jueves, 24 de enero de 2013

El Panteón Viejito en Santa Cruz de Juventino Rosas, Guanajuato.

  Hacía ya un año que no visitaba ningún panteón, el último, lo recuerdo, fue el de Tepeji del Río en el estado de Hidalgo, allí fue donde vimos esa característica que tiene (cada panteón tiene algo, algo que lo hace distinto a todos los demás, en e caso del de Tepeji eran sus cruces múltiples, es por eso que creo que los panteones tienen algo que se llama personalidad y, además, vida); ahora estamos ante un caso particular. Es el panteón en Santa Cruz, Guanajuato.

  Son varias las cosas características de este recinto, la primera es que tiene nombre propio, se llama Panteón Viejito, no solamente Panteón Municipal como regularmente se llaman. Con esto recuerdo que en un día de muertos, el de 2011, visité el Campo Florido, en Valle de Santiago, otro cementerio que también tiene su nombre propio.

  Apenas ayer lo veíamos, eso que dijo don Pedro González, de que en Santa Cruz abunda la cantera roja y esa fue utilizada para elaborar varias tumbas que resaltan por su color que más que rojo es naranja, lo podemos comprobar en varias de las tomas. Recuerdo que en el panteón de Silao, el color de la cantera usada era el verde, claro es que ese tipo de cantera es el que abunda en aquella región. 

  Y encuentro aquí en el Panteón Viejito, en las tumbas más antiguas los símbolos decimonónicos que identificaban la idea de la muerte: el velo, el tiempo que vuela, la corona del martirio... es cosa de volverse observador.



 

 Y encuentro algo que lo vuelve único o, al menos, es la primera vez que veo este tipo de hornacinas adosadas a la pared en todo el recinto, como esta en azul. Podrás ver en las siguientes fotografías que son varias y de todo tipo de materiales las que aun sobreviven en este recinto.





 







1 comentario:

  1. Danilo Sánchez M.24 de enero de 2013, 20:14

    Benjamín, hace poco que conozco tu blog y aún no termino de leer todos los posts, pero estaría muy padre te des una vuelta por el panteón de San Juan del Rio, Querétaro, ahí también se encuentran esta especie de nichos-hornacinas en las paredes, igual pensaba era el único lugar donde lo había visto... hasta ahora... enhorabuena felicidades por el gran trabajo que realizas.

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