miércoles, 24 de diciembre de 2014

Templos y capillas del México Viejo, el caso de Churubusco. Parte 28

    Llegamos a un punto que considero neugálgico en el sentido de entendimiento. En este conteo que va ya en su parte 28 y su templo número 353, incluiré un texto extraordinario que, luego de tanto buscar, dí con él dentro de todo el concepto de capillas que he consultado en la red. Al leer esta parte relacionada a la isla de Huitzilopochco, muchas de las ideas que hemos ido trazando en los artículos previos se asientan pues, siendo ésta una relación de ese pueblo levantada en 1569, nos deja ver como aun no se daba un mestizaje total y cómo se desarrollaba la vida cotidiana y cómo influía en ella la idea religiosa sembrada por los evangelizadores. Este mapa es por demás revelador pues nos ubica a la perfección en esa zona que, en la actualidad, está totalmente urbanizada. En verde aparece la Calzada de Iztapalapa, esa que conocemos hoy por Tlalpan, vemos la intercesión hacia el oriente, justo en el punto en donde estaba la enigmática Ermita, que diera nombre a la estación del Metro. Hacia el oriente aparece otra isla, la de Mexicalzingo, para llegar a su destino: Iztapalapa. La Calzada desembocaba casi en la isla de Huitzilopochco, de donde partía un camino hacia el poniente que iba a dar a Coyoacan. (La imagen la tomé de Wikipedia, para verla completa, entra aquí.)

    Huitzilopochco nos remite a Huitzilopochtli, "fue la principal deidad de los mexicas. También fue conocido como Ilhuicatl Xoxouhqui y ha sido asociado con el sol. A la llegada de los españoles a Mesoamérica, era la deidad más adorada en el Altiplano Central por imposición de los mexicas. Los conquistadores lo llamaron Huichilobos (el topónimo Churubusco deriva de Huītzilōpōchco)". (Tomado de Wikipedia.)

    "Asentado en la ribera Sur del Lago de Texcoco, cuyos orígenes datan aproximadamente desde el año 1,065 A.C.. Éste lugar fue el sitio en dónde se ubicaba un tianguis (mercado) muy conocido entre los antiguos habitantes de la zona gracias a las mercancías que los antiguos comerciantes aztecas llevaban (tanto productos locales como de otras regiones) de paso entre éste punto y la ciudad de México-Tenochtitlán, a través de la antigua Calzada de Tlalpan o en canoas cruzando el antiguo lago. Posterior a la conquista, ya en el siglo XVI, hacia el año de 1524 la orden de los dieguinos, rama de la orden franciscana y una de las primeras en establecerse en el virreinato, fueron los que levantaron su convento en este lugar, fundándolo bajo la advocación de Nuestra Señora de los Ángeles y conocido desde entonces como Convento de Nuestra Señora de los Ángeles de Churubusco; en cuanto al poblado el nombre de San Diego Churubusco se debió como resultado de que la orden religiosa estableciera dicho convento. Durante todo el periodo colonial el convento sufrió varias remodelaciones y ampliaciones gracias a los donativos otorgados a la orden, así como a la renta que ésta poseía, logrando que se pudiesen expandir los espacios exteriores (huerta, capilla) así como las habitaciones del edificio, el cual fue decorado con hermosas talaveras y pinturas en los claustros interiores y en la capilla, enriqueciendo así el patrimonio tanto arquitectónico como artístico". (Tomado de Wikipedia.)

353.- Templo de San Diego, del Convento de Nuestra Señora de los Ángeles. Según lo acabamos de ver, fue fundado por los franciscanos, dieguinos. "El origen de la Orden de San Diego lo encontramos en las reformas que impulsó San Pedro de Alcántara, bajo la advocación de San Diego de Alcalá. De ahí el nombre de dieguinos. De España, los dieguinos pasaron al nuevo continente. Después de una estancia en San Cosme, entre 1576 y 1587, se les otorgó un establecimiento, en éste último año, que consistía en una pequeña iglesia y una casa en el poblado de San Mateo de Churubusco. Casi un siglo después, en 1676, esta iglesia se reedificó y el convento se agrandó hasta el aspecto actual. Los establecimientos mendicantes dieguinos sumaron 16 conventos que formaron la Provincia de San Diego de México, erigida como tal en el año de 1602". (Tomado de México Desconocido.)

354.- Templo de San Mateo Churubusco.- Los franciscanos dieguinos llegaron a Churubusco, según lo acabamos de ver, entre 1576 y 1587, la relación que tenemos, levantada en el templo de San Mateo, fue elaborada en 1569, años antes de que los frailes llegaran sin embargo, el cura encargado entonces da fe de la presencia de franciscanos y de dominicos por esa zona, en la que levantaron capillas, incluso dicen que una de ellas fue por fray Pedro de Gante, sin lugar a dudas estamos ante un documento que nos ayudará en mucho a entender el interesante tema de la introducción del culto Católico en México y, sobre todo, al desarrollo de la construcción de templos, capillas y ermitas.

