viernes, 21 de marzo de 2014

Las atarazanas: Cuando hubo un puerto en la ciudad de México. Templo de San Lázaro.

    Quienes leen cotidianamente este Bable saben que estamos inmersos desde hace varios días en el conteo, documentación gráfica y breve reseña de todos y cada uno de los templos del Centro Histórico de la ciudad de México. Hasta el momento llevamos 60, la meta es 82 que, dicen, son los que se construyeron durante el virreinato. Desde que comencé este, digamos, capítulo, he ido de tumbo en tumbo, de sorpresa en sorpresa, pues la cantidad de datos es asombrosa; ni que decir de la cantidad de anécdotas que hay en ese universo templar, si es que ese es el término correcto. Hago una parada con la consabida frase de que "una cosa conduce a la otra". Hace algunas semanas, cuando andaba por el Puerto de Veracruz, pasé frente a un edificio largo, en su placa decía "las Atarazanas", tomé un par de fotos (la de arriba y la de abajo de estas líneas) y me dejé como tarea (una más) la de averiguar que significa la palabra que nunca antes había oído.

    
  "Una atarazana es el lugar donde se construyen y reparan buques. Puede tratarse de yates, buques militares, barcos comerciales y otro tipo de barcos para transporte de mercancías o de pasajeros. Los astilleros se construyen cerca del mar o de ríos navegables, para permitir el acceso de los barcos. Por ejemplo, en el Reino Unido se construyeron en las orillas del río Támesis (el rey Enrique VIII fundó astilleros en Woolwich y Deptford en 1512 y 1513 respectivamente) y en otros ríos" (Wikipedia). En esa base, teniendo agua cercana, y, considerando que comenzando el siglo XVI, esa calle que hay en la ciudad de México, la llamada Congreso de la Unión, que es un Eje, el 2 Oriente, era la rivera (oriente, claro está) del Lago de Texcoco, por lo tanto las posibilidades de instalar allí un astillero, una atarazana, eran ideales.

   Si ponemos la debida atención esto que ahora vemos, que conocemos como Congreso o Cámara de Diputados, tiene el nombre de Palacio Legislativo de San Lázaro, pues se levanta sobre el área de influencia de lo que fue el Hospital y Templo de San Lázaro en donde, dicen, estuvieron las Atarazanas de la ciudad de México, cuando aun se llamaba Tenochtitlán. Para comprender mejor toda esta idea nos apoyamos, una vez más, en el magnífico libro de García Cambas: México pintoresco:

   "Tan luego que Cortés tomó la capital, dispuso se levantara una fortaleza, dentro de la cual fueron colocados los bergantines y quedaran seguros, pudiendo ofender o defenderse desde ella y salir o entrar en caso necesario. Esta fortaleza fue conocida con el nombre de "Las Atarazanas". Mucho se ha discutido acerca del lugar fijo que ocuparon, porque se les quiso reducir a un sitio estrecho, cuando probablemente comprendían toda la extensión desde San Lázaro hasta la Merced; pero sí no cabe duda de que en San Lázaro estuvieron, pues en una lista de hipotecas que se encontraba en el Ayuntamiento, se dio el nombre de la calle de Atarazanas a la que va rectamente desde Las Escalerillas, Santa Teresa y Hospicio de San Nicolás hasta San Lázaro, denominación que fue confirmada por algunos autores y que determina el rumbo hacia el cual quedaba la Fortaleza; y si se tiene en cuenta que la ciudad estaba en una isla y que la parte de tierra termina aun en San Lázaro, pues pasado este sitio el terreno es fangoso y se anega, confírmase como verosimil la creencia de que las Atarazanas se encontraron en el lugar en que fue levantado el histórico templo de San Lázaro.

    "También sirve de prueba el haberse dicho en la residencia de Cortés, que frente a aquella fortaleza hizo construir Pedro de Alvarado unas grandes casas con torre y troneras, obras que deben haber estado en las extensas plazuelas que aun existen por aquel rumbo, pues en el sitio en que se levantó el Convento de la Merced, no queda huella de tales casas, ni se hace relación alguna acerca de que allí estuviera aquella fortaleza, habiendo permanecido sin concluir por largo tiempo la que levantara Pedro de Alvarado hasta que,  siendo gobernador Alonso de Estrada, continuó la obra según consta, estaban dichas casas a la entrada de la ciudad.

