miércoles, 10 de septiembre de 2014

Capilla del Hospital de Indios y su cruz atrial en Guanajuato, Gto.

   Notarás que, luego de la última fotografía, debajo de las fuentes que sustentan a este artículo, están las "carpetas", una de ellas dice Cruces Atriales; esto lo comento porque son varios los artículos que he publicado sobre ese tema y fue precisamente en uno de ellos que un lector, amablemente, me envió una fotografía diciéndome que "esa es la única cruz atrial que existe en Guanajuato". Me dejó la duda y desde entonces traté de encontrarla en las visitas que hice a Guanajuato sin lograr dar con ella. Me contaba de una historia curiosa y al consultar las notas periodísticas relacionadas comprobé que efectivamente, se había rescatado una cruz atrial en la capital del Estado. Si se mantuvo la idea original, debería haber al menos 4 cruces, pues hubo cuatro hospitales de indios.

    En la nota que leí contaban sobre la restauración que hubo en esa capilla y que, debido al corto espacio y con el fin de preservarla del posible daño al estar a la intemperie, se decidió colocarla en el interior del templo, justo en el lado del Evangelio, del altar mayor. Eso aumentó aun más mi curiosidad. Y me dio un dato: "El templo de los Hospitales".

   Esta es la fotografía que acompañaba la nota periodística, creo que fue en el periódico Correo de Guanajuato. El dato lo conservé en la memoria y resultó que, al visitar el Museo del Pueblo de Guanajuato, que está a un costado de la escalinata de la Universidad, como está en remodelación, para entrar a otras salas hay que salir y rodear el edificio y fue así como, dí, por casualidad con el Templo de los Hospitales y, mejor aun, estaba abierto.

   Quien mejor para saber de la Historia de Guanajuato que el padre Luicio Marmolejo, así que recurrimos a sus "Efemérides" y leemos que: "1560. Este año, por primera vez, según dice el Dr. Romero, se hace mención en documentos antiguos, de un eclesiástico residente en Guanajuato, al cual se daba el nombre de "Padre Vicario". Fundan los indios tarascos su hospital en Guanajuato, como ya lo habían hecho los otomíes y mexicanos, y dan principio a la construcción de la respectiva Iglesia".

   "1565. A los cinco años de haberse comenzado, se concluye y estrena la Iglesia de los Hospitales: se reputa como el más antiguo de la ciudad y sus alrededores, y lo es en efecto, entre todos los que subsisten con culto público, por cuya razón disfruta del privilegio de recibir anualmente los Santos Oleos, después de su consagración el Jueves Santo.

  "Se consideró desde luego como el principal de la población, por lo cual fue trasladada a él la venerada Imagen de Nuestra Señora de Guanajuato; y algún tiempo después, que se erigió el curato, se designó otra deferencia, que el nuevo y hermoso altar mayor, construido hace algunos años, a solicitud y empeño del presbítero D. Buenaventura Fonseca. Debemos, por último, decir aquí que poco después establecieron el curato y último hospital de indios mazahuas, donde hoy se encuentra el templo de Sr. San José; pero que no hemos podido saber la fecha precisa de su fundación"

   "1582. En este año, según refiere el Padre Alegre, citado por el Dr. Romero, (p.175) el Padre Vicario de Guanajuato fue personalmente hasta Zamora, y trajo un religiso. En 1585, según datos que tenemos a la vista, parece que por este año es erigido el curato de Guanajuato, y la Iglesia de los Hospitales elevada al rango de Parroquia; siendo el fundador el Illmo. Sr. Obispo de Michoacán D. Fr. Juan de Medina Rincón, quien, al hacer la visita de su Diócesis, observa personalmente las necesidades de sus feligreses, y funda trece nuevas Parroquias".

  "El primer párroco fue un sacerdote del clero secular, pues siempre ha pertenecido a éste la cura de almas de la ciudad; ignoramos su nombre pero sí sabemos que antes de ser clérigo vistió la sotana de la Compañía y conservaba por esto un filial amor a la órden y a su V. fundador. En tal virtud siguió fomentando al afecto de los habitantes de Guanajuato a los Jesuitas, que comenzó a manifestarse, según acabamos de decir, desde que tuvieron lugar las misiones promovidas por el P. Vicario; e inició el pensamiento, que mucho más tarde vino a verificarse de fundar en el lugar un colegio de estos religiosos".

  Y para saber más sobre la imagen que se depositó originalmente en esta capilla y que luego fue pasada a la Basílica que adquiriría, con el tiempo, el título de Colegiata, vemos en Pedro González que: "Un siglo después, en 1658, el Virrey D. Francisco Fernández de la Cueva, duque de Alburquerque, mandó una comisión para que beneficiara las platas del erario, acompañada del Lic. D. Antonio de Lara y Mogravejo, del Real de Minas; más como desde que en 1557 D. Perfán de Rivera, primera alcalde, trajo consigo de España la escultura e la virgen que existía en Santa Fe de Granaa, dizque por regalo de Felipe II, al nombre de Real de Minas, como primero le llamaron los descubridores de vetas metalíferas, le agregaron al de Santa Fe su antiguo geográfico de Guanajuato". (2)

   Y, en efecto, al aproximarnos al altar mayor, vemos allí la cruz atrial, la cual debió haber estado, seguramente, en algún punto del reducido espacio al frente de la capilla que, durante algunos años fungió como primera parroquia de Guanajuato y que ahora, escondida al fondo de un callejón, nos deja ver vestigios, creo el único que hay en la región, de una techumbre de gran influencia mudéjar, lo cual nos habla de su antigüedad.












 

Fuentes:

1.- Marmolejo, Lucio. Efemérides Guanajuatenses. Tomo I. Imprenta de la Escuela de Artes y Oficios. Guanajuato, 1883-84. pp.168-169

2.- González, Pedro. Geografía local del Estado de Guanajuato. Tipografía de la Escuela Industrial Militar. Guanajuato, 1904. p. 107

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