jueves, 9 de febrero de 2017

En Guanajuato también quedan algunas puertas azules

  Lo más seguro es que no le hayas puesto atención a esto que ahora veremos pero, si ya leíste mi entrada sobre el tema cuando hice esta especie de "descubrimiento" por los rumbos de Teocaltiche, sabrás la razón, de lo contrario, te lo cuento o, igual puedes leer la historia aquí.

   Hace muchos años, en 1994, tuve la oportunidad de vivir una temporada de tres meses en el norte de África, en la zona conocida como Maghreb. El Maghreb son los países musulmanes del continente africano, también ese les conoce como el África blanca. Está conformado por Egipto, Libia, Túnez, Argelia y Marruecos. La mayor parte del tiempo la pasé en Túnez, y un par de semanas en Marruecos. La constante que vi, además del desierto, fueron las puertas y ventanas azules.

  Un día, al preguntar la razón de que fuera precisamente ese color el utilizado en absolutamente toda puerta y ventana, la respuesta fue que de ese modo ahuyentaban a las moscas. No sé si fue algo verdadero o solamente lo dijeron por decir algo, el caso es que se me quedó muy grabada la anécdota. 

  En el pasado mes de mayo, que andaba por Los Altos de Jalisco, noté una, otra, otra y otra, montones de puertas azules, marcos de las ventanas también en azul, un tono específico una especie de azul-agua y comencé a averiguar si había alguna razón para ello y la respuesta fue que, en el pueblo Sefardí, era cosa habitual, y fueron ellos quienes difundieron la idea por la Ámerica.

  También supe que una de las escenas recurrentes en la novela costumbrista mexicana, la del siglo XIX, continuamente se hace mención de puertas y ventanas de color azul, aunque, en ocasiones del verde y no solo eso, sino que, en lugares por Inglaterra o Irlanda es común ver estos colores en sus puertas y ventanas... y en muchos lugares más de Europa.

  Con todo este antecedente en mente, al pasear por las calles de Guanajuato comenzaron a hacer aparición, en muchos casos en las puertas más viejas, en esas que, con la lluvia, el sol, el frío, el calor, el color de la pintura ha ido desapareciendo pero ha dejado su rastro. En esta imagen es bien claro el tono verde o verde azulado de la puerta, recuerdo lo vi en el callejón del Terremoto.

  En este caso, por Valenciana, encontré esta puerta que hace mucho tiempo fue totalmente azul...

   Por Mandato está esta puerta del tono verde-agua.

  Y esta que, no dudo, siempre ha estado pintada de azul, será interesante preguntarle al dueño de la casa, por uno de los callejones que sube de la Plaza del Baratillo a San José, si siempre han utilizado ese tono o fue una mera coincidencia.

  No lejos de Guanajuato, en el templo de la Ex hacienda La Erre, la puerta es azul. Aquí cabe la posibilidad de que, siendo el lugar dedicado a la Asunción, se haya elegido este color, asociado a la Virgen María, pero me inclino a pensar que es una reminiscencia más del color utilizado, por costumbre, en puertas y ventanas que nos legaron en el paquete llamado sincretismo o mestizaje.


  Y ahora, al salir por cualquier rumbo de México, le pongo más atención al detalle y esto es lo que he encontrado...

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