sábado, 6 de diciembre de 2014

El Ex convento de Santo Domingo en México y lo que se pudo rescatar de él.

    La Orden de los Predicadores, los Dominicos, fueron los segundo en llegar a la Nueva España, lo harían luego de los Franciscanos, cosa que ocurrió en 1526, fueron doce los primeros frailes. Siempre me he preguntado si el número lo determinaron en base a la cosa bíblica, asociando la idea con los 12 Apóstoles, pues fueron también en ese número los primeros franciscanos en Nueva España; en el entendido de que habían llegado ya 3 franciscanos anteriormente, entre ellos uno de los que dejarían profunda huella en México: Fray Pedro de Gante. Por el lado de los Dominicos uno que no llegó en el grupo de los doce, sino que tomaría los hábitos estando ya en México dejaría también huella: Fray Bartolomé de las Casas.

   Pero no quiero revolver lo que los personajes de una y otra orden hicieron en México, aquí de lo que ahora se trata es de ver lo que sucedió con el Convento que los Predicadores levantaron en Nueva España y lo que ocurrió luego con el inmueble. Son ya varios artículos en los que hemos mencionado que el Templo de Santo Domingo, y más bien la Plaza que estaba frente a él era el punto de partida del Camino Real de Tierra Adentro, hemos visto también parte del interior de ese magnífico recinto. Lo que hoy nos ocupa es la parte del Convento que sobrevive, que es en verdad poco, pero igual nos deja ver lo espléndido que fue en sus momentos de gloria.

   "Con tal suntuosidad y tan grandes gastos se construyó el monasterio de Santo Domingo, que la corte se llamó sobre ello la atención del emperador y la reina. En una cédula fechada en Medina de Campo a 19 de diciembre de 1531, advierte en ella al prior, frailes y convento del monasterio de Santo Domingo en México, que se mida en lo sucesivo para gastar en la obra y hacer trabajar en ella a los naturales." (1)

  Y ocurrió aquí lo mismo que sucedió en otros tantos conventos de la ciudad de México, que llevando al pie de la letra lo dictado por las Leyes de Reforma, luego de la exclaustración y la casi extinción de la orden en México, se procedió a la demolición del recinto, de esa que llamaban "la casa", creando allí lo que se ha catalogado como la calle más absurda que hay en la ciudad, pues no va a ningún lado y no viene de ninguna parte, la Leandro Valle, que es justo la que vemos en esta toma.

   Particular saña hubo con los Domincos y Franciscanos cuando sus propiedades salieron en remate, luego de haber destruido las construcciones y fueron vendidas como terrenos, lotificados para hacer más fácil su venta. La litografia nos deja ver lo ocurrido luego de 1867, una vez reinstaurada la República, con Juárez a la cabeza. Eso que vemos en demolición es ahora la calle mencionada, y era allí en donde se encontraba el acceso al claustro. Leo en La Jornada una entrevista a Eugenio Torres Torres, director del Instituto Dominicano de Investigaciones Históricas:

   "Santo Domingo fue la primera casa fundada en América por la orden de los predicadores, conocidos como dominicos, por su fundador, santo Domingo de Guzmán. De ahí partieron, afirmó, los primeros frailes que se encontraron con el mundo mesoamericano y con el tiempo llegarían a conocer, sobre todo, la zona de la Mixteca alta de Oaxaca, pero también en numerosos asentamientos en Puebla, Zacatecas, Morelos y estado de México. El convento de la capital, indicó, fue cabeza de la provincia de Santiago en México, es decir, “fue el lugar de formación de la mayoría de los frailes dominicos que trabajaron con los indígenas, y también casa de destacados teólogos, filósofos, inquisidores y lingüistas, en particular los que dominaron las lenguas zapoteca y mixteca, además de grandes boticarios y artistas”. Fundado en 1528, apenas dos años después de la llegada de los dominicos a la ciudad de México, el convento inició una segunda etapa de construcción a mediados del siglo XVII, que se destacó por la belleza de su arquitectura y la riqueza de sus pinturas murales. (2)

