sábado, 4 de agosto de 2012

1583, el año en el que no existieron 10 días en México.

Efectivamente, hubo una vez en México, cuando se llamaba Nueva España, en que se declararon inexistentes 10 días. La fecha elegida para ser desaparecida comenzaba al día siguiente de la festividad de San Francisco de Asís, es decir, el 5 de octubre de 1583 no existió en México, tampoco los días subsecuentes hasta acabalar 10; fue así como concluido el día 4 se amanecía en el 15, Nueva España se encontraba, por así decirlo acéfala pues el virrey recién había muerto el 29 de junio y la Audiencia era quién gobernaba o trataba de hacerlo pues la corrupción florecía y florecía, pero vamos por partes, nos estamos adentrando en un tema que me apasiona: el calendario. Y surge la primera complicación. ¿Fue en 1582 o en 1583 que se hizo el ajuste? Lo que vemos en la fotografía es la medalla que dejaba memoria del ajuste calendárico, del Anno Restitvto MDLXXXII. Notarás al anverso el perfil del papa Gregorio XIII, en el reverso un dragón. El dragón en este caso no está representando al demonio, como era la idea reinante, sino que era el símbolo heráldico del papa.

La razón por la cual se decidió anular diez días era una sola: la Semana Santa, más concretamente, la pascua de Resurrección, que no coincidía con las lunaciones ni con las entradas de las estaciones, el 21 de marzo, fecha que se estableció como el inicio de la Primavera, daba la pauta para establecer el Domingo de Resurrección el cual debía ser, por norma, el domingo siguiente a la luna llena después del Equinoccio de Primavera. De este modo se estaba reafirmando la importancia de los movimientos celestes en la cuenta del tiempo y en el establecimiento de las fechas precisas de las festividades. Ese desajuste entre el calendario y lo que los astros mostraban no era novedad, desde siglos antes se había notado pero no se le había dado la importancia que representaba, fue hasta la llegada de Ugo Boncompagni (Gregorio XIII) a la silla papal que decidió, luego de asesorarse con astrónomos y matemáticos, eliminar 10 días del calendario para hacer el ajuste necesario y hacer coincidir las fechas, de este modo cobraban sentido las coincidencias astrales con las del calendario litúrgico, cosa que era de lo más importante en la época. Si eres de los que dicen que eso a ti que te importa y en que te afecta, si ni crees en las cosas religiosas y, además sucedió hace mucho, pues te equivocas, te afecta tanto como en tus vacaciones, pues, es esta la razón por la cual la Semana Santa no tiene una fecha fija, sino que se mueve cada año, por cierto, para el próximo año será muy "temprano" que tengamos la Semana Santa, ya que iniciará el 24 de marzo. ¿Será esto a consecuencia del cambio de Era?

En esta extraordinaria litografía vemos al jesuita de origen alemán Chrstopher Clavius (1538-1612) cuyo nombre se castellaniza como Cristóbal Clavio; brillante astrónomo y matemático, fue el principal asesor de Gregorio XIII para determinar los ajustes al calendario reinante, el Juliano que fue establecido en el año 42. Este calendario, el Juliano, estaba basado en los estudios y observaciones hechas por el astrónomo griego Sosígenes de Alejandría, el cual ya marcaba la duración del año con 365 días. Además establecía la necesidad de día adicional para ajustar, cada cuatro años, el desfase de esas 6 horas que "sobraban" cada año, el bisiesto, efectivamente. Por qué se llama precisamente Bisiesto, quizá te preguntes, pues bien, para ello nos debemos de ir a un calendario aun más antiguo, el que precedía al Juliano, cuando las celebraciones, importantísimas en la antigua Roma, las marcaban los sacerdotes y año con año se anunciaban cuales serían esos días de celebración, era cuando existía un mes llamado Martii o Martias, eso que ahora conocemos como Marzo, solo que, el conteo de los días se hacía para atrás luego de días muy bien establecidos, de este modo se contaban 6 días atrás del inicio de Marzo para establecer un día adicional en febrero, de ese modo se ajustaba el calendario cada cuatro años, considerando 6 horas extras cada año x 4 = 1 día, el día bisiesto. El nombre original de ese día era, evidentemente, que en Latín: Bis Sexto Kalendas Martias y correspondía a lo que ahora es el 24 de febrero, de este modo había entonces 2 días 24 de febrero, razón por la cual se diferenciaba el uno del otro con el BIS, de allí surge el concepto del Bisiesto (Bis Sexto; seis días atrás de las calendas de marzo).

