jueves, 16 de octubre de 2014

Más imágenes de Arcos Triunfales en México

   Hay quien dice que el término "globalización" se debe a Ernesto Zedillo, la palabra, sobre todo el concepto, es cada vez más familiar, las nuevas generaciones nacieron ya dentro de este sistema de la llamada "aldea global" pero, pesándolo a profundidad, creo que la globalización es tan antigua, tan vieja, como el hombre mismo y, para ejemplo de ello tenemos el caso de los Arcos Triunfales que aun hoy en día siguen siendo tan usados y su origen es tan antiguo y tan lejano geográficamente, que bien podemos ver allí el inicio de la globalización. Lo que vemos en la imagen es el Arco de Loreto que hay (o hubo) en Puebla.

   Los Arcos Triunfales, siendo tan antiguos y lejanos, ya que vienen de la Roma Imperial, siguen siendo tan actuales que, en la década de los años treinta se colocó en eso que ahora se llama "La Marquesa" un arco que marcaba el límite entre el Distrito Federal y el Estado de México en la nueva carretera, Otro arco, de iguales características sería instalado en Toluca, lugar a donde conducía la mencionada carretera.

   La tradición nos llegó, junto con tantas otras cosas, de Europa, concretamente de España, la cual tenía tanta influencia romana que el propio nombre de Iberia la distinguía como parte de ese antiguo imperio. Prosperó debido a que, de los 66 Virreyes que hubo en México, al menos 65 hicieron entradas triunfales a la Nueva España, desde Veracruz pasando por muchos puntos hasta llegar a Puebla, Tlaxcala y la villa de Guadalupe para que, luego de tantas y tantas recepciones, entraran triunfalmente a la ciudad de México y muchos arcos atravesarían en ese recorrido. En la foto vemos una muestra en el Zócalo con sus respectivos arcos, si bien no triunfales, como quiera, marcando el acceso a, en este caso, lo que la Secretaría de Agricultura y Fomento exponía en esos años treinta.

   Ya en la consumación de la Independencia, el 27 de Septiembre de 1821, se coloca un Arco Triunfal para que por allí entre Iturbide a la cabeza del Ejército Trigarante. En esta interesante composición del antes y ahora, vemos el sitio en donde justamente fue colocado el Arco, en la calle de San Francisco, entre el Templo de ese nombre y la Casa de los Azulejos.

   Una arcada en el acceso Norte del Ex convento de Cuauhtinchan, Puebla, nos hace recordar que uno de los personajes de la historia de México que se cree fue el que pasó por más Arcos Triunfales, debido a la megalomanía en la que vivía fue Antonio López de Santa Anna, quien ocupara la silla presidencial en once ocasiones y, seguramente, cada vez que la tomaba, se mandaba fabricar un arco.

   Ahora vemos un arco, que sobrevive como acceso a la parte central del pueblo de Santiago Tuxtla, Veracruz, y recordamos que, más bien fue don Porfirio Díaz el personaje que, si bien no cruzó todos los Arcos que se le levantaron, fueron varias docenas de ellos los que se construyeron en su honor, como el que vemos a continuación, erigido en Mérida en aquella visita que el General Díaz hiciera a esa población, Arco que levantó la Cervecería Moctezuma, por cierto.

   "Con la llegada de la cultura española a América, se traslada también la ceremonia de entrada triunfal y su gran manifestación artística: los arcos efímeros. Durante tres siglos los virreyes novohispanos vivían grandes festejos en que se erigirán arcos de factura barroca decorados mediante el uso de la mitología, alegorías historia romana y emblemática. Sin embargo, tras la Independencia, esta ceremonia seguirá viviendo momentos de auge en México, con arcos dedicados a emperadores, presidentes, libertadores, dictadores, e incluso ferrocarriles. Su evolución nos llevará desde el uso de la alegoría clásica a la inspiración en las culturas prehispánicas". (1)

   Y la tradición del Arco triunfal o conmemorativo continua, este que ahora vemos se levantó en Zacatecas, durante los festejos del Centenario de la Toma de Zacatecas en 2014. Recordemos que cuando las fiestas del Bicentenario, en la calle de Madero se colocó, también un arco efímero, conmemorativo a tal evento.

   Este fue uno de los Arcos de Su Alteza Serenísima, Antonio López de Santa Anna, para una de sus entradas triunfales en la ciudad de México. Y leemos la descripción de los Arcos que a Maximiliano se le colocaron durante su visita a Guanajuato el 18 de Septiembre de 1864: "... a la entrada de la Plaza Mayor se elevó un arco gracioso e ingeniosamente construido y cubierto de flores, en el cual se veía formado con ellas mismas y colocado en el centro el monograma de nuestro augusto emperador F.M. -Equidad y Justicia.- Grupos de banderas con los colores nacionales simétrica y gustosamente colocados, daban a este arco una vista primorosa".

