miércoles, 12 de agosto de 2015

De cuando México iba a organizar una Exposición Internacional, en 1880

   Lo he dicho (y escrito) una y otra vez, lo volveré a decir: si hay algo fantástico en esta vida esas son las Exposiciones Universales, si me has leído desde hace 6.5 años, seguramente sabes que pude ir a la Expo de Sevilla en 1992 y a la de Hannover en 2000. Este año, 2015, se está realizando una en Milán, Italia, a ella me es prácticamente imposible llegar, así que la he seguido vía Internet y las muchas páginas de información que el evento ha generado, esta toma que vemos es una vista aérea de la zona del Clúster Alimentario, de ella hablaremos en otra ocasión pues México y sus antiguas tradiciones juegan un papel muy importante, tanto es así que hay una sección específica, pero no nos adelantemos, lo que hoy nos interesa es otra cosa, es saber de un proyecto fallido al inicio del Porfiriato, cuando se concibió la idea de crear una Exposición, no Universal como la de ahora en Italia, sino Mundial en 1880.

  Don Porfirio tenía una idea muy clara: poner a México en la modernidad. El desarrollo del sistema ferroviario estaba en marcha, la apertura de su gobierno a las inversiones extranjeras era total, se hacían esfuerzos por instalar el sistema eléctrico en la ciudad, los telégrafos buscaban los sistemas más modernos posibles y, su Ministro de Fomento, propuso que, dado que en el Mundo había surgido la idea de la Exposiciones, y ella se habían ya realizado en Londres, París y Nueva York, México debía mostrarse al mundo para atraer inversión y exponer lo mucho que el país ofrecía, fue así como se decidió, en 1879, crear la Exposición Mundial de México 1880. 

   La sede de la Expo sería la zona de Buenavista, por donde actualmente está la terminal del Ferrocarril Suburbano y la Delegación Cuahutémoc. Lo primero que se mandó construir fue la amplia avenida que sería el eje del recinto ferial, idea que ya se había desarrollado en París, la de integrar las construcciones de la Expo a la ciudad para que, una vez concluida, sirvieran para uso regular de los habitantes. El encargado del proyecto fue Vicente Riva Palacio, Ministro de Fomento, esa calle sería conocida como Calle de la Exposición, actualmente la conocemos por Buenavista y es la que va a desembocar en la Plaza de la República, en donde se construiría otro de los proyectos fallidos del Porfiriato que era el Capitolio Mexicano, del que nos queda eso que conocemos como Monumento a la Revolución. (Para ver un interesante plano de la época, entra aquí.)

Calle de la Exposición.-

  "Así ha de llamarse cuando esté formada, una calle situada de Sur a Norte que comunica la calzada de Ojalá, o del Calvario, con la calle de Buenavista. Fue abierta en Marzo del año de 1879 a consecuencia de haber resuelto el Ministerio de Fomento, Lic. D. Vicente Riva Palacio, que en Enero del año siguiente se hiciera una Exposición Internacional en el sitio llamado de la Penitenciaria, elegido para ello en virtud de hallarse próximo a la estación del ferrocarril a Veracruz. Esta proximidad era relativa; y para abreviar todavía más la distancia se resolvió cruzar la dehesa de la casa llamada de la Pinillos, comprando al actual dueño una franja de tierra de todo su largo y tan ancha como las calle de la Estación, cuya continuación debía ser. Hijo el pensamiento de la exposición de la imaginación risueña de su autor, engendrado por sus buenos deseos no tenía base sólida sobre que descansar, y no pudo llevarse a cabo; la calle quedó abierta, pero sin uso; aun llegaron a tenderse los rieles del ferrocarril urbano, que había de conducir los objetos a su destino y más tarde se levantaron; la calle no ha llegado a urbanizarse y sus ambos lados son honrados basureros."

  "No quedó limitado a esto el proyecto de la Exposición, otros pasos se dieron para realizarse: nombráronse una Junta Directiva de ella y un ingeniero Inspector de las obras del edificio a ella destinado, y hasta se puso un telegrama a Mr. Cahill, cónsul de México en San Luis Missouri, avisándole que el Ministro de Fomento, Sr. Riva Palacio, había ordenado ya la construcción de los edificios para la Exposición Internacional, que debía verificarse el año de 1880".

  "El público no recibió bien el pensamiento: objetada la escasez de objetos con que la nación convidante podía contribuir al certamen; la falta de fondos suficientes para llevarse a cabo; daban como comprobantes de que no había tomado el pulso a la magnitud del proyecto, la pequeñez del sitio elegido y que al Ingeniero Inspector de las obras D. Angel Anguiano, no s ele había señalado ningún sueldo por el trabajo que tenía que desempeñar, cuya importancia tal vez no había calculado ni el Ministro al nombrarle ni él al aceptar. En el seno mismo del Gabinete encontró contrariedad en en junta de ministros reunida para tratar de este asunto, atados los colegas del Sr. Riva Palacio por la cortesía y por el espíritu de compañerismo, si no contradijeron abiertamente la idea, procuraron al menos reducirla a términos más hacederos, proponiendo que la exposición fuese Continental, y no internacional; el autor del proyecto, sosteniéndole, dijo que tenía ya invitadas a las potencias extranjeras, a lo que el Sr. Ruelas, Ministro de Relaciones, replicó que eso no importaba, pues previendo el caso, no había enviado las invitaciones a Europa. No obstante la oposición del Gabinete y del público el pensamiento subsistía cuando ocurrió la salida del Sr. Riva Palacio del Gabinete, por causas distintas; más faltándole ese apoyo, a poco tiempo quedó nulificado". (1)

Nota, las dos fotos anteriores, nos. 5 y 6, no corresponden a esta calle, sino a la de Mina y Guerrero, se trata de una construcción muy interesante, justo a espaldas del templo de San Fernando, como quiera está en las proximidades de la que fuera la Calle de la Exposición.

Fuente:

Marroquí, José María. La ciudad de México. Tipográfica y Literaria La Europea. México, 1903. pp. 399-400

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