miércoles, 11 de marzo de 2015

Los espacios degradados: una visita a la laguna de Zumpango, Estado de México.

   Esta imagen la pude hacer antes de que llegara la policía para decirme que esa era zona federal y que no esta permitido tomar fotos. Ni siquiera me percaté de cuando se estaban aproximando ya que estaba altamente sorprendido de haber llegado allí. Esa mole la había visto en distintas fotos de la época del porfiriato, y muy al estilo de ese entonces, se trata de algo monumental, es el punto en donde el el Gran Canal de Desagüe se sumerge, algo impresionante, y algo sumamente oloroso, me hubiera gustado hacer al menos un par de fotografías más pero no me fue posible, me hubiera gustado acercarme más pero eso era suicida, dado que justo en donde estaba parado a escasos centímetros comenzaba el desbarrancadero y allí abajo solo aguas de desecho (industriales y humanos) corren por miles de millones de litros.

    Cuando comencé a interesarme por saber más en torno a la desaparición de los lagos en el Valle de México, sitio en el que había 5 de ellos, fui de tumbo en tumbo, de sorpresa en sorpresa. Pensar que hubo la necesidad de secar enormes cuerpos de agua por la necedad de tener allí una ciudad me fue difícil de entender. Había uno llamado Xaltocan, el nombre me parece evocador, más aun porque lo aprendí en la década de los ochenta cuando leí Azteca, de Jennings, en el que el personaje principal era originario de la rivera de ese lago, quizá de la isla que había allí. Cuando vi esta imagen me fui en el tiempo...

    Pero cuando retiré el zoom, y vi el entorno del lago, con evidente y palpable contaminación de todo tipo, fue regresar abruptamente a nuestro tiempo actual y su problemática. El lago era de grandes dimensiones, no sé en medidas cuánto, pero dicen que llegaba hasta Teoloyucan, es decir, casi el doble de lo que actualmente tiene, eso hacia el lado poniente, pues al oriente el lago llegaba a donde es ahora el pueblo de Zumpango, que estaba en su rivera.

    Entramos al bordo del actual lago, al parecer lo dejarán, no la vaciarán, y más aun, el proyecto del nuevo aeropuerto incluye la recuperación de este manto acuífero que, a lo lejos se ve azul, como algún otro de los lago mexicanos, pero, estando en su orilla vemos que el azul es un espejismo pues la acumulación de deshechos industriales es tal, que las aguas son verdosas y espesas.

    Fui haciendo algunas tomas mientras circulábamos por ese bordo, al lado derecho vemos el terreno que alguna vez fue parte del lago, terreno que ahora está surcado por autopistas, que está siendo rellenado con lodos que extraen del drenaje profundo, es notorio el desnivel entre un lado y el otro del bordo, es decir, vemos cual era la profundidad que tuvo en su mejor momento el lago, y por mejor momento me refiero al 1300 aproximadamente, cuando se hicieron los primeros asentamientos humanos en la región.

    "Al Estado de México pertenece también el pueblo de Zumpango de la Laguna, situado en el Valle de México, al Norte, a ocho leguas de la capital de la República y a diez y seis de Toluca. Llámase de la Laguna, por tener cerca una bastante grande, la cual, aunque en tiempo de secas disminuye considerablemente, nunca llega a extinguirse; sacan de ella los zumpangueños grande utilidad con motivo de la pesca, de que se alimentan los seis barrios que componen la población.

    "Al lago de Zumpango entraban las avenidas del río de Pachuca. Este lago es más alto que el de Xaltocan y éste a su vez más que los de San Cristóbal y Texcoco. Cuando sube el de San Cristóbal se une con el de Xaltocan cuya agua es salobre y de un color rojizo bastante subido, no consiente vegetación en su seno y el pasto de las orillas es raquítico y malo, creciendo tan solo algunos tulares en la parte que baña un precioso manantial llamado "Ojo de Agua". A trechos crece la yerba interrumpida por manchas de eflorescencias salinas de tequesquite.

