martes, 15 de noviembre de 2016

Algunos productos que se comercializaban en México, 1864

   Creo que a estos casi 8 años de diaria publicación de El Bable hay varios temas, varios conceptos que tenemos más que claros. Uno de ellos es, sin lugar a dudas el siglo XIX y dentro de él está el Segundo Imperio del cual hemos hecho gala en este espacio con el sempiterno Maximiliano y las mil historias y anécdotas que en torno a él y su Imperio de 3 años se han ido descubriendo, comentando, difundiendo. Esta vez abono al tema algo que catalogo como "delicioso" en lo que implica, para el buen lector dar con un ameno episodio que, como documento que es, nos da pie a imaginar mil cosas, imaginar la vida cotidiana, el ir al "emporio" o almacén mestizo o a la "lonja", el término "ultramarinos" aun no se había puesto en uso y creo que el de "abarrote" todavía no aplicaba para el 1864 cuando es emitido este listado que nos dice cómo se venderá tal o cual producto (en arrobas, cargas, barriles o docenas) y cuánto pagará de impuesto local. Por local debemos de entender Salamanca, Guanajuato, lugar en donde fue emitido el documento que nos da una idea de los productos que por buena parte del país [el Imperio en este caso] se comerciaban.

  Creo podrás leer la lista, sale de sobra transcribirla, pero hay ciertos productos que resaltan, por lo desconocido en nuestra época, veamos: Almagre era para pinturas, para darle el color rojo. Albayalde era para crear el color blanco. 

 Se llama badana a las pieles de carnero curtidas con polvo de corteza de roble u otra. El Palo de Brasil era usado especialmente para construir instrumentos musicales. El Bruhe era la cola de pescado para hacer gelatinas. La Caparrosa era el sulfato de hierro, para hacer el color amarillo. 

   Aquí hago una aclaración. En Salamanca durante la segunda mitad del siglo XIX se trabajó mucho el cuero, especialmente la gamuza, llegando a crearse la idea de "los guantes de Salamanca" hechos con gamuza, de ahí que veamos en la lista muchas cosas asociadas a la curtiduría, como aquí, que vemos los Cordobanes: "Históricamente, el término de cordobán designa al cuero de cabra o macho cabrío de alta calidad, muy ligero y suave, que se obtenía mediante la curtición vegetal con sustancias especiales, entre ellas los taninos obtenidos a partir del zumaque". (Wikipedia)

 Vemos mencionado el "chicharrón de chito", dicen por ahí que era el de burro o caballo, no sé si será cierto o no.

   Aquí viene la Gamuza, de la cual ya hice comentario.

 Vemos aquí los Morillos, no confundir con morrillos o morros. En cuanto a los Otates, de seguro lo habrás visto por ahí, como nombre de un rancho o hacienda, un otate es el nombre que deriva de los aztequismos: otatli: caña dura; ótatl: caña maciza y recia.


 Vino de tuna... suena interesante.



El documento lo encontré en el Archivo Histórico de Salamanca, Caja 320, Ganadería, Industria y Comercio.

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