jueves, 20 de marzo de 2014

10 templos del Centro Histórico de la ciudad de México, zona sur-oriente. 6ª parte.

  La última vez que estuve en la ciudad de México, hace dos meses, en tres ocasiones fui al Centro Histórico, algunos templos que me faltaban por ver los llevaba anotados en mi lista, otros aparecieron al camiar con esas emblemáticas calles. De pronto el tránsito de vehículos, la mucha gente que va y que viene, el ruido, las miles de ofertas que hay en cada esquina, todo aturde y nos nubla la mirada, seguramente quedaron algunos templos por ahí que, a pesar de haber pasado frente a ellos no les puse la debida atención, pero, tenemos la ayuda de Street Finder, así que, si no fue físicamente, sí lo será virtualmente esta documentación.

51.- Capilla del Colegio de San Ildefonso. "Por la estrechez del local de San Pedro y San Pablo y por la multitud de alumnos que tenían las escuelas jesuitas, fueron establecidos no solamente los colegios de San Bernardo, San Miguel y San Gregorio, sino también fue comprado el sito el que hoy se halla San Ildefonso, para establecer el colegio de este nombre, como resultante de la unión de los otros; haciéndose la fundación por el provincial de Antonio Mendoza, con licencia del virrey D. Álvaro Manrique de Zúñiga, en 29 de Julio de 1588; la apertura tuvo verificativo con treinta colegiales, a quienes se les dio manto leonado y beca morada

   "Las rentas que tuvo este seminario desde un principio, fueron suficientes y mientras progresaba y florecía, decaía el otro fundado también por la Compañía de Jesús, el de San Pedro y San Pablo, hasta llegar a refundirse en el nuevo por cédula expedida en 1612; dos años después fueron reunidos reservadamente los colegios y hasta 1618 solemne y jurídicamente, siendo primer rector de ambos, ya unidos, el padre Diego Larios; el nuevo colegio llevó el nombre de los dos que se unían.

   "Con grade rapidez avanzó el colegio de San Ildefonso, siendo notable la época en que lo gobernó el padre Cristóbal Escobar y Llamas, de 1727 a 1742, época brillante en que fue fabricado el suntuoso edificio que hasta ahora admiramos y cuyo costo fue de cuatrocientos mil pesos, estrenado el 19 de Marzo de 1740; aparecían en el balcón de en medio la imagen de San Ildefonso tallada en piedra y las armas reales; se concluyó también la capilla que más bien pudo llamarse iglesia, por su magnitud, número de altares, paramentos y alhajas; tres días después se inauguró el general, con los retratos de los alumnos más distinguidos, adornado con barandilla costosa y de mucho mérito y una tribuna, la mejor que entonces había; el estreno se solemnizó con un acto dedicado al Arzobispo-virrey Sr. Vizarrón, quien asistió y replicó. Con anterioridad, el padre Zorrila fue rector de 1712 a 1718, había construido vivienda aparte para los gramáticos, sin más recursos que su crédito, y la consagró a Ntra. Sra. del Rosario, este departamento se ha conocido con el nombre de colegio chico, sobre cuya puerta está la imagen de su advocación labrada en tecali; la separación entre gramáticos  y filósofos dio muy buenos resultados, según lo demostró la práctica. (1)

52.- Templo y Convento de San José de Gracia. "Este convento fue en su principio casa de recogimiento voluntario de mujeres casadas y viudas bajo la advocación de Santa Mónica; pero habiendo determinado el Arzobispo de México, D. fray Gacía Guerra, erigir y fundar un convento de monjas unido a esa casa de recogimiento, estableciendo viviendas aparte y separación entre las religiosas y las seculares, solicitó y obtuvo con ello el consentimiento del Papa. Ofreció desde luego el Dr. D. Fernando de Villlegas , rector de la Universidad, fabricar las viviendas que fueran necesarias y entregar anualmente dos mil pesos para la subsistencia de las religiosas, a condición de que se les diera la dirección del patronato del convento que se iba a erigir bajo el título de Santa María de Gracia, patronato que habían de gozar él y sus descendientes con las preeminencias y privilegios acostumbrados; además, Villegas había de nombrar dos fundadoras y llevar al convento ocho hijas que tenía sin estado y además a su suegra doña María de Alarcón, deseosa también de entrar al claustro. Todo fue admitido en Octubre de 1610.

