domingo, 30 de octubre de 2016

Del huerco al güerco... a propósito día Día de Muertos

  De muertos y niños, de niños, muertos y huercos... o güercos, en todo caso. Esto lo traigo a colación debido a que, por un lado estamos en la víspera de Todos Santos que -se dice- es cuando se le hace la ofrenda a los niños muertos. Y se dice que en Monterrey y por ese rumbo noreste de México a los niños les dicen huercos, eso lo sabemos muy bien, pero, esto que veremos encaja -más que nunca- en la fecha, en la víspera y en las posibles lágrimas que esto pueda arrancar.

  No estoy diciendo que entre huerco y güerco haya una relación, que aquello que los españoles (dicen que judaizantes) que llegaron al Nuevo Reino de León hayan venido de los rumbos de Asturias y que hayan traído consigo la voz güerco que, al paso del tiempo fuera adoptada como sinónimo de niño. Eso no lo sé y por lo tanto no lo puedo afirmar, lo que sí digo es que, fonéticamente una y otra son muy parecidas, incluso "googleando" por ahí veo que en nuestros días indistintamente se escribe (por el noreste de México) de una u otra manera refiriéndose a un niño o a un joven, en todo caso a un masculino de por esos lares... algo muy parecido al bato que ya estudiamos y que no sabemos si escribirlo con B o con V. El caso es que el Güercu, así con G, con u final y con diérisis, es una voz asturiana (en Asturias se habla en Bable), que se define así: "El Güercu es la aparición en un lugar, o la aparición a una persona de un futuro difunto, normalmente de su familia, que más tarde al hablar con este niega reiteradamente que él se encontrase en ese lugar, esto anuncia la muerte de esta persona en los próximos días. Se dice de él que vaga por cementerios, y que a veces adopta la terrorífica forma de un perro negro con cuernos". (Wikipedia)

 Con este antecedente nos vamos al Diccionario de Autoridades, el del siglo XVIII y encontramos dos definiciones de Huerco, en este caso con h, y que va mucho más allá de lo que en el noreste de México se entiende y nos aproxima más al Güerco:

Diccionario de Autoridades - Tomo IV (1734)

HUERCO. s. m. Las andas que sirven para llevar a enterrar los difuntos.

HUERCO. Se llama tambien la persona que está siempre llorando, triste y retirado en la obscuridad, por ser un retrato de la muerte. 

  Quizá alguien por ahí sepa de por qué se adopto la palabra para definir a un niño por esa parte de la geografía nacional.


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