martes, 15 de febrero de 2011

La razón de los puentes en el Camino Real de Tierra Adentro, caso Ojuelos

  Entramos en la que fuera la Provincia de Guadalaxara, mejor dicho, el Reino de la Nueva Galicia por su parte más oriental y estamos en el puente antes de llegar al Presidio de Ojuelos, el cual es uno más que obtiene el título de Patrimonio de la Humanidad y sí, en efecto, son ya una buena cantidad de puentes los incluidos en el catálogo, la razón es una: los puentes eran, y siguen siendo, esenciales para que un camino funcione y nunca se detenga el tránsito de personas y mercancías. Pero hay una razón que obligó a la autoridad Virreinal a construir sólidos puentes.

En la imagen uno de los puentes que no obtuvieron el título, se ubica en el estado de San Luis Potosí en donde entiendo que hay la propuesta al "Camino de la Plata y el Mercurio" para que sea también nombrado Patrimonio de la Humanidad.

  Leemos al maestro Powell, autoridad máxima en el estudio de los Chichimecas, por tanto, fuente inagotable de conocimiento sobre el inicio del Camino Real de Tierra Adentro: "Pese a las muchas licencias para ventas y regulaciones destinadas a proteger a los indios a lo largo de los caminos, cuando el virrey Velasco recorrió la provincia de Jilotepec en 1555 descubrió que los aborígenes aun padecían por causa del intenso tráfico que iba y venía de las minas. Ese menoscabo del bienestar de los indios tenía dos causas: los viajeros se quedaban demasiado tiempo en los poblados que había a la vera del camino, y solían dejar pastar a sus mulas, caballos y reses en tierras indias cuando paraban por allí.

En la imagen un Camino Real, pero no en la Nueva España, sino en la Vieja España, corresponde al pueblo de Andilla en el occidente de Valencia, si vemos el diseño, es muy parecido al del Fraile en San Miguel de Allende.

  "El 4 de septiembre de 1555, el virrey intervino para impedir esta última práctica en uno de los pueblos del distrito, donde los indios le informaron que muchos arrieros, carreteros y otros viajeros que se dirigían a Zacatecas, soltaban sus animales para que pastasen en sus huertos y maizales. Un arriero era conocido por eso, pues regularmente mandaba cinco o seis caballos a engordar en los plantíos de los indios que no estaban vigilados. Estos solicitaron ayuda al virrey, pidiéndole que impusiera castigos por tal práctica ejercida de día o de noche. El virrey prohibió esa actividad, estableciendo que todo transgresor sería multado con diez pesos en oro además de pagar daños y perjuicios. Por cada cabeza de ganado se pagaría un real de plata por infracción diurna, y dos reales por infracción nocturna. El corregidor de la zona debía prestar especial atención al cumplimiento de ese decreto.

Impresionante foto del Camino Real de Tierra Adentro, en Nuevo México. A la izquierda vemos el Camino Real, mientras que a la derecha la carretera Interestatal 25 al norte de Fort Selden. ¿Tendrá algún puente esta parte del Camino Real en pleno desierto? Foto tomada del sitio Friends of el Camino Real.

"El 28 de diciembre de 1555, encontrándose el virrey en Jilotepec, decretó que ningún viajero, arriero o carretero que en adelante pasara por aquella provincia debería detenerse en ninguno de sus pueblos durante más de tres días, a menos que en ese tiempo no pudieran cruzar el río San Juan. La multa por desobediencia era de doscientos pesos en oro. Durante la permanencia legal de tres días no había de tratase mal a los indios, a quienes se pagarían sus provisiones a los precios usuales; la misma multa aplicaba por desobediencia a este respecto." (1)

Con esta fotografía tomada del Blog de Willy Fog del puente romano en Alcalá de Júcar, en la provincia castellana de Albacete vemos que la tecnología romana sobrevivió la Edad Media llegó igual, junto con tantas nuevas ideas e esta parte del mundo que se le llamó la Nueva España y que se sigue y seguirá llamando México.

  Así se ve el puente próximo a Ojuelos desde el satélite.

  Este es el puente de Ojuelos, que le nombran "de la Plata" pero creo que es nombre no precisamente tradicional... creo.

 Una vista clara y cercana del puente.

  Desde lo alto vemos más o menos lo que era el trazo del Camino Real de Tierra Adentro, considerando que tal vez el camino hacía los limites en las propiedades y en este caso queda casi paralelo a la carretera 51 Maravatío-Ojuelos.



  Hipotéticamente la entrada a Ojuelos sería por la actual calle de López Rayón, para doblar en la actual Azuela y llegar al Presidio.

Fuente:

Powell, Philip. La Guerra Chichimeca. Lecturas Mexicanas 52, FCE-SEP. México, 1984.

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