jueves, 16 de abril de 2009

El Mármol, la desaparecida mina de ónix en Baja California.

Las piedras de mármol se localizan fácilmente en la zona, las he visto personalmente en Bahía de los Ángeles, distante unos 100 km de la mina; en la foto (tomada de la red) aparecen los restos de lo que fuera la mina de El Mármol.

Dentro de las tantas cosas insólitas que hay en la península de Baja California, está la mina de mármol que se ubica en mitad del desierto central, más la norte de Cataviña y antes de los restos de la Misión de San Fernando, Rey de España, Velicatá. Este lugar no lo he podido conocer pues su acceso no es del todo fácil, pero encontré, recientemente, en una de las librerías de segunda mano, uno publicado en 1962 por Editorial Jus, llamado Baja California tradicional y panorámica, en él, la autora, María Luisa Melo de Remes, originaria de Tabasco, que habitó en Tijuana en los años treinta y cuarenta, conoció acerca de la mina; en la actualidad abandonada y, en su momento, uno de los lugares que generó riqueza para quienes pudieron explotarla, no por connacionales, sino, una vez más, así como la Orchilla que los ecuatorianos se llevaron, el cobre los franceses, el oro los alemanes, las perlas los ingleses, pues también el ónix y mármol, este fue a dar a los Estados Unidos.

Otro de mis hallazgos en las librerías de segunda, fue uno de mapas de los sesentas, cuando aun no existía la Carretera Transpeninsular, en donde se ve como punto de referencia El Mármol, de lo poco habitado en desierto central en esa época. En las memorias de Don Abelardo L. Rodríguez, cuando fue gobernador del Distrito Norte de Baja California, menciona la parada obligatoria en El Mármol cuando hacía sus recorridos al sur del territorio.

El relato de la Profesora Melo dice que “El mármol bajacliforniano es susceptible de hermoso pulimento y trae vetas en las que dominan el rojo, el verde, el amarillo y el caoba. Las lumaquelas que presenta tienen reflejos irisados de nácar como aquella concha perla en que Venus emergió del océano. Estas ricas canteras fueron descubiertas en 1889, y casi desde entonces están siendo explotadas por la firma estadounidense New Pedrara Onix, Co., subsidiaria de la Southwest Co. Onix & Marble. Pues bien, dicho poblado, en la época de oro del mármol (1923-1929), contaba con el puerto de Santa Catarina, en el Pacífico, en cuya bahía se hicieron fabulosos embarques hacia los Estados Unidos y en el cual se hundió el barco Boxer, con quinientas toneladas de ónix.

Greenwood Memorial Park en San Diego es el lugar a donde fue a dar toda la cantidad de mármol y ónix que la autora menciona en su relato.

Los mantos de este lignito son horizontales, muy ricos, y llegan a sacarse bloques hasta de diez toneladas cada uno, como aquellos que en el monumental mausoleo en la vecina California norteamericana, en Greenwood Memorial Park, guarda los restos de veinte mil personas, el cual fue construido con puro mármol bajacaliforniano y con un costo de veinte millones de dólares. Pero lo que más entusiasma en la población del Mármol es que entre las casitas de madera que en la cañada albergan a varias familias, allí entre la sonoridad del cincel que toca la cantera, se yergue una escuela toda hecha de mármol translúcido, y en el cual los alumnos aprenden a leer y escribir, cantando siempre, tal cual aprendieron a deletrear nuestros padres y abuelos.

Uno de los grandes atractivos que en la actualidad ofrece El Mármol, son los restos de la escuela, toda construida en mármol.

Por la garita norteamericana que colinda con Tijuana, pasan desde hace muchos años camiones y más camiones cargados con precioso mármol tan lleno de colores y aunque es piedra, tiene sonoridad de alma musical, y por eso parece que al partir entre golpes de tosco bamboleo, suele cantar un dramático adiós a la patria mexicana. Si, a esta península en donde algún día había un gobernante que parodiando a Augusto en una de sus frases celebres a Roma, puede decir con énfasis patriótico: "He hallado una Baja California de arcilla; yo dejaré una Baja California de mármol"


Las librerías de segunda, son lugares en los que, con mucha paciencia podemos encontrar los libros que nos darán la oportunidad de conocer los detalles menos imaginables de todo lo que es la enorme riqueza de nuestro país. Benditos sean esos lugares!


 Así lucía la escuela, tan particular, más bien, única, que había en El Mármol, BCN, paso obligado de los que iban del Sur al Norte (o viceversa) pues el trazo del camino, antes de que se construyera la Carretera Transpeninsular, era por allí. Vemos la construcción completa, aun en operación, 1956.

 Esta era la forma en que se movían los bloques de mármol, 1956.

Y el modo en el que llegaba el agua a la zona.... que se ubica en el Desierto Central de la península de Baja California.

Un estudio profundo sobre el mármol en Baja California lo puedes leer en el siguiente enlace:
http://www.articlearchives.com/north-america/united-states-southwest-usa-colorado/1015212-1.html

3 comentarios:

  1. Excelente reportaje del lugar donde naci en 1958

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  2. alguien sabe de quien es esta mina. mi mail es richopamanes@hotmail.com

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  3. En 1988 pase por ese lugar y salude al que trabajaba ahi de apellido Macklish realmente un lugar impresionante .

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