   "Las monjas y las recogidas permanecieron separadas poco tiempo, pues las religiosas lograron que todo el edificio sirviera para convento. Muertas las dos fundadoras y habiendo regresado a su claustro las otras que contribuyeron a formar el nuevo de Santa María de Gracia, portaron para abadesa y portera a dos profesas del convento de Jesús de la Penitenciaria, después Balbanera, en 1621. (2)

   Luego de la exclaustración, este templo fue adquirido por la Iglesia Anglicana de México. Quien lo mantiene actualmente en servicio.

53.- Templo y Convento de San Bernardo. Del convento no queda nada pues, luego de la exclaustración fue mandado demoler para abrir la calle que hoy conocemos con el nombre de 20 de Noviembre.

San Bernardo en los años setenta.

   "Se sitúa en la esquina de las calles 20 de Noviembre y Venustiano Carranza, justo al sur del Zócalo de la Ciudad de México. Fue parte de un convento del mismo nombre fundado en 1636, que fue cerrado junto con todos los conventos y monasterios durante el período de la Reforma en 1861. En 2011, de aquel complejo sólo permanece la iglesia. La iglesia fue parte de un convento del mismo nombre que fue patrocinado por Juan Márquez de Orozco, un comerciante que dejó su fortuna a la Iglesia con la estipulación de que el dinero se utilizara para fundar un convento de la Orden Cisterciense. Después de la muerte de Márquez de Orozco, Juan Retes de Largache, marqués de San Jorge, se convirtió en benefactor del convento y adquirió el terreno para la iglesia y el convento. El convento fue fundado en 1636, por tres de las hermanas Orozco y dos monjas, todas del Convento de Regina Coeli". (Wikipedia)

54.- Templo y Convento de San Agustín. "Es sabido que llegaron los religiosos de esta Orden a México el día 7 de Junio de 1533 y a los diez año se erigieron en provincia bajo la advocación del Santísimo Nombre de Jesús. El Emperador Carlos V cedió para la fábrica de la iglesia ciento sesenta y dos mil pesos, y se puso la primera piedra por el virrey D. Antonio de Mendoza el 28 de Agosto de 1541. Incendiada la primera iglesia el 11 de Diciembre de 1676, fue preciso fabricarla de nuevo, y vino a ser uno de los mayores y más suntuosos templos de la Capital, situado de Norte a Sur, a éste viendo la puerta principal; además del altar mayor el edificio tenía en el resto de la iglesia otros altares y ocho capillas que se repartían cuatro por cada lado, adornadas con altares al estilo moderno. La reparación de la iglesia y convento después del incendio, se comenzó el 22 de Mayo de 1677 y fue cerrado el cimborrio del templo catorce años después, siendo la dedicación el 14 de Diciembre de 1692.

55.- La iglesia del Tercer Orden, hacia el Sur y con la puerta frente al Norte, ha venido a servir para Biblioteca Nacional mientras se concluye la que ocupe la iglesia mayor; es esta iglesia de forma cuadrada, con tres naves y de muy buena arquitectura, tuvo tres ordenes de altares al Oriente y Poniente, y después de la exclaustración todavía volvieron a poseer los religiosos agustinos, por algún tiempo, el templo del Tercer Orden.

  "En la iglesia grande de San Agustín era venerado un crucifijo conocido por el "Santo Cristo de Totolapam", que tenía una capilla especial, se le hicieron fiestas, deprecaciones, y solemne procesión en la epidemia de 1736; la imagen fue adquirida de un indígena por el prior establecido en Totoloapam"

   "Esas iglesias poseyeron muy buenas alhajas y preciosos ornamentos. El interior del convento estaba adornado con muy buenos cuadros del pintor mexicano D. José de Alcíbar y del español D. Cristóbal de Villalpando; todas estas pinturas fueron trasladadas a la Academia de San Carlos cuando la clausura de los conventos. Los restos de la biblioteca del de San Agustín, escogida y con numerosos volúmenes fueron llevados a la Universidad. Cuando se verificó la exclaustración de los agustinos, en Febrero de 1861, la biblioteca quedó enteramente abandonada, las puertas abiertas y los libros y manuscritos a merced de quien quería llevarselos; multitud de libros destrozados y esparcidos por los claustros y celdas, otros tirados en el suelo de la biblioteca en el más completo desorden. (...) El convento quedó sirviendo para habitaciones particulares. (3)


