martes, 17 de marzo de 2015

El aljibe del acueducto de Tembleque, en Otumba, Estado de México.

    Andábamos por el rumbo de Otumba, y, caminando por ahí, encontramos esta obra de ingeniería hidráulica que bien podemos catalogar como uno de los más grandes que en ese ramo se realizó en el México novohispano, se trata del aljibe a donde iban a dar las aguas del Acueducto conocido por el nombre de su constructor, el padre Tembleque. 

   Seguramente habrás notado que todas las palabras que tenemos en el idioma español que comienzan en "al" tienen origen árabe, eso es debido a que al quiere decir el, y como costumbre es en esa legua, a todo se le antepone ese artículo, al-guub es el nombre original que se deformó a la lengua que nosotros hablamos como aljibe; al-gubb quiere decir el-pozo. ¿has notado que muchas palabras que implican términos o elementos constructivos comienzan en "al"? Albañil, por ejemplo...

    "Fr. Francisco Tembleque, profeso de la Provincia de Castilla, digno de memoria, además de ser muy bueno y ejemplarísimo fraile, y haber trabajado mucho en doctrinar a los indios, por la insigne obra que hizo en un caño de agua que en diez y seis años trajo al pueblo de Otumpa, de diez leguas de allí y entre cerros y valles, y tajando peñas, con la cual el agua (cuya obra es maciza y perpetua) redimió toda aquella provincia de Otumpa que con gran penuria se sustentaba de babas de agua encenegada

    "Pasa esta agua por encima de tres puentes que el dicho fraile edificó en tres barrancas: la primera es de cuarenta y seis arcos, la segunda de trece, la tercera, que es solemnísima, más que la puente de Segovia, tiene setenta arcos en distancia de 3,178 tercias. El arco de en medio tiene de altura 128 tercias y de hueco 60. Detúvose en hacer esta puente cinco años, con trescientos o cuatrocientos oficiales y peones continuos

    "Todo este tiempo no tuvo fraile compañero en la choza que para su habitación hizo junto a la puente. Hízole compañía un gato pardo, grande y hermoso, que llevó del monasterio, el cual salía de noche a cazar al campo, y le traía a la celda los conejos y codornices y otras aves que tomaba. Tiene toda la obra del edificio y caño por donde va esta agua desde los manantiales y original donde se tomó hasta el pueblo y monasterio de Otumba, para donde se trujo 22,928 brazas, que tiene a siete tercias cada braza, que montan 160,496 tercias, que son más de quince leguas de distancia, por los muchos rodeos que trae.

    "Tres cosas son mucho de ponderar en este padre, en la obra susodicha. La primera, su buen ingenio y industria, con que hizo obra tan notable, segura y perfecta, sin haber aprendido en su vida este oficio. La segunda, su extremado ánimo, con buenos maestros apenas se atrevieran a hacer. La tercera su increíble perseverancia, con que pasó adelante y duró tantos años en la obra, teniendo muchas contradicciones para ella, ansí de seglares como de sus mismos frailes, que decían ser obra para consumir a los indios a aquella provincia con el trabajo della, y que al cabo no saldría con la empresa".

    "Poco se sabe de su vida, pero en el año de 1545 inicia la construcción de la obra hidráulica más ambiciosa e importante de América durante el siglo XVI, misma que conluiría en 1563; esta tiene una longitud de 38 kilómetros con 4 arquerías monumentales, de las cuales la más importante se localiza en Santiago Tepeyahualco, en el actual municipio de Zempoala, estado de Hidalgo. La construcción transportaba agua de las faldas del volcán Tecajete hasta la población de Otumba, actualmente en el Estado de México". (Wikipedia.)

    Me fui caminando por esa calle, pensando que encontraría vestigios de los arcos que componían el acueducto, quizá lo hice en dirección contraria, no lo sé, pero no encontré nada, fuera de lo que te comparto en estas fotografías y pienso que, quizá algún día pueda llegar hasta el rumbo de Zempoala para conocerlo, como también, quizá algún día llegue, en dirección contraria, hasta Los Arcos o El Sitio, el otro acueducto que, por rumbos de Tepotzotlán existe.



   Curioso fue ver muy cerca de donde pasaba el acueducto de Tembleque al llegar a su aljibe, un monumento que se le dedicó a Lázaro Cárdenas por haber introducido agua a Otumba, en el Estado de México.





   El acueducto visto desde el satélite, justo en el límite del Estado de Hidalgo, a la derecha; y el de México, a la izquierda.

Fuente:

1.- García Icazbalceta, Joaquín. Nueva colección de documentos para la Historia de México. Tomo II. Códice Franciscano. Informe de la Provincia del Santo Evangelio al visitador Lic. Juan de Ovando. Siglo XVI. Imprenta de Francisco Díaz de León. México, 1889. pp.31-32

1 comentario:

  1. Hola que tal leí este maravilloso tema y en efecto caminaste en otro sentido del albije hacia donde caminaste da vuelta a mano derecha en la primera calle y veras q esta pavimentada de cemento pero tres calles adelante veras indicios de este acueducto

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