jueves, 9 de julio de 2015

Carácuaro, Michoacán, un pueblo que bien podría ser mágico

   Dejamos Huetamo pero seguimos en la Tierra Caliente, enfilamos rumbo a Carácuaro, nombre emblemático, especialmente en este año de 2015 que es el Año de Morelos y él, José María Morelos y Pavón fue el párroco en este pueblo. Cuando íbamos ascendiendo el verde de la sierra se incrementaba más y más y las curvas comenzaron a sucederse una a otra, sintiéndonos, de pronto, en un tobogán, luego de dos horas llegamos y nos damos cuenta que la modernidad no convive con estos pueblos trazados hace mucho tiempo para el tránsito de cierto tipo de vehículos...

...no para estos, que, considerando que cada quién se estaciona en donde quiere por la calle que se vuelve carretera, el embotellamiento sucede, pero, estamos lejos de los conglomerados humanos, así que en cosa de cinco minutos el problema está resulto, llegamos a Carácuaro nombre chichimeca que significa lugar de cuesta. Curioso ver en tierra purépecha una referencia chichimeca.

   El pueblo original, el que conociera el cura Morelos, está del otro lado del río, la carretera actual, que va hasta Morelia pasa de éste lado, así que cruzo el puente para entrar a Carácuaro, en los últimos días ha llovido en la sierra y las aguas van bajando en arroyos que alimentan al río del mismo nombre del pueblo, formando un panorama de frescura, una delicia en los rigores de la Tierra Caliente...



   El pueblo es bello. Mantiene una buena cantidad de construcciones originales con la arquitectura propia de la región, en la zona centro se ha mantenido casi en su totalidad la línea arquitectónica que nos transporta en el tiempo. Son pocos los moradores del lugar, así que esta vez se me facilita enormemente el ángulo que siempre busco, con el mínimo de gente, es más, esta vez, cuando veía gente pasar (muy poca) era justo cuando hacía la toma...





























   Me cuentan que es en la Fiesta de Ceniza cuando llegan cientos, miles, de visitantes, esto debido a que en su parroquia, dedicada a San Agustín y fundada por fray Juan Bautista Moya, contiene un cristo sumamente venerado: El Señor de Carácuaro. Esta vez no incluyo ninguna fotografía de la parroquia ni su particular atrio, eso será en un artículo próximo, lo que ahora hago es compartir las imágenes que logré al visitar este pueblo en el cual pasé una noche, de esas noches memorables en que se oía el caer de la lluvia, el clima refrescó y, de pronto, el silencio fue total, con una envidiable paz. Hace cuatro años, que andaba por Santa Clara del Cobre, me tocó presenciar una de las procesiones del Señor de Carácuaro.







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