    "Cuando llegaron a Nueva España los religiosos de Ntra. Sra. de la Merced, establecieron primeramente su convento en el lugar en que está San Lázaro, hospicio fundado en 1572 por el Doctor D. Pedro López, individuo muy benéfico en que en esa obra de caridad empleó sus propios bienes y algunas limosnas colectadas. La casa de San Lázaro estuvo situada al Oriente de la Catedral y a extramuros de la ciudad; fue sostenida por el fundador hasta el año de 1596 en que instituyó herederos y patronos de ella a sus descendientes que la administraron hasta 1721.

    "Deteriorada considerablemente se encargó de repararla, como patrono, el Br. D. Buenaventura Medina y Picazo, cediendo el hospital a los religiosos de San Juan de Dios, que estaban autorizados desde Marzo de 1606, a fundar un establecimiento de su instituto en cualquier lugar de Nueva España. Bajo la dirección de estos religiosos permaneció el hospital un siglo entero, hasta que en 1821, a consecuencia de la ley expedida el año anterior, suprimiendo las religiones hospitalarias, se encargó de ese hospital el Ayuntamiento; allí eran atendidos los enfermos del mal de San Lázaro y del de San Antonio; en 1862 fueron trasladados los leprosos al hospital de San Pablo y del hospicio no quedó ningún vestigio, si no son algunas paredes arruinadas.

    "El hospital de San Lázaro fue construido primeramente en un terreno llamado del Marqués y que ahora es conocido por la Tlaxpana, lo destruyó Nuño de Guzmán porque, según lo informó a la corte de Isabel, resultaban de muchos males por servirse del agua que venía de Chapultepec y que usaban en primer lugar los leprosos. No se sabe si Nuño estableció otra casa, pero sí que el Doctor Pedro López fundó la de San Lázaro que llegó a nuestros días y la mantuvo hasta 1596 en que por testamento instituyó patronos a sus hijos D. José, D. Agustín, D. Nicolás, Doña Catarina, Doña María, Doña Juana, cuyos herederos varones fueron sucediéndose en el patronato y administración del hospital. En el año de 1721 estaba el establecimiento casi arruinado siendo necesario que el juez de hospitales y colegios requiriera a los patronos para que decidieran la reposición del edificio, encargándose de ella el Br. Buenaventura Medina y Picazo, último mayoral. A D. José Diego Medina lo cedió a la religión de los juaninos firmando la respectiva escritura, entre cuyas condiciones estaba la de mantener en el presbiterio el retrato de D. Pedro López. Bajo la dirección de los jauninos estuvo cien años, hasta el de 1821 en que lo recibió la municipalidad muy deteriorado, muy deteriorado, quedando apenas vestigios de la magnificencia de los López

   "La iglesia de San Lázaro fue dedicada el 8 de mayo de 1728; su situación era de Norte a Sur y en ella se veneraban varias imagenes siendo tradicional la del Sr. de la Bala (sic). La iglesia, el camarín de esta imagen y el edificio de este hospital importaron setenta y cinco mil pesos; los adornos, pintura y el órgano cerca de ocho mil, costado todo por el padre Buenaventura Picazo, quien fincó además, una considerable suma para que anualmente se hiciera allí una solemne función y se dijera misa cada ocho días. El hospital poseía una finca cuyo valor era de once mil seiscientos pesos. El filántropo Br. Medina y Picazo donó esta cantidad para sostener el hospital; pero habiendo sido concursados los bienes del individuo en cuyo poder paraban los fondos, hubo un pleito que duró muchos años, al cabo de los cuales se recobró el dinero y se fincó en unas buenas haciendas. En nuestros días la iglesia se ha convertido en fábrica de vidrio o de ladrillo.

