domingo, 9 de marzo de 2014

Templo de Santo Tomás la Palma, un templo oprimido (literal) por el Mercado de La Merced. Ciudad de México.

   Caminando a través del caos que significa la calle de acceso principal al mercado más grande de la ciudad más grande, la del Anillo de Circunvalación, hoy Eje 1 Poniente; esperando que haya la oportunidad para, corriendo, atravesar la calle de cuatro o cinco carriles, uno de los cuales es, creo, de sentido contrario, atento a que un "diablito" no me vaya a golpear, porque en este caos lo que menos se podrá oír es aquello de: "el golpe avisa", esquivando docenas de personas con sendos bultos de todas dimensiones; finalmente se da la oportunidad, cruzo y la sorpresa es mayúscula. Escondido, oprimido entre los más variopintos puestos de mercadería de dudosa calidad está una barda perimetral propia del siglo XVIII en donde resalta el rojo tezontle y, emergiendo de entre los puestos dos palmeras, es un espectáculo equiparable -exagerando un poco- a cuando la ballena brinca en el mar de Cortés.

   Por mera casualidad caigo justo enfrente al atrio del templo de Santo Tomás la Palma. Ermita que fuera levantada por los padres agustinos en el pueblo de indios, que más bien, se trataba de barrio de indios o calpulli, de Zoquiapan o Temazcaltitlán. Dedicada la iglesia a Santo Tomás, adquiere el "apellido" de La Palma quizá por las palmas que allí hay o, porque entre otros, uno de los oficios que florecía en la zona era el tejido de hojas de palma.

   "Entre un laberinto de callejoncitos y vericuetos, habitados por las clases más pobres de nuestra sociedad, se levanta la humilde iglesita de Santo Tomás la Palma, que da nombre al famoso barrio donde hasta hace pocos años se abrigaban los malhechores y pendencieros de más nombradía en esta capital. Esa iglesita, con sus  modestas proporciones, parece más bien una capilla; fue ayuda de la parroquia de la Soledad de Santa Cruz cuando la administraban los agustinos. Llevó el nombre de Santo Tomás por estar situada en la plazuela de ese nombre. Al secularizarse los conventos, fue su primer párroco el Sr. Cristóbal Fálgar, quien la trasladó al lugar en que ahora está, en línea recta de la calle de San Camilo, hacia el oriente. Tiene la iglesia la forma de un crucero, y está situada de oriente a poniente; su altar mayor es bonito y además posee otros cuatro, forma el techo una parte de bóveda y otra de envigado y administra la parroquia un cura y un vicario, extendiéndose su jurisdicción desde el puente de los Curtidores hasta la Viga, el barrio de la Magdalena Mexiuca y el de San Ciprián". (1)

  "Cubiertas casi por completo las necesidades que con urgencia reclaman las importantes obras de saneamiento de la ciudad en las calles céntricas, la atención del Ayuntamiento se ha fijado en los barrios de la capital. Después del indispensable estudio que se hizo de sus necesidades, de acuerdo a la iniciativa del Sr. Presidente del Ayuntamiento, la ejecución de las obras acordadas siguiendo un plan metódico, ha venido cambiando la situación de la parte excéntrica y sus habitantes comienzan a disfrutar de sus beneficios

  "El barrio de la Palma perteneció a uno de los antiguos cuadrantes en que se dividió primitivamente la ciudad y se denominaba Zoquiapan, y hoy se encuentra en la jurisdicción del segundo cuartel. Las condiciones de esta populosa barriada eran sumamente antihigiénicas y el transitar por sus calles y callejones era peligroso no sólo para la salud sino también para la seguridad de la propiedad y la vida de los que se aventuraban por aquellos rumbos".

   "Hoy es distinto el estado en que se encuentra. El alumbrado y la policía han ejercido benéfica influencia en aquellos lugares y se puede acudir ello sin peligro alguno. La ampliación de las calles llamadas del Saneamiento el empedrado y embanquetado de estas vías y de las de Santo Tomás, Embarcadero, plazuela de la Palma y otras muchas; la ausencia de caños descubiertos, baches, muladares, etcétera, le dan a ese barrio otro aspecto, y sus vecinos, siguiendo este impulso del progreso, lo hacen más palpable con la reconstrucción y aseo de las casas. En la plazuela de la Palma se ha levantado el pequeño Teatro Guillermo Prieto, que se ve muy concurrido". (2)









   En verdad que es un templo oprimido, en el más literal de los sentidos... eso que se ve atrás son las naves del Mercado de La Merced.

Fuentes:

1.- García Cubas, Manuel. México pintoresco, artístico y monumental. Tomo II. Imprenta de la Reforma, México 1882.  p.158 

2.- Artículo en el Diario La Patria, Año XXVI, No. 7832. México, domingo 4 de enero de 1903. p.3. Citado en: Leal, Juan Felipe. Los teatros-salones. Anales del cine en México.Vol. 7. Juan Pablos Editor. México, 2010. p.76

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