   "En el pueblo de Huitzilopuchco, que por otro nombre se dice Sant Mateo, en veinte y tres de Noviembre del año de mill e quinientos y sesenta y nueve, yo Lic. Hernando Ortíz, cura del dicho pueblo, recibí una carta de Vra. Rma. Sria, por la cual me mandaba, en virtud de santa obediencia que dentro de veinte días enviase lista y memorial de las cosas que en la carta de Vra. Sria. de yuso irán referidas, con relación cierta y verdadera, y con juramento que Vra. Rma. Sria, me mandó hacer en forma que bien y fielmente y con todo secreto hiciese lo que así me mandaba hacer; y en cumplimiento dello, juro a las órdenes de Sant Pedro poniendo la mano en mi pecho, de hacer lo que  por Vra. Sria, Rma. me es mandado, y todo lo que de yuso va escripto es cierto y verdadero, y por mi se puso la diligencia posible y necesaria para saber verdad y ninguna cosa he ocultado ni encubierto acerca de ello.

   "Y respondiendo a las cosas que en la dicha carta venían referidas, primeramente digo que este pueblo de Huitzilopuchco está legua y media de la ciudad de México hacia la parte sur: es cabecera, y es un pueblecito pequeño: tiene tres estancias subjetas a sí, y en las dos dellas hay dos iglesias acabadas, la una está a media legua de la dicha cabecera, y la otra un cuarto de legua, y aun no, y la otra dos tiros de piedra. Tiene todo el dicho pueblo de indios tributarios cuatrocientos y tantos. Hay de confesiones varones de catorce años arriba y mujeres de doce arriba, quinientos y cincuenta personas, poco más o menos. Tiene el dicho pueblo once barrios; es de gente rica: viven unos de ir con sus caballos a pueblos donde hay fruta, y comprarla allí para venderla en la ciudad: otros viven de hacer sal; otros de hacer canastas y cestos: otros de ser pescadores: otros de hacer loza que entre ellos usa: otros tienen otras granjerías de cosas mínimas y de poca cuantía, como es tequixquite y huevos, etc." (Imagen de La Crónica, te recomiendo leer su artículo.)

    "Todos los susodichos indios han admitido la doctrina crisitana y están en el gremio de la Santa Madre Iglesia por la fe que con buenas entrañas han recibido, entre los cuales no hay más lengua, que esta la mexicana, lengua común y muy usada entre casi todos los naturales de estos reinos: a los cuales dichos indios estoy obligado a administrar los santos sacramentos y a decirles misa los sábados, domingos y fiestas del año. Dan de salario doscientos pesos de oro común, y de comer los días que tengo dicho, que son cuando les digo misa.

   "Las justicias que hay en dicho pueblo son un corregidor que de cuando en cuando los visita, y sus alcaldes y alguaciles que cada año eligen. Hay en el dicho pueblo solo un gobernador y hasta cuarenta principales, y esto se gobierna a mi parecer auqneu por ser los dichos indios dados demasiadamente al vino, y no tener aquellos diligencia, que es menester para las cosas que tocan a su conciencia, hay muchos defectos, y el más principal que yo hallo es que como son tratantes, unos por ir a la ciudad a vender su fruta y los demás y otros por ir a tratar a otros pueblos, dejando venir a los divinos oficios los domingos y fiestas, y dejan por lo temporal lo eterno; y mas que en el dicho pueblos e celebran en el año siete o ocho fiestas, y para las dichas fiestas allá entre ellos hacen derramas , y en son de decir que quieren regocijar las fiestas, ofenden a Nuestro señor con embriagueces, glotonerías y robos. Para evitar todo esto he puesto la diligencia posible, e para lo primero les he mandado, so pena de ser bien castigados, no salgan los que están en el pueblo a sus contratos los domingos y fiestas de guardar, hasta haber oido misa, y no basta ni aprovecha: para lo segundo he querido poner remedio, el cual ha sido quitar tanto regocijo, y que en las fiestas que ellos celebran, la celebración sea una misa cantada y sermón y que lo demás se deje, porque crecen las derramas. A esto me responden y dicen que ellos quieren gastar sus haciendas en las semejantes fiestas, y comer y holgarse; y si esto no se hace, se tienen por afrentados de otro que de fuera vienen a la celebración de la fiesta: mas me responde, que si les quitan las fiestas y los regocijos en ellas, los entibiarán en la fe, por se esta costumbre dellos muy antigua".