No se tú... a mi el tema calendárico me apasiona, así que metámonos en más honduras. Para ello hay que ver y, con tiempo y calma entender lo que la imagen representa. Es el año metónico, otra forma de interpretar el tiempo, de medirlo y de calendarizarlo. Metón de Atenas, luego de sus observaciones identificó que cada 19 años los calendarios solares y lunares coincidían, esto trajo por consecuencia un calendario más: el ático. Este tema es complicado, para obtener algunos datos más te sugiero leer:


Por cierto, estamos en Agosto de 2012, y en este mes tendremos una luna triste. Esta luna se interpreta como aquella segunda luna dentro del mismo mes (del calendario Gregoriano, el actual). Agosto 1 fue luna llena, lo será también el 31.

Pero mejor volvamos al tema central, el Calendario Gregoriano. Una vez debidamente asesorado el papa Gregorio XIII por Cristóbal Calvio y su ayudante, el español Pedro Chacón, emitió su bula en la que declaraba el ajuste al calendario y la inexistencia de diez días, esto sucedió (casualidades de la vida) el 24 de febrero, día en el que en la antigua Roma cada cuatro años se incluía el Bis Sextu, fue entonces que daba a conocer su Inter Gravissima, es decir, la bula en donde, cual palabra divina, se iniciaba una nueva cuenta del tiempo, corría el año de 1582. Quiero pensar que, al ser San Francisco de Asís el Santo Patrono de Italia, se estableció su festividad como el día en el que, una vez concluido, se eliminarían los días inexistentes. Aquí me remite a dos ideas, una, que Pedro Chacón murió en 1581, un año antes de la implementación del ajuste calendárico, por lo tanto, esos estudios para determinar la inexistencia de los diez días, no fue cosa de un mes ni de un año, sino de muchos años de estudio y análisis. La otra, que el concepto de los días inexistentes  eran bien conocidos en el México antiguo, ya que cada año había 5 días noetami, los días sin valor en los cuales los dioses determinaban si comenzaría o no un nuevo año, luego vendría la ceremonia del Fuego Nuevo y la vida continuaría por un año más...

El mundo Católico era gobernado por Gregorio XIII, el Imperio Español por Felipe II, en Nueva España un probo y en verdad noble español tenía a su cargo el virreino, el 5º de los sesenta y tantos virreyes que controlaron los intereses de España en México, don Lorenzo Suárez de Mendoza. Felipe II fidelísimo y devotísimo monarca apoyaba en todo lo que El Vaticano marcaba. El ajuste calendárico se hizo el 4 de octubre de 1582 en Italia, Francia, España y Portugal, los reinos más católicos de lo católico que había en el mundo. Felipe II emitiría su Pragmática de Aranjuez el 14 de mayo de 1583 en la que ordenaba que en los territorios de Ultramar se ajustara también el calendario, es así como en Nueva España se determina ajustar el calendario para el 4 de octubre de 1583, solo que, quién recibe la Pragmática, el Virrey Suárez de Mendoza, muere el 29 de junio de 1583, Nueva España se queda, de pronto, sin representante oficial de la Corona española, es gobernada por la Audiencia y correspondería notificar al pueblo (entiéndase españoles y criollos) la inexistencia de los días 5 al 14 de octubre de 1583 en Nueva España al Arzobispo de México, don Pedro Moya de Contreras. Seguramente el oficio divino del 4 de octubre de 1583 fue revestido de una impactante solemnidad y un temor a lo desconocido, al no saber que hacer ante un ajuste calendárico, al no saber que hacer ante unos días noetami, luego de que esa idea de la inexistencia había sido aniquilada por la propia Iglesia Católica, es decir, se recurría a la misma idea, pero con un concepto diferente.

1 comentario:

  1. Estimado Benjamín, me sorprende sobremanera los temas expuestos por Ud. y como en la historia oficial son completamente ignorados, siendo que muchos de ellos son la base de lo que somos, saludos desde San Luis Potosí, mención especial por el tema de Jaral de Berrios, excelente información.

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