domingo, 7 de febrero de 2016

De cuando el Concorde volaba a México

   En este Bable hemos sido reiterativos, entre otras cosas, en la Historia del Turismo en México, y en la publicidad del pasado. Lo uno, lo del turismo, debido a que fue en ese ramo en el que me desarrollé profesionalmente por largas décadas, lo otro, porque si alguien requiere (o requirió) de abundante publicidad, eso fue el turismo. Al unir ambos temas, encontramos verdaderas joyas que nos dicen de una época vivida en México hace algunas décadas, en los años setenta. Tiempos de "administrar la abundancia".

   Si usamos la frase, y no tienes los mismos años que he vivido, creo no entenderás la referencia. Eso fue algo que dijo José López Portillo al poco tiempo de haber ascendido a la silla presidencial. Veníamos de una pavorosa (la primera) devaluación del peso frente al dolar en el sexenio de Echeverría, pero la devaluación sería aun peor con López Portillo, pero, como se descubrió Cantarel, en la sonda de Campeche y se hicieron cálculos de enormes utilidades que el descubrimiento de un enorme depósito de petróleo crudo daría, de ahí que dijera aquello de "administrar la abundancia".

  Y como en la fantasía presidencial las bondades que produciría Cantarel, eran ya un hecho, los gastos no se limitaron y los excesos fueron tales que, el sexenio del presidente mencionado se considera como el final del periodo considerado como la época pos revolucionaria. Por aquello del "me hizo justicia la revolución". Y como lo que se preveía era una abundancia de dinero en México, se solicitó a la Air France, que hubiera vuelo en el supersónico Concorde de París a México... la petición fue concedida, el vuelo que salía de París a Washington continuó a México, no una, sino dos veces por semana, comenzó así la era supersónica de la aviación comercial a México.

   El 20 de septiembre de 1978 llegó el primer vuelo Concorde a México, eran las 19:00 horas, el avión fue recibido -dicen- por la primera dama del país, Carmen Romano y -vuelven a decir- varios personajes de la alta política. Así siguió, hasta el 2 de noviembre de 1982, luego de cuatro años de servicio... y de darnos cuenta de que no había nada de abundancia, por el contrario, las cosas fueron de mal en peor, al grado que, de aquello de "administrar la abundancia", pasó al "defender el peso como un perro".

   Como quiera, hubo un servicio de vuelo supersónico de México a París, todos los miércoles y domingos llegaba, y los jueves y lunes salía, siempre con escala en Washigton y (a mi no me gusta el chisme) dicen que Marcial Maciel era uno de los frecuent flyer del Concorde.... dicen, yo no lo puedo afirmar.

  Han pasado 38 años del inicio de la ruta comercial en avión supersónico entre México y París y lo que el futuro nos depara es que, para el 2021, entrará en operación el nuevo avión que volará a velocidad aun superior a la del Concorde...

Para leer más sobre el Concorde en México, entra aquí.

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