    "La tradición refiere el motivo de haber llamado de la Bala, al crucifijo que había en aquel templo. El 19 de octubre de 1738, se colocó en la iglesia de San Lázaro, en un pequeño altar, aquel crucifijo de madera de 'zumpantli'; tomó el nombre de Balazo a causa de que habiendo establecido unos tiradores el blanco cerca de la puerta antigua que estaba cerrada y haciendo fuego desde el puente de San Lázaro con un esmeril, fue tan rápida la bala, que pasando el tablón de la puerta y llegó hasta el crucifijo y le pasó de una a otra parte el muslo izquierdo. Algún tiempo antes, en 6 de Agosto de 1736, estuvo en aquel tiempo una imagen labrada por un escultor tlatelolca, quien a la memoria reprodujo en la escultura a otro crucifijo que se quemó en la parroquia de Zacatecas; en el día en que se presentó la imagen predicó un orador zacatecano, fray Cristobal Ruiz de Guerra y Morales; después se llevaron la imagen para Zacatecas.

    "Esa casa fue reedificada en 1721 con verdadera magnificencia, gastándose en ella ciento diez mil doscientos cuarenta pesos; fueron levantadas las enfermerías y el convento bajo, compuesta la iglesia y el camarín del Señor de la Bala se reestableció la cañería para conducir el agua y se retiró el edificio de la acequia, se pusieron retablos, pinturas y un excelente órgano, adornado el camarín con las pinturas y escorzos del presbítero Nicolás Rodríguez Juárez. El hospital conservó el jardín hasta el año de 1852; en el primer patio había una fuente, el refectorio de los hombres estaba adornado con frisos pintados al óleo y la fuente principal estaba cubierta con enrejados de madera por el que habían trepado multitud de enredaderas, formando una sobra apacible y agradabilísima.

    "Después, el asilo de los leprosos, de esos infelices cuya deformidad mortifica, fue decayendo, aunque no faltaron quienes se empeñaran en restaurarlo y volverlo a su pasado esplendor. Casi siempre había cincuenta enfermos aproximadamente, de los que era mayor el número de mujeres; los que morían, o salían con licencia o se fugaban, eran reemplazados por otros; costaba la manutención de cada enfermo nueve pesos al mes. Desde que se entraba al hospital se notaba el abandono; la sala de mujeres se encontraba en estado de ruina; el refectorio de los hombres era un cuarto miserable, sucio y mal ventilado.

    "Actualmente se construye por el barrio de San Lázaro, fuera de garita, la escuela de tiro, en medio de una gran llanura, servirá para las tres armas y habrá un campo de maniobras donde se estudien prácticamente los progresos del arte militar. La parte del edifico construida hasta hoy, da idea de que será grandioso cuando se concluya". (1)

   Efectivamente, así de grandioso fue ese espacio que se está desmoronando en nuestros días, a escasos 500 metros de la Cámara de Diputados. Por el rumbo son muchos los edificios notorios los que hay ademas de la ya mencionada Cámara de Diputados; la emblemática Central de Autobuses conocida como Tapo, el Archivo General de la Nación, AGN, que ocupa las instalaciones del Palacio de Lecumberri, la Estación del Ferrocarril , estuvo también la Garita de San Lázaro y, si lo que ahora te preguntas es que tiene que ver esta escena de la estupenda foto de Fernando Aceves, pues la respuesta es una: son los Rolling Stones, durante la filmación del video "I go wild", que se rodó, justo en las ruinas del templo de San Lázaro... por desgracia, es por ese motivo que mucha gente lo reconoce y no por lo que representa en su legado patrimonial.

Y ya para concluir, si te interesa la historia de Nuestra Señora de la Bala, entra aquí.


Fuente:

1.- Rivera Cambas, Manuel. México pintoresco, artístico y monumental. Tomo II. Imprenta de la Refrorma, México, 1887. pp.148-151.

5 comentarios:

  1. En el mapa de UPPSALA encontramos el dibujo y la ubicación

    MAPA UPPSALA 1550
    Uppsala University Library
    http://systems-of-representation.uiah.fi/map_of_mexico/mapview/mom2

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  2. Interesante reportaje yo vivo en el peñon de los baños a donde subsiste una pequeña capilla aparentemente construida a partir de un teocalli y que revisando aparentemente no esta contemplada en el listado mensionado.

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    1. Mario: La capilla del Carmen, en el Peñón, la tengo documentada con el número 170, en mi conteo de templos virreinales, parte 18, te dejo el enlace:
      http://vamonosalbable.blogspot.mx/2014/11/templos-capillas-y-ermitas-en-la-ciudad.html

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  3. El autor del libro México pintoresco ...... es García Cambas o Rivera Cambas Manuel?, por cierto muy interesante.Saludos.

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