lunes, 1 de febrero de 2016

El Museo de Arte Sacro de Lagos y su virgen tocada

   La imagen de la virgen de Guadalupe siempre me ha gustado, quizá es debido a que la veía diariamente en un interesante cuadro que mi papá tenía justo encima de la puerta de entrada a la casa, "el portón" le decíamos pues era bastante grande y junto a él estaba "el palo" que era un enorme tronco de mezquite vuelto asiento, una gran banca, al modo de "poyo" como marcaba la añeja tradición del siglo antepasado. Consecuentemente la imagen de Guadalupe me es sumamente familiar, verla todos los días dos o tres veces por muchos, muchos años, me creó ese gusto por observarla con atención.

   Luego de mucho tiempo, y de varias visitas a su Basílica, la imagen me siguió atrayendo, no tanto desde el punto de vista místico o mariano, sino desde el artístico pues su composición es interesatísima, así su equilibrio, su colorido... su armonía. Luego tuve acceso a un libro antiguo, Maravilla Americana, escrito por Cabrera en donde manifestaba el estudio que hizo y que, en buena manera fue la primera copia oficial que de la imagen se realizó, justo en el tiempo en el que a la Guadalupe mexicana se le otorgó en el Vaticano oficio propio. En todas las villas, pueblos y ciudades de México se requería tener una copia auténtica de la imagen, vino luego la ceremonia barroca "del tocado" o "tocamiento" y las imágenes tocadas adquirieron así una especial relevancia.

  Es así que comenzó en mi una ligera, leve obsesión por ir identificando la imágenes tocadas de Guadalupe. La primera que vi fue en la catedral de Zacatecas, luego en el Museo del Castillo de Chapultepec, en la Basílica de la Virgen de San Juan de los Lagos, luego supe que la de Salamanca también fue tocada, como la de Morelia y así, ahora, lugar al que llego, lugar al que pregunto si hay una imagen tocada... ¿Tocada? me preguntan regularmente, en otras me lo afirman y sí la hay, en ocasiones muy al modo del "yo sé" me dicen que sí y resulta que no.

  El caso es que, pregunté en Lagos si la había y me dijeron que no sabían de la ceremonia del tocamiento pero que tres de las que hay allí son de Alcibar, por lo tanto había una buena posibilidad de que lo fueran. Es así como, para mi gran sorpresa y agrado al aproximarme a la magnífica copia que hay en el Museo de Arte Sacro de Lagos veo en la parte inferior izquierda la leyenda "tocada de la original", eso es un comprobante de que, en efecto, la imagen fue llevada a la Colegiata de Guadalupe a la ceremonia del tocamiento. Y allí la firma de José de Alcíbar.

  "Pintor mexicano, nacido en 1730. Uno de los artistas más activos y representativos de la escena pictórica de Ciudad de México durante la segunda mitad del siglo XVIII. Sus encargos fueron numerosos, sobre todo cuadros religiosos para diversas iglesias y retratos de figuras preeminentes de la sociedad mexicana, con un estilo personal no desvinculado de los procesos artísticos que se desarrollaban en la metrópoli. Recordemos que Ciudad de México durante el XVIII vivió un momento de especial importancia cultural, también en el aspecto artístico, con la fundación de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos en 1784, de la que Alcíbar fue uno de sus miembros fundadores y en la que participó activamente hasta su muerte. A pesar de los relativos éxitos de sus enseñanzas, la Academia supuso la llegada a México de pintores formados y activos en Madrid, ­como Ginés Andrés de Aguirre, Cosme de Acuña, José Arias y ­Antonio González Velázquez, que sin duda enriquecieron los horizontes de los pintores de ultramar. Los dos retratos conservados en el Museo del Prado son característicos de una parte de la producción de Alcíbar, la retratística, y muestran la pretensión de elegancia y ostentación de sus pinceles". (Tomado de Aprende, del Museo del Prado en Madrid.)

  Santa Catalina de Alejandría. Hay que leer su leyenda para entender el por que se le representa con una rueda quebrada.

  San Francisco con los anagramas de los Cinco Señores. Jesús, María, José Joaquín y Ana.


  Nuestra Señora de la Luz, sin demonio. Algo de su historia, aquí.

Nuestra Señora del Refugio.

Señora Santa Ana.



Señor San Joaquín.


  Interesante pintura, arriba las Tres Personas o Santísima Trinidad, al centro la Virgen de San Juan de los Lagos, abajo, San Miguel y los otros seis arcángeles. También del pincel de Alcíbar.











  No te pierdas la visita a ese Museo, se localiza atrás de la parroquia casi frente al Teatro José Rosas Moreno.

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