domingo, 9 de octubre de 2016

De los curiosos apellidos que hubo en el Bajío al finalizar el siglo XVIII

   Creo que a todos nos causa curiosidad saber el origen de nuestro apellido, independientemente de que nos identifica como personas, también nos da una idea de nuestro pasado, de nuestra región, el mío, por ejemplo, es común en el Bajío, específicamente en Salamanca y Valle de Santiago, pero también es común, tengo entendido, en Culiacán, Sinaloa. Recuerdo que al explorar el singular panteón en San Ignacio, Baja California Sur en la gran mayoría de las tumbas aparecía el nombre Villavicencio. En Los Cabos Ceseña es, entre otros, el que más se repite. Sabemos del Garza en Monterrey o el Lizárraga en Mazatlán son apellidos comunes.

   En la escuela, creo en 3er. grado es cuando nos enseñaron el Patronímico. "El patronímico es un nombre propio que designa ascendencia, filiación o linaje. Puede ser un apellido o bien una forma derivada del nombre del padre o ascendiente usada después del nombre de pila, costumbre aún vigente en Rusia y otros países eslavos. Entre los griegos y romanos, se decía del nombre que, derivado del perteneciente al padre u otro antecesor masculino y aplicado al hijo y otro descendiente, denotaba en éstos la calidad de tales. El nombre del padre se ponía en genitivo; p. ej.: de Petrus, Petri. Los apellidos patronímicos primitivos variaban en cada generación, cuando no coincidían los nombres de padre e hijo. Sólo se hicieron hereditarios de modo absoluto en los primeros años de los tiempos modernos. Deben diferenciarse de los gentilicios, denominaciones derivadas del lugar de procedencia de la persona o su familia, y de los matronímicos" (Wikipedia).

   Aprendimos aquello de que Ramírez deriva de Ramiro, Martínez de Martín, Rodríguez de Rodrígo, López de Lope, y muchos nombres más, pero, ahora que hemos ahondado en la cosa genealógica, sabemos que de algunos oficios que existían en México antes de la aparición ibérica, con el tiempo, se transformaron en apellidos, como, por ejemplo Tlacuilo, apellido que he oído en Puebla y que significa pintor o dibujante y, a propósito de pinturas, recordamos el llamado ayate de Juan Diego, que fue una pintura elaborada por Marcos Cipac. Cipactli era "Era una voraz, primitiva y monstruosa criatura marina, mitad cocodrilo y mitad pez. Estaba siempre hambrienta y en cada junta que unía sus 18 cuerpos había una boca adornándola" (Wikipedia). 

   Podríamos seguir, con otras regiones del mundo, Rusia, por ejemplo la terminación ski es representativa de ese enorme país. Andersson nos dice de Suecia tan solo ver el sson al final. Y el etcétera es grande pero a donde vamos es a otra cosa pues, al leer y trasncribir un padrón levantado en 1809 en la villa de Salamanca en el cual, en términos de apellidos nos llevamos la tremenda y curiosa sorpresa que ahora comparto contigo:


José Adjuntas
José Anselmo Carrizal
Benito Collote
Juana la Frutera
José María Garambullo
Antonio Guadalajara
Gregorio Joconostle
José María Jolla
Juan Bernardo Lancón
Ignacio Nopalera
José Miguel Paloalto
Santiago Cruz Paloseco
María Antonia Querétaro
José Hilario Santiaguillo
Gertrudis Viborillas

  La curiosidad está en que, por ejemplo el apellido Lancón, viene del nombre de una hacienda llamada San Nicolás Ancón, que antes se llamaba L'Ancón como contracción de El Ancón. Santiaguillo era el nombre de otra hacienda. Garambullos y Joconostles son frutos comunes en la región. Adjuntas, Carrizal, Viborillas, Paloalto y Paloseco eran nombres de ranchos. Coyote, ni que decirlo, al igual que Lobo, se deriva de la categoría anotada en los primeros libros parroquiales en los que así como había mestizos y mulatos, había al menos 15 nombres que decían la raza del bautizado.

  En la imagen del documento vemos nombrada la hacienda que conocemos como Ancón que aquí la escriben, como decíamos arriba, "Lancón", que dio origen a un apellido.

  Sobre el apellido Butanda ya hicimos un ligero análisis, lo puedes ver aquí. En cuanto al apellido Cruz, más específicamente De la Cruz, de acuerdo al historiador John Tutino, éste era utilizado no exclusivamente, pero casi por personas de origen indígena. Y recordamos que el apellido Reyes o de los Reyes fue también de los más utilizados por los indios bautizados y que, siendo el 6 de enero el día de la Epifanía que se considera como el día en que se adoptó la religión Católica, fueron autorizados a usar el De los Reyes como apellido, claro es, en relación a los Santos Reyes. Otro apellido que vemos abundantemente en los registros de pueblos de indios es el de Martín, pero aun no hemos dado con la información que nos lo confirme.

3 comentarios:

  1. O como yo Sardina, apellido que no he encontrado en otra parte de la república, sólo en Vallle de Santiago, hasta donde sé todos los Sardina somos parientes y por un herror en el registro civil la dos de mis tíos son Sardinas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En Salamanca hubo la Hacienda de San José de las Sardinas, por el rumbo de Romita hubo también una que llevó el nombre de Sardina, en el norte, creo en Caohuila también hubo una Sardina, y si eres de Valle, no dudo que tus antepasados hayan sido de la hacienda que había en Salamanca.

      Eliminar
  2. Y de Obrajero amigo Benjamín de por acá de CELAYA?

    ResponderEliminar