miércoles, 1 de septiembre de 2010

El convento agustino en Cuitzeo, Michoacán

Hace apenas un par de artículos habíamos visto en imágenes lo que es el pueblo Mágico de Cuitzeo, en el norte de Michoacán, cercano al límite con el estado de Guanajuato. Dimos cuenta de la belleza del lugar, de ese sabor tan especial que encierran los pueblos que, por fortuna, han sido conservados; manteniendo su autenticidad y su particular modo de ver la vida y de mostrarse al mundo. Ahora veremos su magnífico convento, el de Santa María Magdalena.


En 1550 se inició la construcción del “Convento de Santa María Magdalena” de Cuitzeo por los misioneros agustinos Fray Francisco de Villafuerte a quien se nombro primer Prior del Convento de Cuitzeo, y Fray Miguel de Alvarado. El conjunto conventual formaría parte esencial del pueblo de misión de Cuitzeo donde además se trazaron calles, delimitaron barrios, se construyó una escuela y un hospital. La colocación y bendición de la primera piedra del convento fue el 1 de noviembre de 1550, y es la fecha que actualmente se conmemora como la fundación de la población de Cuitzeo. (Wikipedia).


Esta fue la quinta construcción que los agustinos levantaron en lo que luego denominarían Provincia de San Nicolás de Tolentino. El asentamiento primero lo tienen en Tiripitío, hacia 1537, relativamente cercano a Pátzcuaro; vendría luego Tacámbaro en 1540 y Valladolid diez años más tarde, el cuarto convento fue el de Yuririapúndaro, para luego continuar con el de Cuitzeo, Huango y Charo. Varios de ellos, por cierto, los hemos visto ya en El Bable.


“El ex convento de Cuitzeo presenta el estilo arquitectónico plateresco (conocido también en España como Gótico isabelino) surgido del Renacimiento español y que desarrollaron las órdenes mendicantes en sus construcciones durante la Evangelización en la Nueva España en el siglo XVI. El ex convento al presentar el estilo plateresco exhibe elementos del gótico flamígero como lo son almenas, pináculos y algunas ventanas de arco conopial.


El conjunto conventual de Cuitzeo está integrado por un atrio, templo, y lo que es propiamente el edificio del convento, el cual está conformado en su fachada por un portal de peregrinos y una capilla abierta o capilla de indios; en su interior por un gran claustro cuadrangular con dos plantas donde en su alrededor están distribuidos los espacios y habitaciones; así como un patio secundario, anexos y jardines”. (Wikipdia)


Echaremos mano una vez más del libro de fray Diego de Basalenque en su modo tan característico del siglo XVII para describir las cosas y así nos daremos cuenta de lo que era Cuitzeo antes de que se levantara el convento agustino y lo que fue en sus primeros años.


El puesto de Cuitzeo ni su temple, en cosa no es agradable a la vista, porque es seco, que no tiene agua, y la que se bebe es de pozos muy hondos y nada buena, porque es muy gruesa. Rodea al pueblo una laguna muy grande, dejándoles salida al norte, que no cubre la laguna aquella tierra. El agua de la laguna tampoco es buena, porque de la tierra que es salitral coje el ser salda, y así no es de provecho para cosa. Cría un pescadillo pequeñuelo que llaman charai, muy sabrosos y de que se sustentan los naturales, y son ricos con su venta porque lo cargan recuas para las ciudades y poblazones, que es estimado en todas partes.


Esta laguna navegándola hacia el oriente, es más fondeable y da mejor pescado de bagres muy lindos, porque le entra un río, que dicen llaman de Valladolid, el cual la ceba por aquella parte, y así nunca se seca hacia el oriente como se seca muchas veces por el poniente, y se atraviesa a caballo desde el pueblo de Cuitzeo al de Cupándaro, y entonces hay mal olor y suele causar enfermedades esta seca de la laguna; más entonces en las más partes se cría la yerba que llaman barilla, que es la materia de que se hace el vidrio, y aunque la hay en otras, no llega ni iguala a la bondad de ésta. Por las circunstancias desta laguna, ora esté llena, ora seca, hace que el temple de Cuitzeo sea muy cálido en especial los meses de verano.


El gentío deste pueblo siempre fue mucho porque cebados con el pescadillo para su sustento y granjería, de muchas partes se viene a poblar a la orilla de la laguna, de arte que desde Cuitzeo hasta Huandacareo su visita, que dista dos leguas, en tiempos pasados todo era una calle. Ya con las grandes pestes se ha menoscabado, pero las ruinas están diciendo su gran poblazón; y tuvo a Santiago Cupándaro por visita más de dieciséis años, y hoy aunque es priorato, la justicia de los indios está sujeta a la de Cuitzeo, como las demás visitas que han sido muchas, mirando a todas partes de oriente, poniente, sur y norte; y por su gentío grande y estar Cuitzeo rodeado de sus visitas, aunque los chichimecos dieron asalto con ellas, no se atrevieron a la cabecera”. (1)


Sigamos viendo algunos detalles que encontré en la fachada del templo de Santa María Magdalena, muchos querubines y una buena cantidad de representaciones del corazón agustino, ese corazón que arde con la llama divina. Creo que tienes, si es que no lo conoces ya, un motivo más para visitar Michoacán.






















Fuente:


Historia de la Provincia de San Nicolás de Tolentino de Michoacán, del Orden de N.P.S. Agustín. Por el P.M.F. Diego de Basalenque,hijo de la Provincia de México del mismo Orden y asistente en la de Michoacán. Hízose el Año de mil seiscientos quarenta y quatro. Imprimióse, siendo provincial en dicha provincia el M.R.P. Presentado Fr. Simón Salguero.



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