 50 a 60 cm de longitud, de plumaje castaño con tonos rojizos y cola ahorquillada". Falconiforme nos dice de la forma de un falcón, es decir, de un halcón.

  Seguimos la tradición autoimpuesta de llegar a un pueblo y hacer la primera escala en la parroquia de la localidad, en este caso se trata de la de San Felipe Apóstol, comenzada a construir al finalizar el siglo XVIII y concluida tiempo después de la consumación de la Independencia.

   Vemos un altar profusamente adornado con flores, esto debido a que poco antes se había hecho "la llevada" la cual es "Una de las tradiciones más significativas para los terrenos de Cuquío (que) se relaciona con una leyenda: hace años los indios de Michoacán llevaron la imagen de un Cristo en tamaño natural a Teponahuasco. Cuando los españoles dejaron en manos de los indios la imagen, les advirtieron que Cuquío corría el riesgo de inundarse en «tiempo de aguas» si no llevaban el Cristo de Teponahuasco el 13 de junio y lo regresaban el 4 de octubre, año tras año. Desde entonces, cada temporal de lluvias, la imagen es llevada en una gran peregrinación conocida como «la llevada» —el 13 de junio— y «la traída» — el 4 de octubre. (De fiesta por Jalisco)

  Aquí hay algo que se contrapuntea. Se dice que fue Carlos V quién obsequió este Cristo a Cuquío, pero no se dicen las razones, quizá sería esto (en caso de ser cierto) debido al triunfo de los españoles sobre los caxcanes en el Peñol o Mixtón, pero más bien esto fue creado por la mera tradición popular pues, tengo entendido que se dice de un Cristo negro, pero este Cristo es blanco. En fin, tendremos que volver a Cuquío y su población anexa, Teponahuasco, a ver su Cristo y averiguar su verdadera historia.

   Algo que me llama la atención es la parte alta del Altar Mayor, en donde vemos que están los rayos que, regularmente, emanan de ojos de Dios, representado por un triángulo, pero en este caso lo que vemos son unas nubes, seguramente se refiere al sitial del Santo Padre. Sigamos viendo la Parroquia y el pueblo de Cuquío.


 



   Llegamos a un punto excepcional de Cuquío, se trata del Templo del Sagrado Corazón de Jesús, uno de los templos más interesantes que he visto en la zona de los Altos de Jalisco. Un excepcional estilo Neoclásico desarrollado junto a un manejo perfecto del color. De este templo hablaremos a detalle en un artículo especialmente dedicado a él.


   Encontramos la placa colocada en 1910 y la de bronce en 2010, en la casa que fuera el efímero alojamiento del cura Hidalgo, luego de la derrota en el puente de Calderón. 

   El interior de la casa...

   Una interesante muestra de la arquitectura vernácula de los Altos de Jalisco, seguramente de finales del siglo XVIII.



  Detalle de la espigada torre del templo del Sagrado Corazón de Jesús.


 Y aquí, nos estamos enterando ahora, fue en donde los Jesuitas dejaron huella por el rumbo de los Altos, es la primera vez que oigo de ellos en esta zona. Se encontraba en construcción este templo, quizá era solamente una capilla, cuando se dictó la Pragmática Sanción en la cual se ordenaba la expulsión de los Jesuitas de todos los territorios de la Corona española, otro motivo para volver a Cuquío y verla con mayor atención y estudiarla a profundidad.. 

4 comentarios:

  1. que lindo es mi pueblo

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  2. Bonitos recuerdos del pueblo de mi abuela al ver la foto de la cabezota del padre de la patria. Saludos hasta La Villita añoro y extraño este lugar...

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  3. busco la fecha en que hubo un incendio el el diezmo de la parroquia por eso de 1915 a 1923. En ese incendio murio mi abuelo.

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  4. Interesante historia de este pueblo y hermosos sus templos

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