   "Xaltocan es el pueblo más árido y triste del Valle, un tinte de abandono y decadencia se revela desde luego y allí se puede observar el grado de miseria a que llegaron las poblaciones aztecas, cuyo abatimiento parece irremediable. Este pueblo fue uno de los que resistieron al conquistador Cortés que lo tomó por la fuerza. Han quedado allí ruinas miserables, chozas amontonadas en la isla, escombros  soledad. La iglesia misma parece abrumada con tanta desolación y próxima a desaparecer. Viven aquellos habitantes durante el invierno, de los productos de la caza de patos, chichicuilotes, agachonas, y en la estación de lluvias se mantienen con el pescado blanco, juiles, charales, mextlapiques y atepocates, que se encuentran por donde penetran al baso las aguas dulces; pero cuando se seca el lago y se agotan tan precarios medios de subsistencia, los infelices indígenas tienen que emigrar de tierra tan ingrata por tiempo determinado y mientras trabajan en otra parte para buscar el sustento.

   "El lago de Zumpango recibía antiguamente su caudal del río Cuautitlán reputado como el más importante del Valle, corriente que fue extraída por el tajo de Nochistongo, y desde entonces disminuyó la extensión del lago de llegaba hasta cerca del pueblo de Teoloyuca. Ya no existe el canal que formaba el desagüe directo del recipiente, de manera que ahora determinan las variaciones de la laguna las corrientes que recibe en la estación de lluvias.

   "En medio del lago hay una pequeña isla oblonga, llamada Zatlatelco, salitrosa, en tanto que los terrenos cercanos son bastante fértiles, las aguas son casi dulces y presentan apariencia de ser puras; los terrenos próximos están enlamados y son propios para la agricultura; los vecinos van sembrando el maíz a medida que las aguas van desapareciendo. La pesca no es tan importante en el lago por causa de la desecación anual del recipiente. En el pueblo usan el agua de los pozos, dulce si están en la parte alta y salitrosa si en la baja. El terreno se eleva considerablemente hacia el norte; entre las colinas y a unas dos y media leguas de distancia, se asienta el pueblo de Tequixquiac famoso desde que tomaron su nombre las nuevas obras del desagüe, el río lleva el nombre de ese mismo pueblo, es notable por tener un lecho más bajo que el recipiente de Zumpango, a ese río se han querido llevar las aguas todas del lago y en seguida al cauce del de Tula. La obra para el desagüe directo del Valle de México, después de costar mucho dinero quedó paralizada. Ese pueblo de Santiago Tequixquiac, próximo a Zumpango, está habitado también por individuos de la raza otomite, con su gobernador y alcaldes e iglesia parroquial. Los vecinos de Tequixquiac se dedican a la arriería, o al cultivo de la tierra, sembrando semillas, hortalizas y frutas.

    "A distancia de una legua de Zumpango, está el pueblecillo de Zitlaltepec, que antiguamente fue capital de la jurisdicción, de manera que llegó a dar su nombre a la laguna y fue administrado en lo religioso por la doctrina de Zumpango. Al norte de éste se encuentra el pueblo de San Andrés Xaltengo, de muy buen temperamento, cabecera de curato cuyos principales ramos son las frutas y los pulques, está situado en medio de la laguna que en tiempo de aguas lo circunda, al grado de necesitarse canoas para entrar; fue República de indios con su gobernador y alcaldes; la mucha humedad ha alejado al vecindario, así como la fetidez que en el Estío despide la laguna, quedando solamente los indígenas que son tan apegados a los lugares en que nacieron; sus terrenos son ciénegas y pantanos y para sembrar se ven precisados a arrendar tierras a otros pueblos. A una legua y  media al norte de Zumpango, se halla el pueblo de San Marcos Tiloncingo, de temperamento agradable, habitado por otomites, en cuyo idioma tenía que administrarlos el cura de Hueypoxtla". (1)

















 Esta es la maquinaria para la extracción de lodos del drenaje profundo.

Fuente:

1.- Rivera Cambas, Manuel. México pintoresco, artístico y monumental. Tomo III. Imprenta de la Reforma. México, 1883. pp. 100-102. 

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