martes, 21 de septiembre de 2010

Los kioscos, el centro del centro de cada pueblo y ciudad.

Quienes a veces pecamos de romanticismo comenzamos a dar títulos a cada lugar que conforma una ciudad, hace ya un año decía que si los templos son el alma de un pueblo, los mercados son el corazón… o al revés, ya ni me acuerdo. Pues hoy agrego una cosa a ese concepto, propio de la literatura de finales del siglo XIX, y es eso de que el centro del centro, es decir, el ombligo de las ciudades, son los kioscos…


A medida que nos adentramos en las regiones de nuestro país vamos viendo que hay cierto estilo en cada parte, así vemos que sus kioscos, en esta zona del Bajío, como la mayoría de ellos fueron levantados a raíz de los festejos del Centenario, hace ya cien años, y fueron diseñados con el estilo de moda en la época, vemos que todos adquieren el mismo estilo, la misma silueta, en buena medida se uniformaron. En Michoacán todos fueron coronados con unas agujas con un dejo de arabesque, tan de moda hace cien años.


Me tocó ver, siendo aun niño, como los jueves se juntaba la banda musical y amenizaban la tarde, como en ciudades, como la de Guanajuato la banda es de una relevante importancia aun hoy día. Recuerdo también los domingos en que toda la gente, especialmente los jóvenes salían a dar “la vuelta” al jardín, pero dar la vuelta significaba precisamente eso, caminar en círculo por el jardín principal, los hombres en un sentido distinto al de las mujeres pues, de ese modo se producían los encuentros, se formaban las parejas, las que luego darían paso al matrimonio y de allí a una familia. Tal vez tus padres, o tus abuelos se conocieron “dándole la vuelta” al jardín de tu pueblo.


Te invito a dar una vuelta por varios jardines de Michoacán y Guanajuato, tal vez conozcas a la pareja de tus sueños…




















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