martes, 2 de septiembre de 2014

La Hacienda de Santa Regina, la de don Hilarión Torres, en Ocampo, Guanajuato.

    Íbamos para el Cóporo, la zona arqueológica, pero un letrero en el camino me llamó poderosamente la atención, el nombre lo reconocí pues el sitio lo había visto en fotografías: Hacienda de Santa Regina. La primera foto que vi la encontré en la página del municipio de Ocampo, mostraba un lugar abandonado en donde sobresalían dos cosas, un silo de forma cónica, y un torreón que mostraba una forma única, extraña, que me fue difícil de interpreta, pero, sobre todo, una enorme letra hache con una especie de cruz encima, lo primero que imaginé fue en el monograma de Jesucristo, IHS, pero no logré interpretar lo que había a un lado, un círculo en donde algo salía... de pronto pensé en un Sagrado Corazón estilizado.

    Ocurrió luego que un lector me envió unas fotografías con una enigmática construcción y la pregunta de ¿qué será esto? además de que en una de las imágenes se veía una placa que hablaba algo sobre el Centenario de la Independencia, el lector usa el bonito nombre de Motoso, luego, cuando lo conocí en persona, entendí la razón de tan singular apodo, y las fotos que me envió fueron estas. Así que, sin pensarlo, Motoso dejó sembrada la duda de ¿que será eso?

    Así que, ahora que andamos en este generoso recorrido por el rumbo del Vergel de la Sierra y de su extraordinario entorno, llegamos, sin planearlo así a aclarar las dudas que surgieron hace tiempo: la primera, eso que vemos allí no es un IHS ni mucho menos una hostia ni nada relacionado a la Iglesia, ahora que estoy frete a este monumento veo que si es una H, pero lo que hay arriba no es una cruz, sino una T y eso hace directa referencia al que fuera, al final del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, su dueño: don Hilarión Torres y eso no es otra cosa que su fierro pues si algo tenía don Hilarión, además de mucho dinero, era mucho ganado. Quiero pensar que el diseño al lado derecho es otro de los fierros que tenía, pero eso no lo sé a ciencia cierta. Quizá hubo en la familia Torres alguien cuyo nombre comenzaba con O.

    Así que, ahora entiendo la razón por la cual se colocó esta placa en Santa Regina y no aquellas que el Gobierno del Estado de Guanajuato mandó colocar en cada uno de los pueblos guanajuatenses, en el entendido que esas placas eran solamente para las cabeceras municipales, para no confundirlos, las puedes ver aquí.Y ocurrió que don Hilarión fue Alcalde de León en los convulsos tiempos de cuando comenzó la Revolución y, seguramente supo de esas placas conmemorativas y, por lo tanto decidió colocar una en una de sus haciendas, escogiendo la más próxima a donde muchos acontecimientos de la guerra de Independencia ocurrieron y que fue, paso de personajes de la talla de Pedro Moreno, Xavier Mina, los Pachones y tantos otros.

    Don Hilarión era originario de Lagos de Moreno, Jalisco, y muchas sus propiedades, digamos que el sur del actual municipio de Ocampo, era de su propiedad y sus propiedades estaban también en algunos puntos de Jalisco, como en el actual municipio de Jesús María, y en el de Unión de San Antonio y había otras, en puntos más lejanos, al norte del estado de San Luis Potosí. Pero....

    ¿Qué es esta curiosa forma? ¿Qué función tenía? pues creo que eran dos sus funciones, una como complemento a toda buena hacienda que tiene sus trojes, sus eras, sus silos y, evidentemente, su casa grande y sus casas para peones o acasillados, en este caso lo que vemos es un aventadero. La Real Academia de la Lengua define al aventadero como "el lugar en donde se avienta", y lo que debemos entender por aventadero en una hacienda es el lugar en donde, desde arriba se aventaban los granos, digamos que de trigo o maíz, para que al caer, soltaran el tamo y de ese modo quedaran limpios y se pudieran vender con mejor presentación. Los aventaderos era cosa común en las haciendas grandes o, en todo caso, en las que tenían un capital fuerte para invertir en su construcción, como lo fue en Salamanca. Guanajuato, en la Hacienda de Cruces, o en la Hacienda de Sepúlveda, en Lagos, que ahora fue transformado en Spa.

  Pero, si vemos con atención las fotografías notaremos que esa aventadero tenía un torreón estratégicamente ubicado en el cual hay varias troneras, lo cual nos dice que servía para defenderse de posibles ataques. Su forma me recuerda mucho, el fortín que vi, con otro amigo, aficionado a las motos también, por el rumbo de Romita, Guanajuato.

