domingo, 30 de agosto de 2015

Cabuche, la flor de la biznaga que es una delicia.

    Habían sido una buena cantidad de emociones las experimentadas en ese ascenso por la sierra desde Estación Catorce y Real de Catorce, agregando a ella la visita a la mina abandonada que está en el camino. Por si no fuera suficiente, el primer impacto que recibí llegando al pueblo y ver su perfecto empedrado la coloración de los cerros circundantes, la corta caminata por un par de calles, tan solo para ambientarnos y el particular conglomerado humando que se daba cita en ese momento me confirmó que este sería un recorrido que quedaría grabado por muchos años. Recibimos en ese momento una llamada, una persona, amante de la historia, sabía de nuestra llegada, nos invitaba a comer. Para allá nos fuimos.

   Nada mejor que llegar a un lugar desconocido en donde un conocido nos espera. La mesa estaba prácticamente puesta, era un restaurante El Cactus. Abrazos, apretones de manos, nos sentamos. ¿Qué tomas? no lo pensé dos veces y dije: Un mezcal. ¿Blanco o Reposado? Blanco, afirmé. Nos dieron la carta. Siendo un restaurante italiano se ofrecía pasta, pizza, lasagna ... y cabuches. ¿Cabuches? ¿Qué es eso? me pregunté. Siendo que la ch en italiano es la c y la c en italiano es la ch nuestra, me dije ¿Cabukes? ¿qué será esto? Entoces le pregunté a nuestro anfitrión y dijo: Ah, son deliciosos, son los capullos de la biznaga roja. Bien, -dije- yo quiero Cabuches.

   Los tallarines que pedí estaban exquisitos, pero los Cabuches era cosa aparte. Digamos que un plato exótico, así como los chapulines, las hormigas, o los gusanos de maguey, sólo que, en este caso estamos hablando de un vegetal, de un fruto que da una cactácea. Será bueno no confundir con la Biznaga que se usa para el dulce, pues la que da el cabuche proviene de la Biznaga Roja.

   Y del Mezcal... ¿qué quieres que te diga? excelente. Suave, sabor delicado pero intenso. Se produce en el municipio de Charcas, en la que fuera una hacienda de los padres carmelitas, la de Laguna Seca.

   Y como suele ocurrir en México, muchas de las palabras que usamos cotidianamente tienen un trasfondo intenso, como es el caso de la Biznaga, palabra de origen náhuatl que viene de Huitznahuac, (huitz, espina y la posposición náhuac, que significa: Junto al espinal). Hay una leyenda, que es algo así como el Génesis, la formación del Cosmos nahua en donde aparece la Biznaga, es decir, la palabra potencializada con el 400 a través del Centzón Huitznahuac. (Recordemos que la borrachera se entendía como los 400 conejos Centzón Tochtin.)

  Son 78 las variedades que hay de Biznaga. Básicamente se dividen en 3 tipos: Las del género Echinocactus, cactos de Norteamérica (6 especies). Las del género Ferocactus, los llamados cactos de barril (32 especies). Las del género Melocactus, los cactos de «gorro» rojo (unas 40 especies). Sin estar completamente seguro, creo que el nombre científico de la biznaga que produce el cabuche es el de Echinocactus Platyacanthus. Aquí puedes ver una imagen.









2 comentarios:

  1. Fernando Chavira López23 de marzo de 2017, 13:38

    Laguna Seca ni fue de los carmelitas, sino que perteneció al Fondo Piadoso de las Californias de la Compañía de Jesús, la utilidades de ésta, junto con la de San Ignacio del Buey en Tamasopo y la de San Agustín de los Amoles en Guadalcazar, financiaron las misiones californianas.

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  2. Y también se hacen en dulce y las llaman "Borrachitas" son una delicia.

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