martes, 7 de julio de 2015

San Lucas, en la Tierra Caliente de Michoacán

   Antes me sorprendía, eso de llegar a un zona de México que me es desconocida y comenzar a descubrir que hay muchas leyendas y tradiciones de las cuales nunca había oído hablar, ahora, a sabiendas que regularmente me las encontraré, más bien pregunto para ir a conocer lugares que encierran algún especial significado como es el caso de San Lucas, el municipio de Michoacán que colinda con Guerrero en la mera región de la Tierra Caliente, así que, para allá me dirijo.

   Ya desde que nos aproximamos a Ciudad Altamirano se abre una especie de valle, hemos cruzado parte de la sierra guerrerense, al entrar en la Tierra Caliente bajamos a unos 600 o 700 metros sobre el nivel del mar, razón por la cual existe esta diferencia en clima, pues la sierra llega a elevarse a los 2000 metros. Por aquí, en las márgenes del Cutzamala y el Balsas, se cultiva maíz, y hay abundancia de mango, limón y algunas frutas más.

   Me parece curioso que una vez cruzando el Cutzamala, los arroyos van vacíos, quizá sea porque no han habido las lluvias suficientes para volverlos a cargar, el clima va en ascenso, el calor es tolerable pero, tal vez sea que al llevar el camión todas las ventanillas abiertas así se siente. Una vez que desciendo en San Lucas la temperatura se siente así como el nombre de esta región: caliente.

   Creo que son siete mil almas las que viven en este pueblo, el ritmo es reposado, un poco lento, no hay prisas de nada, de pronto me siento en otra época, los portales son área de comercio, de cantina, de comedor, portales que dan un ambiente sumamente agradable. Me comentan que para febrero el pueblo reboza de visitantes, pues el día de la Candelaria es la fiesta grande, se dice que en los diez días que dura llegan hasta acá medio millón de peregrino pues existe un santuario mariano dedicado a la Inmaculada Concepción, está esa asociación de ideas entre San Lucas, el cual, de acuerdo a la tradición pintó la primera imagen de María, de allí que aquí, en San Lucas se venere una pintura de la Virgen María.

   El santuario es más bien chico, cuando son las fiestas de la Candelaria y la Concepción las misas son al aire libre para contener a los miles de fieles, la tradición indica llegar con un ramo o arreglo florar, depositarlo en el altar y dejar la vela en el quemadero... son cientos de ellos, bien me puedo imaginar lo que aquí ocurre en esos días de fiesta si ahora, que no lo es, el lugar está colmado de velas y flores.

    Sale de sobra hacer más explicaciones de lo que San Lucas, Michoacán, es, las imágenes son claras y te irán relatando lo que por este lugar hay...





















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