jueves, 5 de junio de 2014

El no muy conocido traje regional de Quintana Roo.

   Ahora que me encuentro temporalmente de regreso en Quintana Roo y que lo veo con ojos muy distintos en comparación a los 13 largos años que viví por acá cuando Cancún estaban en formación, encuentro una cantidad grandes de detalles que me causan una cierta inquietud en aclarar. La constante por estos rumbos es que todo es nuevo, cosa que antes creía pero, con la óptica que enfoco actualmente, creo todo lo contrario, pues aquí, en términos de antigüedad tenemos los asentamientos mayas de Cobá, Ecab, Kohunlich, El Meco, solo por mencionar algunos; tenemos que por aquí fue el primer avistamiento que hubo de México por ojos europeos, y tenemos la presencia de la evangelización que es tan antigua como antiguo es el siglo XVI, eso lo hemos visto ya con esa veintena de iglesias abandonadas o semi, en la parte sur del Estado.

   De que Quintana Roo haya permanecido en el olvido de México durante varios siglos, eso es otra cosa. Cuando se le comenzó a poner atención fue en aquellos tiempos en que se le vio el gran potencial maderero que tenía. El chicle se convirtió en su primera riqueza, asimismo las maderas preciosas. En la actualidad es el turismo. Por acá, en el siglo XVI, XVII y siguientes, hubo también haciendas, por acá hubo en el siglo XIX un movimiento armado llamado Guerra de Castas, y un movimiento espiritual llamado Cruz Parlante. Fue en 1902 que el Territorio fue creado y en 1974 fue elevado a la categoría de Estado, cosa que ocurrió el 8 de octubre cuando, junto con Baja California Sur, obtuvo ese estatus, estamos a 40 años de distancia.

    Pero no nos desviemos del tema, lo que hoy nos ocupa es su traje regional. No hay duda que el traje regional que caracteriza a México es el de Jalisco y el que sublima el diseño es el excepcional veracruzano y el que nos dice de la fuerza y carácter es el de Yucatán, pero poco sabemos del de Quintana Roo, el cual es de los más recientemente creados, razón por la cual contamos con datos de diseñadores y fechas, para ello consultamos una vez más la Enciclopedia de Quintana Roo:

    "Aunque la vestimenta que porta la mujer quintanarooense para representar al Estado en diversos eventos no es propiamente un traje que típicamente se haya usado, es actualmente uno de los símbolos que confieren identidad. Está inspirado en Zazil-Há, nombre con el que la leyenda ha bautizado a la mujer indígena maya protagonista del mestizaje en América. A partir de una descripción respecto de las vestimentas que las mujeres usaban en Bacalar y Campeche, realizada por Fray Diego de Landa en su libro La relación de las cosas de Yucatán, el pintor Elio Carmichael plasmó su interpretación en un lienzo donde figura esta mujer esposa del español Gonzalo Guerrero. Este diseño sería luego recreado.

   "Por otra parte, en la década de 1930, el gobernador Rafael E. Melgar solicitó la confección del traje conocido como de las chicleras; cabe recordar que la extracción del chicle y madera fue durante varias décadas sustento económico del Territorio. Este fue diseñado en los talleres de la cooperativa de costureras y se utilizó en las tertulias culturales llamadas "Sábados socialistas". El vestido se compone de una blusa color blanco, de cuello cuadrado y mangas acampanadas, en cuyas orillas lleva cintas de color de la falda y convenientemente distribuidos alrededor del cuello, cinco caracoles. La falda es larga y bastante amplia, unas veces de color azul turquesa y otras rojo, adornada con caracoles, tres pinos y estrellas, pintados o bordados a su alrededor.

    "El caracol es el símbolo de la riqueza marina y el primer instrumento de comunicación entre los mayas; la estrella simboliza el lucero de la mañana o paso de Venus que observaban los astrónomos mayas; los pinos representan la riqueza forestal, la energía y forma ascendente de la creatividad del pueblo quintanarooense. Estos elementos pertenecen al primer escudo de la entidad, diseñado por el pintor Diego Rivera. A la altura de la cintura lleva un mandil de encaje blanco que representa la espuma que duermen en las orillas de las aguas que bañan las costas caribeñas. en la cabeza, un palio (especie de pañoleta) blanco, con ribetes del color de la falda y dibujos de caracoles en las puntas. Por extensión, este traje fue conocido como el de "La Chetumaleña.

    "En 1959, la señora Carmen Ochoa de Merino, esposa del entonces gobernador, encargó al famoso diseñador mexicano Ramón Valdiosera, la confección de un traje que sería utilizado en la representación de un baile creado exprofeso con motivo de la visita a la entidad del presidente Adolfo López Mateos. Valdiosera se inspiró en los antecedentes prehispánicos de esta región y diseñó en lino de color crudo una túnica larga que llegaba debajo de las rodillas, abierta a los lados, sin mangas, con una capa que caía sobre los hombros, del largo del vestido y una especie de pectoral unido a la capa que llegaba a las caderas. El traje lucía en las orillas de la capa el pectoral y la falda, grecas, cruces, círculos y otras figuras geométricas bordadas en estambre". (1)



Intuyo que, este es el ramillete, tradición yucateca, que se integra a las danzas quintanarooenses.



Fuente:

1.- Enciclopedia de Quintana Roo. Director Juan Angel Xacur Maiza. Tomo 8. Chetumal, 1988. pp.243-244.


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