   No sé si este arco es solo de soporte al templo o era parte de una capilla que daba acceso al convento, pero así parece. Continúa la entrevista: " la casa de Santo Domingo de México se formaron “algunos de los más importantes maestros en teología que también impartirían cátedra en la Pontificia y Real Universidad de México, por lo que tenemos un convento convertido en un verdadero centro del saber, y no sólo en un espacio de oración”. También fue casa de inquisidores, confesores de virreyes y sede de una de las cofradías más importantes “como la del Rosario de la ciudad de México, con un importante papel social y económico, pues funcionó como ayuda para viudas, jóvenes sin dote y para protección de huérfanos”.

   "Entre sus muros, indicó, fueron educados importantes evangelizadores y frailes, entre ellos fray Servando Teresa de Mier; destacados lingüistas, como fray Benito Hernández, autor de la doctrina cristiana en lengua zapoteca, y Fray Juan de Córdova, lingüista zapoteco, entre muchos otros, además de que “destacados artistas también recurrieron a sus claustros, como fray Alonso Lope de Herrera, El Divino”, considerado uno de los más grandes pintores del periodo novohispano, por la fuerza y calidad de su dibujo y la brillantez del colorido en sus obras. El convento, afirmó, también fue reconocido como parte de la historia del país, “no sólo en el periodo colonial, también en el México independiente, pues durante la presidencia de Guadalupe Victoria fue denominado Convento Nacional de Santo Domingo de México”. (2)

   "El 12 de enero de 1861 se exclaustró a la comunidad, a la que le fueron incautados sus bienes. La casa de Santo Domingo de México, señala el texto, “tras la salida de los frailes fue saqueada casi inmediatamente, siendo confiscada su biblioteca y dispersado su archivo. La capilla del Rosario, célebre por su belleza, fue derruida para dar paso a una calle abierta únicamente para separar el templo del convento, y que a decir de los que tratan de estas materias, fue la más inútil de la ciudad”. (2)

   Luego de su destrucción y saqueo, el sito permaneció abandonado por un tiempo, se convertiría luego en vecindad. Durante la presidencia de Carlos Salinas fue ofrecido a la UNESCO para establecer allí la sede Latinoamericana de la institución, cosa que no ocurrió, en diciembre de 1995 fue inaugurado el recinto ya remodelado como sede de la Biblioteca Nacional de la Educación. Diez años luego pasa a formar parte del patrimonio del SNTE y desmantelada la Biblioteca. En la actualidad funciona como Centro Cultural del México Contemporáneo.

   "El Centro Cultural del México Contemporáneo (CCMC) es un espacio para el arte, el conocimiento y la educación. La creación del CCMC obedece a la necesidad de reunir las expresiones artísticas y los avances educativos de nuestro tiempo. Las actividades de este espacio se iniciaron en enero de 2006. Desde entonces, se ha mantenido una línea de comunicación con el público a través de exposiciones, conferencias, seminarios y conciertos que ofrecen no sólo acceso al placer estético, sino también a la reflexión y a las ideas críticas". (Tomado de Guía del Centro Histórico.)

    En la actualidad hay algunas salas de exposición en el recinto, sigue siendo parte del Sindicato de Maestros según se ve en este vitral dentro del ojo de buey, y lo que vi allí fue un estupendo trabajo de restauración que combina la línea moderna, minimalista con lo poco que se pudo rescatar del inmueble original, no encontré lo datos de los arquitectos restauradores, es, sin lugar a dudas un estupendo trabajo de rescate.
















   Portada  del  convento de Santo Domingo  en la ciudad de Méjico,   donde vivió y murió fray Cristóbal de la Cruz, hoy convertido en casa de vecindad,  número 20 de la calle de Leandro Valle. (Fotografía y texto tomado de Cervantes Virtual.)




Fuentes:

1.- Riva Palacio, Vicente. México a través de los siglos. Tomo V. Editorial Cumbre. México, 1986.p.62

2.- Poy Solano, Laura. El ex convento de Santo Domingo aún utilizado como salón de fiestas. Artículo en La Jornada. 28 de enero de 2008.

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