domingo, 5 de junio de 2016

La Estancia de los Delgadillo, Nochistlán, Zacatecas, guarda las reliquias del obispo Cabañas

   En la siguiente escala por el recorrido de la zona rural de Nochistlán, en el estado de Zacatecas, llegamos a otro punto que guarda también una historia por demás particular, pues su tesoro, además de las hermosas construcciones de corte netamente vernáculo en piedra y adobe, conserva algo que se dicen ser reliquias. Sabemos que la Iglesia acepta el concepto cuando se trata de un personaje que está ya con una causa y ha logrado uno de los tres niveles anteriores para llegar a la santidad y en este caso las reliquias son del que fuera un notable obispo pero que no tiene formada aun la causa. Como quiera, vox populi, vox Dei, se le consideran reliquias.

   El personaje en cuestión es Juan Cruz Ruiz Cabañas, quien tomó posesión del obispado de Guadalajara el 19 de julio de 1796, es él a quien vemos en este monumento que se le levantó en una capilla -tengo entendido- que se le dedicó en el rancho de La Estancia de los Delgadillo, municipio de Nochistán, Zacatecas.

   "Una vez instalado en la Catedral de Guadalajara comenzó su labor por la educación fundando varias escuelas en su diócesis. Su preocupación y su labor para ayudar a los pobres quedó reflejada con la creación y construcción de la Casa de Caridad y Misericordia de la Ciudad de Guadalajara, hoy conocida como Hospicio Cabañas, cuya finalidad era funcionar como un taller de aprendizaje albergando a la vez huérfanos, ancianos y desamparados. Si bien en 1767 existía el antecedente de un Hospicio de Pobres, fueron las diligencias del obispo las que darían inicio a la construcción de este establecimiento. En 1803 encargó al arquitecto Manuel Tolsá la elaboración de los planos y en 1804 la construcción a José Gutiérrez. Simpatizó con la Compañía de Jesús, sin embargo dadas las circunstancias imperantes en España y en la Nueva España, no pudo conseguir el restablecimiento de la orden en Guadalajara" (Wikipedia).

   El sitio, que está en el derrotero del que fuera el antiguo Camino Real o camino de arrieros entre Guadalajara y Zacatecas, seguramente fue una de las tantas estancias, quizá de ganado mayor, que fueron entregadas luego de la conquista, Delgadillo, evidentemente era el nombre del poseedor, de allí surge la difusión de ese apellido en la región de Los Altos, pero no tengo mayores datos. En el libro de Retoños hay información, pero no lo tengo a la mano. En la actualidad se le conoce por La Estancia.

   Ocurrió que en una visita pastoral de su obispado, Ruiz Cabañas muere, justo aquí en la Estancia de los Delgadillo, el cadáver fue preparado para enviarlo a Guadalajara, por consecuencia las vísceras le fueron extirpadas y algunas se conservan en el templo del lugar como reliquias. La muerte del obispo ocurre el 28 de noviembre de 1824, tres días después llegaron a Guadalajara, el carruaje que el obispo poseía se le catalogaba como "rico", esta vez lo que transportaba era el cadáver de su dueño:

  "La Santa Iglesia Catedral de Guadalajara, Capital del Estado de Jalisco, anegada en un mar de amargura y sentimiento por la muerte de su Prelado el Excmo. e lllmo. Señor Dr. D. Juan Cruz Ruiz de Cabañas, sucedida el aciago y siempre memorable día 28 de Noviembre de 1824, a los 73 de su edad y 29 de su Pontificado, en el Rancho de los Delgadillos del Curato de Nochistlán, de regreso a esta Ciudad, a donde volvía de la visita de su Diócesis, para plantear uno de aquellos paternales y benéficos proyectos en que abundó siempre su noble corazón dedicado constantemente a la pública y espiritual felicidad de sus diocesanos: presenta esta relación de lo acaecido desde el 29 del mismo Noviembre hasta el 20 de Mayo del presente año.

  "Luego que llegó a esta Ciudad la funesta noticia del fallecimiento de una Persona por tantos títulos recomendable, en medio del mas acerbo dolor con que se hallaba oprimido este I. Cabildo se dedicó a preparar sus funerales con todo el aparato y magnificencia que imperiosamente exigían de un Príncipe de la Iglesia, y el amor y reconocimiento a su persona; y comisionó para ello a los Señores Dr. D. Miguel Ignacio Gárate Doctoral Dr. D. Toribio González, Prebendado de la misma Iglesia. Se comunicó orden a todas las Iglesias de la Capital para que acompañasen a la Matriz en el toque de Vacante y dobles siguientes, como se verificó, manifestando todos a porfía el dolor y más vivo sentimiento.

   "La noche del día 1° de Diciembre llegó el Cadáver acompañado de más de mil luces, y entre las lágrimas y suspiros de un Pueblo que amaba a su Prelado, y que con un elocuente, aunque mudo lenguaje procuraba manifestar sus más tiernos afectos: en grupos corrían aun los más infelices, a recibir a distancia el Cadáver de su Pastor, ocurriendo antes a las cererías a comprar velas, cuyo precio excedía a sus miserables facultades; y anhelaban todos por conducir en sus hombros, a lo menos tocar en la parte que les fuese posible el cajón en que venía depositado. Quedó en la casa que había sido de su morada, y en los tres días siguientes, se procuró que de los cuatro Altares que se habían puesto en la misma sala donde estaba, se ocupase uno en siete Misas cantadas con Vigilia que correspondían a cada hora desde las cinco de la mañana hasta medio día, turnándose las Parroquias, Comunidades de Religiosos, Capellanes de Monasterios y Colegios; y quedando los tres Altares restantes para las Misas rezadas que comenzaban también a las cinco hasta las once del día

  "En estos días, a pesar del mal tiempo, concurría un numeroso Pueblo a todas horas aun por la noche a tributar el obsequio de sus lágrimas y los últimos homenajes a quien había sido su Padre; y el día cinco a las siete de la mañana se comenzó el funeral por el canto del Oficio de Difuntos, a que dieron principio los Religiosos de la Merced, y siguieron los Carmelitas, Agustinos, Franciscanos y Dominicos, concluyendo el Cabildo; todos los que bajo Cruz y ciriales, así como las Parroquias, acompañaron el Cadáver hasta la Santa Iglesia Catedral, y también las Cofradías, Colegios, la Universidad, el Muy Ilustre Ayuntamiento, la Oficialidad, el Supremo Tribunal de Justicia. Los balcones y ventanas de las casas del tránsito estaban adornadas con colgaduras negras y blancas" (1).






  Es en la urna del lado derecho del templo en donde se guardan las reliquias del obispo Cabañas.



Fuente:

1.- Exequias y elogios fúnebres. Imprenta de Mariano Rodríguez. Guadalajara, 1825. pp. 1-3

1 comentario:

  1. interesante punto de partida para iniciar un viaje a los origenes

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