viernes, 28 de marzo de 2014

Conociendo de lejos las Haciendas de Puebla.

     Amor de lejos, amor de pen... sarlo, dice el sabiduría popular. Creo aplica lo mismo a eso que me sucedió hace un par de meses que andaba por los valles de Puebla, pues no hubo un día, de los ocho que pasé por allí, en el que no viera el casco o la troje abandonada de una hacienda. Y claro que eran muchas, si estamos hablando de que por ese rumbo fue el primer "Granero de México", en este caso el primero de Nueva España, que luego sería trasladado al Bajío y en la actualidad lo tenemos en el norte de Sinaloa.

   El objetivo del viaje por Puebla era el de admirar los conventos del siglo XVI que los franciscanos levantaron en esa primera incursión hacia la zona oriente del territorio recién conquistado. Diariamente tomaba un autobús, de esos que hacen paradas continuas a lo largo de la carretera pues elegí Tepeaca para hospedarme y desde allí sería más fácil movilizarme, y así fue. Cada día, me dirigía por diferente rumbo y siempre veía una, dos, tres haciendas, ya en malas condiciones, ya meras ruinas pero allí estaban.

   Divisaba a lo lejos capillas que fueron parte de una hacienda, eso me decía que hubo riqueza en el sitio. Lo que me faltó fue tiempo y un mapa más detallado para poderlas recorrer con tranquilidad, pero, como no era ese el objetivo, me doy por satisfecho al haberlas visto de lejos y comprobar que fueron muchas las que hubo por los valles poblanos.

   El estado de Puebla ocupaba el séptimo lugar en número de haciendas para 1910, eran un total de 376. En orden descendente el primer lugar era Yucatán, le seguía Chiapas, Tabasco, Guanajuato, Jalisco y Michoacán. Ahora bien, considerando que Yucatán eran eminentemente haciendas henequeneras, en Chiapas lo eran tabacaleras y cafetaleras, en Tabasco lo eran cafetaleras y cacaoteras, no podemos compararlas, habrá que considerar que los otros tres estados eran productores de granos, hortalizas y frutas, al igual que en Puebla, consecuentemente diremos que ocupaba el cuarto lugar en nuestro país. El total, en toda la República era de 8 431 las haciendas en operación, así que, pensando que solamente (en el mejor de los casos) el 20% de ellas sobrevive, tenemos que, en número redondo, hay, en todo México, 6 750 vestigios, ruinas de haciendas que hace apenas cien años era sólidas, fuertes y prósperas.

   Hubo alguien que documentó a la perfección el nombre, ubicación, población y varios datos más de todas y cada una de las haciendas, ese fue el Dr. Peñafiel, su estupendo Diccionario, en donde registra hasta la más pequeña comunidad de México antes de terminar el siglo XIX es una fuente hermosa para consultar; la otra está con John Reginald Sothworth quien, muy al modo norteamericano, hacía extractos y anotaba solo las que mejor producción tenían, es decir, no se iba a la cantidad, sino a la calidad. Gracias a él podemos decir que, para 1900, las haciendas de la región de Amozoc-Tepeaca-Tecamachalco, que es la que recorrí, eran:

 Amozoc:

Tepacalcayucan
San Mateo
San Juan
Las Vegas
San Martín
Vallarta
Jococingo
Cuautenco.

 Tepeaca:

San Mateo Parra
Gorzope
Calerón
San Pedro Ovandó
La Natividad
San José Zahuatlán
La Purificación
El Pino
San Vicente
San Felipe
San Francisco
San Juan
Santa Ynés

 Tecamachalco:

Santa Ynés
Santa Clara
San Juan Machorro
La Asunción Moral
San Bartolomé María
Rocha
El Carmen
San Bartolo Coscomaya.

 ¿Cuál será cual? no lo sé, solamente las veía a lo lejos por la ventana del autobús en el que me transportaba, pero todo esto que ahora vemos me motiva para, en un futuro, volver a esta zona y conocerlas más de cerca, por las imágenes satelitales puedo comprobar que hay muchos vestigios en la región y algunas auténticas joyas que admirar.











 San José Chiapa.


 Estación La Venta.

 Vista desde la carretera, entre Acajete y La Magdalena Tetela.

Mismo sitio, visto desde el satélite.

San Martín la Joya, municipio de Acajete, Puebla.


Hacienda de Santa Cruz Tepatlaxco, entre Santa María Nenetzintla y La Magdalena Tetela.

Esta la vi en la carretera entre Amozoc y Tepeaca.

 Esta fue mucho más adelante de Tecamachalco, rumbo a Cañada Morelos.

 Y lo que bien podemos considerar como "la joya de la corona" de las haciendas de ese rumbo de los valles centrales de Puebla es la Hacienda de San José de Ozumba.

  Se localiza en el municipio de San José Chiapa, un poco más adelante de la planta automotriz de Audi, es magnífica. Para ver más de Ozumba, no confundir con Ozuma, Estado de México, entra aquí.



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