sábado, 26 de julio de 2014

El pabellón mexicano en la Exposición Universal de Sevilla 1992.

   Ocurrió que, luego de hacer alcancía durante un año, logré llegar a Sevilla, la idea de visitar una Exposición Universal me atrajo mucho desde la primera vez que leí una nota en el periódico de que sería organizada con el tema de La Era de los Descubrimientos. Todo material que lograba conseguir que dijera algo de la Expo92 lo leía y lo guardaba, formé un álbum, mismo que se acrecentó con una buena cantidad de folletos que fui colectando en los días que pasé en Sevilla. Era tal la emoción que me causaba el ambiente del recinto ferial que, en un par de ocasiones, el llanto me ganó. Llorar de emoción, llorar de alegría es uno de los sentimientos más positivos que uno pueda experimentar. Una tarde, me quedé dormido dentro de un pabellón creo era el de Dinamarca, el cansancio me había ganado esa vez.

   Eran más, mucho más de 150 los pabellones para visitar, por suerte elegí los últimos días de mayo para estar en el lugar, eso me dio la oportunidad de evitar las largas filas que en los meses de verano se formaban para entrar a cada uno de ellos, de ese modo logré ver casi todos ellos. Hubo uno que solo vi por fuera, de forma muy agradable, con un gran cactus a la entrada y una enorme X que lo identificaba. Era el de México, uno de los más visitados de todos los participantes según lo leí en la prensa pero, estando allí me dije que de México lo puedo ver todo en vivo, en cambio de Argelia, la India, Tahilandia, Sudáfirca, por mencionar algunos, difícilmente podría llegar algún día a esos países. 

   Ahora, 22 años después, no digo que me arrepienta de no haber entrado en el Pabellón Mexicano de Sevilla92, pero si reconozco que hubiera sido bueno tener mi propia impresión de él. Así que, lo que ahora comparto son fotos y textos que, en ese álbum que formé encuentro sobre el Pabellón de México, "El Cruce de Caminos". El pabellón fue diseñado por el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, su concepto parte de la X, de allí lo del cruce de caminos, muy de acuerdo al tema del Encuentro de Dos Mundos, como se le dijo a los festejos del V Centenario del Descubrimiento de América.

   "La X es el símbolo que identifica al Pabellón de Méxco. Expresión escultórica de 18 m. de altura, es símbolo y señal de cruce de caminos y encuentro de pluralidad. Arquitectura que evoca con criterio contemporáneo los orígenes: taludes ajardinados, estanques y cascadas. En la terraza superior maquetas a gran escala de edificaciones mesoamericanas. El brillante colorido de la plaza de acceso recibe al visitante. La ambientación inicial, el paisaje y las ciudades antiguas preparan para el recorrido, un crucero por la trama profunda de México, en una amena experiencia de comunicación multimedia. El viaje arranca de miles de años atrás. Los protagonistas: la naturaleza y el hombre. Es un recorrido por los hilos de la historia. Tejido de encuentros múltiples, tramas: de vivir, convivir, producir, crear y pensar. Configuración d un carácter original que se manifiesta en el pensamiento, el arte, la ciencia, la economía, las costumbres y las tradiciones.

   "Se llega así al México de hoy, con su variado paisaje natural, de gran diversidad ecológica, y su paisaje humano, de amplia pluralidad. Un país de intensa vida colectiva, de grandes urbes y modernas comunicaciones, que se adentra en la modernidad. Al final del recorrido los visitantes pueden obtener información complementaria sobre turismo, campos de inversión, intercambio comercial y encuentro cultural, así como adquirir publicaciones y objetos de carácter conmemorativo, en la librería. La presencia y la voz de México en el pabellón se expresa también en el programa de actividades culturales que se realiza, tanto en el recinto del Pabellón, como en los espacios escénicos de Expo'92. En la isleta del Lago de España se presenta un espectáculo pleno de colorido y misticismo: la ceremonia conocida como Los voladores de Papantla.

   "La presencia de Méxco en Expo'92 se complementa con una iniciativa de gran alcance en materia de comunicación: un puente de comunicaciones intercontinentales de televisión, vía satélite, que hace posible mantener un diálogo permanente sobre la cultura, las artes, la ciencia, las costumbres, la política y la vida cotidiana entre ambos países: México y España. El Pabellón de México ofrece al visitante un recuento de realidades económicas y sociales, de realizaciones de espíritu  y del pensamiento. En él están presentes las empresas mexicanas interesadas en ofrecer una muestra de bienes y servicios". (1)




    Este es el Arquitecto Pedro Ramírez Vázquez. Su legado es grande, él fue el Presidente del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos México 68, diseñó el Museo Nacional de Antropología, la nueva Basílica de Guadalupe, el Palacio Legislativo de San Lázaro, por solo mencionar algunas de sus obras.





  En la calle Camino de los Descubrimientos se localizaba el Pabellón Mexicano, frente al Lago de España y al Pabellón Español, a la derecha estaba el de Francia, que se llamó El Pozo de los Descubrimientos, el de Puerto Rico y el de Australia.

Para ver más imágenes del Pabellón Mexicano en Expo'92, entra aquí. Para ver la historia del Cardón, el cactus que fue el símbolo del Pabellón Mexicano, entra aquí.

   Todo eso... comenzó un 12 de octubre de 1942... Y estemos pendientes pues, ya viene el V Centenario del Descubrimiento de México, eso puede ser en 2017 o 2019, según se quiera determinar y según la fuente a consultar.


Fuentes:

1.- Guía oficial Expo'92. Sociedad Estatal para la Exposición Universal Sevilla 92. Sevilla, 1992. pp.188-189

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