    "La fábrica de hilados y tejidos existente desde hacía algunos años, fue dotada de maquinaria moderna hacia el año de 1896 y llegó a tener más de 700 trabajadores. Su propietario, el Sr. Hilarión Torres, no escatimó esfuerzo e inversiones para producir la manta más apreciada, conocida como manta del Venado, que contó con una aceptación magnífica en todo el país. Dada la importancia que en la vida y en el desarrollo del pueblo de Venado tuvo la fábrica de hilados y tejidos, justo es mencionar algo más acerca de don Hilarión Torres, quien adquirió en propiedad la fábrica que pertenecía al Concurso de J.B. Bahsen y Cía. Al cambiar de dueño la fábrica, se efectuó su modernización para lo cual  se adquirieron telares, un potente motor de gas de 250 caballos de fuerza y un dinamo, con el cual se generó la suficiente electricidad, no solo para la fábrica, sino para el alumbrado de buena parte de la población. Esto permitió establecer un turno de noche, además del diurno.

    "El propietario don Hilarión Torres, aunque no era venadense se interesó pro el progreso de su factoría y del pueblo de Venado. El era originario de Lagos de Moreno, Jal., y tenía varios negocios y haciendas en el estado de Guanajuato; en la ciudad de león conoció al ingeniero inglés Guillermo Fromow, director de la fábrica de Hilados y Tejidos "La Americana", quien tenía experiencia de muchos años en la industria. Al citado ingeniero inglés lo llevó el propietario de la fábrica al Venado, para que se hiciera cargo de la modernización y del funcionamiento de la fábrica..." (1)

    Quizá esa parte de la geografía nacional no te sea del todo familiar, el Venado, se refiere al municipio del altiplano potosino, lo puedes ver aquí. Pero más datos sobre este personaje y, sobre todo, de la Hacienda que ahora visitamos, no encuentro. Todo me refiere a la zona conocida como El Vergel de la Sierra y, por las ubicaciones, deduzco que la Hacienda de Ibarra fue de su propiedad también. 

   "Sobe la breve, muy breve, participación política de don Hilarión Torres, encuentro un dato en la Monografía de León: "A Jesús Ibarra lo sustituyó a partir del 15 de mayo de 1911 Miguel Díaz Infante, quien dejó el puesto a los cuatro días, pues el nuevo Gobernador Enrique Aranda nombró Jefe Político el 19 de mayo a Hilarión Torres, con la voluntad del Club Democrático, un grupo político leonés que, en protesta por la imposición, realizó una manifestación de más de dos mil personas para demostrar su fuerza, y para que se aceptara su propuesta del Ing. Antonio Madrazo. Esto propició la renuncia de Hilarión Torres y, en cierta forma, la entada de Cándido Navarro con sus fuerzas, el 3 de junio de 1911". (2)

    Aclarados estos enigmas que tenía con la troje y el aventadero de la hacienda de Santa Regina, las sorpresas nos siguen aguardando al recorrer un poco de la que fuera la propiedad... pues, a lo lejos, en el horizonte y encima de una colina hay algo que se antoja increíble...






   Esta es la colina y ese es el otro enigma, ¿lo reconoces?






    Antes de llegar a descubrir lo que hay en la colina, llegamos al punto en donde se ubicaba, y sigue en uso, la caja de agua. Para entendernos mejor, una caja de agua es como una represa, con la diferencia que la caja de agua está hecha en terrenos planos en donde se aprovechan las pendientes del terreno y la represa es en terreno sinuoso que, al conectar a diferentes alturas de las varias represas, estas pueden llenar a una presa. Y observa con atención  ente las piedras, se observa el año de construcción: 1897.



    En este detalle incluyo una flecha para que te sea más fácil identificar el modo en que el agua se controlaba para ir sacándola, esa hendidura está hecha en cantera de la más sólida, al frente hay otra, de igual tamaño, por allí se metía una pieza de mezquite para, al subirla y bajarla, distribuir el agua según las necesidades.

   Otra cosa extraña, ese color amarillo intenso que flota en el agua, ¿un alga acaso?

  Y este es el colofón a tan especial día. No pudimos acercarnos más debido al lodo y a lo difícil del camino empantanado, pero lo vemos, es, en efecto un silo, como tantos silos de piedra hemos encontrado en otros puntos del norte de Guanajuato, en Jalisco, Aguascalientes y Zacatecas, pero esta ubicación es, definitivamente, algo excepcional.

Fuentes:

1.- Padón Puyon, Francisco. Venado: Estampas de antaño. Universidad Autónoma de San Luis Potosí. 1995. p.43.

2.- Navarro Valtierra, Carlos Arturo. Llegar a ser. Monografía del Municipio de León. Colección de Monografías Municipales de Guanajuato. Guanajuato, 2010. p.141-142

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