jueves, 20 de junio de 2013

La Hacienda del Molino de Abajo, en Teocaltiche, Jalisco; su enigmático chacuaco.

  Nos adentramos una vez más, cruzando por caminos rurales que, de pronto, se antojan llenos de misterios y, con los temores propios de la época que nos tocó vivir, eso de andar por lo despoblado y por lo desconocido, sin embargo estamos en buenas manos, voy con gente que conoce la zona y sabe a donde se puede uno meter y a donde no. Cruzamos un largo camino de terracería todo sembrado de un lado y del otro de huizaches, chicos, grandes, medianos. Llegamos a un punto en el cual el camino termina, nos bajamos, brincamos una cerca, yo me arrastro por el suelo pues, para eso de andar dando brincos ya no estoy. Llegamos al Molino de Abajo en Teocaltiche, Jalisco... efectivamente, seguimos en Los Altos.

  Si anduviera yo solo ya le hubiera preguntado a casi todos los pasajeros del autobús ranchero si falta mucho por llegar, de pronto el camino se alarga más y más, como quiera voy disfrutando del panorama que se presenta. Es hermoso. Lo he dicho y, más aun, lo he pensado... todos y cada uno de los lugares que conforman esto que llamamos México son bellos, sumamente bellos, son tan bellos que, de pronto, no nos atrevemos a verlos directo a la cara.

  Dicen que esta propiedad perteneció a uno de los Chávez, seguramente a Don Cipriano, aquel personaje que mandó construir la plaza de toros en Teocaltiche. Me intriga ver en mitad del molino un chacuaco alto y esbelto, que contrasta con todo; comenzando por su forma espigada, continuando con el material, pues todo el conjunto se levantó con adobe y la chimenea está construida con ladrillo, claro es, para aguantar el calor que dentro de ella se generaba, pero... ¿para qué proceso servía el tener una chimenea en este sitio que se llamaba el Molino de Abajo y que es eso, un molino?

  Información no hay o, al menos, no la he encontrado. Si hubiera sido éste un molino de trigo lo que menos requería era una chimenea, es por eso que me atrevo a pensar que aquí lo que se molía era caña, caña para producir azúcar. Me dicen que aquí no se produce caña. Bien, lo entiendo, pero estamos hablando en pasado, en eso que en El Bable entendemos requete bien, estamos hablando del pasado perfecto, de eso que es el futuro incierto de esta vida.... por lo tanto en ese pasado, que fue perfecto, por estos rumbos no dudo que sí se halla producido caña de azúcar y que en este molino se halla procesado.

   ...mera idea que, debemos confirmar. Hay censos de producción que se levantaron por este Cantón del Estado de Jalisco, allí podríamos averiguar si efectivamente se producía o no azúcar en Los Altos y ver si los Chávez tenían este este giro dentro de sus negocios.

  Y ¿por qué afirmo que era de los Chávez? pues porque en una punto, el menos esperado, encontramos su nombre, además una fecha: 1880.

  Anotamos en nuestra libreta de pendientes un nombre más, el de la Hacienda del Molino de Abajo en Teocaltiche, espero poder descifrar la incógnita de cuál era la función de este chacuaco, de esta chimenea.














5 comentarios:

  1. muy interesante blog a veces no sabe uno que existen ese tipo de patrimonios, saludos
    atte: Luis Jesús

    ResponderEliminar
  2. Pudo ser que el molino tuviera motor de vapor y de ahí la chimenea. Era el caso de Arroyozarco, que tuvo primero su "motor de agua" pero como no era suficiente se instaló el de vapor. Saludos. JLB.

    ResponderEliminar
  3. Señor Benjamín, mi padre vivió en esta hacienda por muchos años... El chacuaco servía para extraer el humo producido por una caldera que existía debajo de este, la cual trabajaba a base de carbón y servía para producir vapor. El vapor era utilizado para hacer funcionar una máquina que bombeaba el agua de la presa (ubicada a espaldas de la iglesia) hacia las tierras sembradas...
    El nombre de "El Molino" proviene del molino de trigo que se ubicaba en la Hacienda de "El Molino de Arriba"... Y del cual usted ya tuvo la oportunidad de conocer...

    Atte: Gerardo Carrillo

    ResponderEliminar
  4. muy interesante, tanto que recorre uno esas tierras y nos falta saber mas sobre la historia de sus origenes..
    Atte. Hugo Posadas

    ResponderEliminar
  5. Otra entrada muy interesante como muchas en este blog para los que nos gusta conocer y recorrer estos rincones de los altos de Jalisco que guardan historia, pensando en lo que llego a ser ese lugar que pisamos; claro siempre conservando el lugar en cada visita, solo llevándonos del lugar fotografías.
    Atte. O. A. Martín

    ResponderEliminar