56.- Iglesia del Corazón de Jesús y Convento de San Camilo Lelis; su historia comienza en 1576, cuando los camilos se establecieron en México, en la actualidad se levanta allí la Secundaria Número 1. Para leer la historia completa de este recinto ya desaparecido, entra aquí. "...con esto y haberse mandado que se pusiera de manifiesto los fondos destinados a la fundación, se dio principio a ella; y parece que comenzaron los padres por la iglesia, puesto que ya el día 12 de junio del mismo años (1756), pudo bendecirla el señor Arzobispo D. Manuel Rubio y Salinas. Su puerta mira al Norte, y sobre ella, aunque de piedra y toscamente tallado, un corazón con la cruz roja de San Camilo, como que su advocación es del Corazón de Jesús". (4)

57.- Templo y Convento de la Merced. Uno de mis grandes pendientes. "El Claustro del Ex Convento de la Merced, ejemplo único de arte mudéjar, es la construcción más importante que queda del conjunto del templo y convento que la orden Mercedaria edificó en la Ciudad de México durante el periodo virreinal. Se dice de su templo que fue el más suntuoso de toda la Nueva España. El templo fue demolido durante la aplicación de las Leyes de Reforma. El edificio del convento se salvó de la aplicación de la ley. El templo ocupaba el extremo oeste del convento, la fachada estaba orientada hacia el norte; la planta era de cruz latina, con tres naves: la central con un alfarje con artesonado ricamente labrado y las laterales con bóvedas de mampostería; la cubierta era de dos aguas, de madera y láminas de zinc y plomo, y en el crucero, en lugar de la tradicional cúpula, se levantaba una esbelta pirámide hexagonal de madera con ventanillas. (Wikipedia)

 58.- Templo de San Jerónimo Atlixco, conocido como San Jeronimito, se ubica ya fuera del cuadrante del Centro Historico sobre la calle de la Candelaria, esquina Juan de la Granja, casi llegando al Eje 2 Oriente Congreso de la Unión. Datos de construcción no los pude encontrar.



59.- Capilla de San Lucas Evangelista. "La historia de este inmueble comenzó en el siglo XVII, cuando fue puesto en pie gracias a los recursos y el capital aportado por los matanceros y rastreros, quienes se concentraban en el predio que actualmente está ocupado por la Plaza de San Lucas, la cual anteriormente fungía como el antiguo rastro de la ciudad. De este modo, al interior de dicha plaza se construyó una primorosa capilla dedicada a San Lucas, cuyo bello diseño estuvo inspirado en el estilo barroco de la época colonial, por lo que hoy en día es una referencia obligada al hablar de la arquitectura religiosa en México, poseedora de una ejemplar estructura que le ha permitido mantenerse en pie a pesar de los años y las inclemencias del tiempo. Entre muchos otros elementos, este inmueble sobresale por su bella portada, la cual posee jambas almohadilladas y un nicho ubicado en la parte superior del dintel, piezas que son complementadas con una moldura ondulada que se puede admirar desde lo alto; de igual modo, esta obra llama la atención por el singular campanario de un solo cuerpo que se eleva en una de las esquinas". (Centro Histórico)

San Lucas visto desde "Street Finder", en Google Maps.

Templo de San Lucas al comenzar el siglo XX.

60.- Templo y Convento de Santa Brígida. "Los datos históricos conocidos no son tan completos como es de desearse; me limito a recogerlos en sus rasgos generales esperando que más tarde se amplíen o rectifiquen en algún estudio más extenso.

   Hacia el año 1670,  don Francisco Córdoba Villafranca, contador del Tribunal de Cuentas de México, y su esposa doña Jesús de Ízita, enviaron una súplica a la reina gobernadora para que les permitiese fundar en la ciudad de México un convento de religiosas recoletas de Santa Brígida, para cuya fundación señalaban las casas en que entonces vivían, con un valor que pasaba de setenta mil pesos y en las cuales se comprometían a fabricar a su costa dicho convento. (5)

 El templo y el convento, pasó por los mismos pasajes a raíz e la implementación de las Leyes de Reforma, la exclaustración y la clausura de estos recintos. Pero, al paso del tiempo, ya en 1933, cuando se amplió la calle de San Juan de Letrán para dar fluidez al tránsito de vehículos, se decidió demolerlo. Para seguir leyendo esta interesantísima reseña, entra en este enlace.




Fuentes.

1.- Rivera Cambas, Manuel. México pintoresco, artístico y monumental. Imprenta de la Reforma. México, 1882. pp.110-111

2.- Ibid. p.197

3.- Ibid. pp.218-219.

4.- Marroquí, José María. La ciudad de México. Tomo II. Imp. y Lit. La Europea. México, 1900. p.43

5.- Fernández, Justino. Santa Brígida de México. Instituto de Investigaciones Estéticas. UNAM. México.

1 comentario:

  1. Muy agradable como escribes sobre arquitectura. Felicidades

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