domingo, 28 de diciembre de 2014

Félix Candela, el Metro, las estructuras, el paraboloide y la invasión de los espacios.

   "Félix Candela Outeriño (Madrid, 27 de enero de 1910 - Durham, Carolina del Norte, 7 de diciembre de 1997) fue un arquitecto de nacionalidad española y mexicana, famoso por la creación de estructuras basadas en el uso extensivo del paraboloide hiperbólico, popularmente conocido como cascarones". Esta es la introducción que Wikipedia hace en la biografía del arquitecto que creó la estación San Lázaro del Metro de la ciudad de México. La imagen que ahora vemos la tomé también de la misma fuente, casi en el mismo ángulo que tomé la siguiente en donde vemos como ha crecido la zona, como ha sido invadida y como una obra maestra del diseño arquitectónico se pierde entre autos, letreros, puestos del comercio ambulante y miles de personas que por ahí transitan.

   Del Metro hemos hablado varias veces en este Bable y hemos visto como se desarrolla la vida allí adentro. Sé muy bien que para quienes no vivimos en la ciudad el Metro lo disfrutamos grandemente, creo que muchos de los que viven en la ciudad y a diario se desplazan en él, más que disfrutarlo, lo padecen. Pero sea una cosa que la otra, es una verdadera bendición contar con un sistema de tal naturaleza y a tal precio. Pero, lo que nos interesa hoy es específicamente la estación San Lázaro, esa que se conecta con la TAPO, la terminal de autobuses de las rutas al sur y al sur-este de nuestro país. Y, en términos arquitectónicos, se trata de una estructura del tipo Paraboloide, pero, más específicamente un Paraboloide Hiperbólico.

   Volviendo a Wikipeida, la definición del paraboloide hiperbólico es el siguiente: "El paraboloide hiperbólico es una superficie doblemente reglada por lo que se puede construir a partir de rectas. Por su apariencia, también se lo denomina superficie de silla de montar".  El logotipo usado en esa estación, como tantos otros, fue creado por Lance Wyman, mismo creador de la imagen que sobrevive hasta nuestros días y que se ha vuelto como el inicio de la comunicación visual en nuestra época, el México68. Y ese logotipo de San Lázaro nos dice mucho pues por ahí se dice que estuvieron las Ataranzas, construidas por Hernán Cortés, luego un hospital, el de San Lázaro, después se convirtió en una de las estaciones de ferrocarril que había en la ciudad.

   "La imagen de la estación representa la locomotora de vapor. La antigua estación del Ferrocarril Interoceánico (después llamada Ferrocarriles Nacionales) edificada en 1878, de donde salían trenes de vía angosta que cubrían la ruta México-Puebla-Veracruz y llegaban hasta el Istmo de Tehuantepec, uniendo al Golfo de México con el Océano Pacífico, desde Coatzacoalcos hasta Salina Cruz. Actualmente en toda esa zona hay varios edificios y lugares públicos: el Palacio Legislativo de San Lázaro, el Palacio del Poder Judicial de la Federación, el Deportivo y Cuartel Policiaco Venustiano Carranza, Hospital General de Balbuena (Antigua Cruz Verde), la Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente (TAPO) y el Jardín Chiapas, así como una fábrica de parafina que contaba con su propia vía férrea de descarga que fue recientemente demolida". (Tomado de la página oficial del Metro.)

   El andar por la ciudad de México se vuelve una cátedra de muchas cosas, sea de historia que de antropología, que de arquitectura, como es el caso de lo que ahora estamos viendo. Para ver el paso del tiempo por el Metro, entra en este interesante enlace de El Universal.





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