   "Seguía otro colocado en la enrejada del jardín de S. Diego, y cerca del alojamiento de S.M. Este arco construido en una elegante forma, y con la agradable sencillez romana, presentaba una hermosa vista. El basamento en que descansaban sus cuatro columnas tenía el primero esta inscripción: "Al magnánimo emperador Maximiliano que deja una gloriosa huella de beneficios por dondequiera que pisan sus plantas bendición y gratitud eternas." Y la otra en el segundo: "La ciudad de Guanajuato presiente en la visita de su augusto emperador el renacimiento de su antigua opulencia que añadirá a tan digno soberano el nuevo timbre de protector a la minería." En los intercolumnios estaban colocadas dos estatuas de mármol blanco y en el centro del arco estaban repetidas como en el de flores, las palabras "Equidad en la justicia." Teniendo en el remate o parte superior un grupo formado por tres pinturas de muy buen gusto, que representaban: la de la derecha la Fama, la de la izquierda la Justicia, y la Inmortalidad la del centro.

   "Otro arco se veía en la calle de S. Francisco, que construyó frente a su cuartel el batallón de Seguridad Pública de Guanajuato, y su figura bastante hermosa era enteramente marcial. Adornado con haces de banderas tricolores en la parte superior, tenía en el centro por un lado el retrato de S.M. el Emperador, y por el otro el de S.M. la Emperatriz, y en los dos este disco: -A Maximiliano con acato- El batallón leal de Guanajuato". (2). El que vemos en la foto es el arco, levantado en Guanajuato, no a Maximiliano, sino a Carmen Romero Rubio, esposa de Porfirio Díaz.

   Sobre los Arcos Triunfales encuentro en Luis González Obregón, algunas referencias sobre los arcos levantados en honor del virrey marqués de Villena, don Diego López de Pacheco (y Braganza) Cabrera y Bobadilla, en agosto de 1640: "De la Villarrica pasó Su Excelencia a la Antigua Veracruz, y de aquí prosiguió su viaje por villas, pueblos, ventas y conventos de frailes, donde a porfía todos los agasajaban y recibían con distintos regalos y festividades. En unas partes le obsequiaban con dulces, frutas, fuentes maravillosas que arrojaban agua de colores, miel, vino o leche; en otras pasaba por arcos triunfales, llenos de motes y jeroglíficos, alusivos a sus apellidos y prosapia..." (3).  Al leer esto nos damos cuenta de los estilos que se utilizaban para elaborar los arcos,  la constante está en los "geroglifos", poemas y retratos. Los había del tipo "dos caras".

   "Arcos de triunfo, tablados desde los cuales le recitaban loas o un ángel le arrojaba flores, fuegos de artificio, que en forma de una gran cruz encendían o iluminaban como si fuera de día las noches, carros alegóricos, mascaradas bulliciosas, encaminadas de traviesos estudiante, carreras de caballos y lides de toros, compitieron en aparato y suntuosidad, durante los días que permaneció el regio huésped en la Angelopolitana Puebla" (4). La imagen que ahora vemos corresponde a un arco levantado en Morelia en honor a don Porfirio Díaz.

   Más adelante, en 1664, tocaría el turno de la entrada triunfal del virrey don Antonio de Toledo y Salazar, marqués de Mancera al cual, claro es que se le levantaron también los correspondientes arcos: "La entrada del virrey Mancera en la ciudad fue con la pompa que se acostumbraba, día de Santa Teresa, a 15 de octubre, y como a las cuatro de la tarde vinieron el Virrey y su esposa dede la entonces Villa de Guadalupe, por la calzada, siguieron por las calles adelante hasta la plaza de Santo Domingo, donde se había levantado un arco "de dos rostros" y donde les hicieron las ceremonas y salbas prevenidas. Cerca de las oraciones de la noche, llegaron al cementerio de la Catedral, sitio en que se había erigido otro arco, que les fue explicado por los símbolos, jeroglifos y alegorías que contenía en prosa y verso y por medio de una loa convenientemente declamada" (5). En Monterrey, durante el centenario del natalicio de Benito Juárez, en 1906, se levantó este Arco.

Arco del Triunfo conmemorativo en las Fiestas del Centenario, levantado en Orizaba, Veracruz.

En Chihuahua, para las Fiestas del Centenario, se construyó este Arco conmemorativo.

En el puerto de Veracruz existía un arco, no era triunfal sino de entrada a la ciudad.

En Celaya, cuando Maximilino llegó en Agosto de 1864, fue recibido con un Arco triunfal.

En Orizaba, Veracruz, existía este Arco, que daba acceso a la población.

En la ciudad de México fueron recibidos con un Arco Triunfal los integrantes del Escuadrón 201 que participaron en la II Guerra Mundial.

En Monterrey, Nuevo León, se construyó un Arco conmemorativo al Centenario de la Independencia.

   Esta fotografía bien pudiera ser uno de los mejores documentos gráficos relativos a los Arcos Triunfales que se han colocado, de manera efímera, en México, se trata del levantado en honor a Benito Juárez durante su entrada a la ciudad de México el 15 de Julio de 1867.

Fuentes:

1.- Chiva Beltrán, Juan. Arcos efímeros mexicanos: De la herencia hispánica al nacionalismo artístico. Revista electrónica de la Universidad de Santiago de Compostela. pp.193-212

2.- Marmolejo, Lucio. Efemérides Guanajuatenses. Tomo IV. Imprenta del Colegio de Artes y Oficios. Guanajuato, 1844. pp.171-173

3.- González Obregón, Luis. Croniquillas de la Nueva España. Botas & Alonso Editores. México, 2005. p.49

4.- Ibid. pp.50-51

5.- Ibid. p.60

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