domingo, 10 de agosto de 2014

Lo que queda de la casa de los Dominicos en el puerto de Veracruz.

    Reconozco que cometí un error al ir caminando por las calles del puerto de Veracruz y no retratar la placa informativa que hay en la que fuera la puerta de acceso al ex convento dominico del lugar. Me ha sido difícil encontrar datos de este recinto. No tengo idea de a quién estuvo dedicada esa casa y ese templo que ahora, tengo entendido es una bodega y que se localiza en la esquina de las calles Aquiles Serdán e Independencia, a una calle de la Catedral. De los dominicos, es decir de la Orden de los Predicadores en México sabemos que llegaron el 23 de junio de 1526, que fueron los segundos en llegar a Nueva España luego de los franciscanos y que, contaban con una casa en el puerto porque era este el lugar de donde partían todas las comunicaciones hacia Europa.

    "Los dominicos desembarcaron en el puerto de San Juan de Ulúa el 23 de junio de 1526. En un principio eran doce pero unos murieron y otros enfermaron en la travesía, de tal manera que sólo tres frailes llegaron a la Ciudad de México. Fueron éstos Domingo de Betanzos, Gonzalo Lucero y Vicente de las Casas. El primero estudió artes y derecho civil en la Universidad de Salamanca, que lo graduó de bachiller y licenciado, y más tarde tomó el hábito dominico en San Esteban de Salamanca. Lucero era diácono y Las Casas, novicio.

     "Los tres dominicos primero se alojaron en terrenos de la otrora Inquisición y luego en el espacio que les donó una familia de apellido Guerrero. No hicieron ningún tipo de misión durante los dos primeros años de su estancia en Nueva España debido a que eran muy pocos y a que los intereses del vicario Betanzos eran los de mantener una estricta observancia en demérito de la actividad apostólica. Dos años después, en 1528, arribaron 24 predicadores dirigidos por fray Vicente de Santa María, quien destituyó a Betanzos como vicario y envió frailes a Oaxtepec para que fundaran una casa, aprendieran la lengua y dieran inicio al ministerio. En breve los predicadores también se instalaron en Chimalhuacán, Chalco y Coyoacán. Con estas fundaciones se dio inicio a la labor apostólica de los frailes en los territorios que constituyeron lo que ellos mismos denominaron la “nación mexicana”, la “nación mixteca” y la “nación zapoteca” (Tomado de la revista electrónica del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM.)

    Así pues, de este que fuera importante recinto dominico, poco queda, tan poco que casi pasa desapercibido cuando pasamos frente a él. Como curioso, que en realidad no lo es tanto, detalle que vemos en la parte central de la que presumo era la entrada principal vemos el escudo de los Predicadores, custodiados por unos perros, recordando el atributo que Santo Domingo tiene, el del perro con la antorcha en el hocico.


1.- El Convento Franciscano. 2.- El Convento de la Compañía de Jesús. 3.- El Convento Dominico, 4.- La Parroquia de Veracruz.

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