   "Item. mas el orden que tengo en administrar los santos sacramentos a los dichos indios, es hacerles enseñar todos los días que voy a decirle misa y las cuaresmas, las oraciones en su lengua, los artículos, y para que mejor los entiendan muchas preguntas explícitas y claras, los mandamientos de la ley de Dios y los de la Iglesia, las obras de misericordia, los pecados mortales, los enemigos del ánima, el Ave María, Pater noster, Credo y Salve, los misterios del Rosario de Nuestra Señora, la confesión y todo lo demás que nuestra Madre Iglesia nos enseña. Hágolos llamar y nombrar a todos, uno a uno, por copia, los días de guardar, para ver los que faltan o los que no. También la cuaresma se hace memoria de todos los barrios y de las personas de cada casa, capaces de confesión: tengo especial cuidado de que pongan por memoria los confesados y los qu eno se confesaron, para hacer a su tiempo la diligencia y castigo que conviene. Lo primero que pregunto al penitente es el Credo, y si desto me da cuenta lo confieso, y si no, hasta que lo sepa, aunque pocos hay que no me dan cuenta de buena de las oraciones. No tniego el santo Sacramento de la Eucaristía al que lo piede y me parece que tiene alguna discreción; y no habiendo muy bastante impedimento, voy a las casas de los enfermos, y allí los confieso, y si tienen necesidad de Sacramentos de la Extrema Unción, allí se las doy, porque por ventura trayéndolo a la iglesia no muera en el camino: no les doy el Sacramento de la Eucaristía en sus casas, sino es en alguna de algún principal , sino hágolos traer a la iglesia, por no ser las dichas casas lugares decentes donde se pueda dar el tal Sacramento".

   "Las iglesias que hay en el dicho pueblo y sus estancias son dos acabadas: la una es de la Asumpción de Nuestra Señora, y la otra de San Juan Evangelista. Hay una ermita de la Vera Cruz, y la iglesia de Sant Mateo, que es la cabeera, está comenzada a hacer. Edificaron la iglesia de Nuestra Señora habrá treinta y cinco años unos frailes franciscos, Fr. Toribio, que de aquí fue guardián, Fr. Luis y Fr. Pedro de Gante, a costa de unos indios ricos mercaderes que en tonces había en la dicha estancia. Edificaron la iglesia de Sant Joan frailes dominicos, entre los cuales fue Dr. Domingo de la Anunicación, que agora es prior en el convento de Santo Domingo de México, a vosta de los indios del dicho pueblo.

   "La iglesia de Sant Matheo y la emita de la Cruz se edificaron con licencia de Vra. Sria. En la iglesia de Sant Matheo hay un capellán muy pobre que dejó un cacique gobernador que era del dicho pueblo para que el cura que de allí fuese estuviese obligado a decirle veinte y cuatro misas en cada un año: danle al sacerdote cuarenta hanegas de maiz. Hay en la iglesia de Santa María una cofradía de Nuestra Señora, en que todos los cófrades están obligados a oír misa cada sábado, y acudir con cera a la dicha iglesia, de tal suerte que nunca falta. En cuanto a lo que toca a mi persona, digo que yo soy natural de la ciudad de México, donde nací y me crie, y soy graduado de licenciado en artes y bachiller en teulogía: soy sacerdote un año ha y tres meses: ordenándome Vra. Rma. Sria. de corona y grados, epístola y misa; de evangelio me ordenó con licencia de V.S. el obispo de Xalisco D. Fr. Pedro de Ayala, cujus anima requiescat in pace, como consta por los títulos de las dichas mis ordenes, de que hago presentación: y esto es lo que sé de todo lo por V.S. referido, y es la verdad, y no hay otra cosa de que yo pueda dar relacióna Vra. Rma. Sria., cuya Illma. y Rma. persona Nuestro Señor por muy largos tiempos guarde y prospere en su santo servicio. En este pueblo de Huitzilopuchco veinte y cuatro de Diciembre de mill e quinientos y sesenta y nueve años. El Lic. Hernando Ortiz.

   Interesante en verdad, la descripción que hace el cura, que era joven, 27 años, del pueblo de Huitzilopuchco. En lo tocante al tema que más nos interesa, menciona varios recintos, uno de ellos lo tenemos bien identificado con el número 401 que es el de San Mateo Huitzilopuchco. Habla de una capilla ya acabada, la de la Asunción, de la que, dice, lleva 35 años de haberse construido, es decir, se refiere al año de 1535 y menciona que fueron los "franciscos" quienes la levantaron, en franca referencia al espacio que se transformara luego como Convento Dieguino. Habla de una iglesia de San Juan Evangelista que no logro identificar, ala cual le estoy asignando el número 355, seguramente ya está perdida. Y habla de una Ermita de la Santa Vera Cruz, que le doy el número 356. Quizá esa emita fue lo que sobrevivió hasta finales del siglo XIX en el punto en donde cruzaba la Calzada de Tlalpan con la Calzada de Mexicalzingo, pero, de ser así, esa ya corresponde a la Delegación Iztapalapa que veremos en su oportunidad.

357.- Capilla de la Santísima Trinidad. Según el mapa que publica Arqueología Mexicana en su número 129 (2), frente a la Asunción Churubusco, el asentamiento franciscano, había, en tierra firme del lado de Coyoacán, un pueblo que, por su ubicación era el enlace con la isla y la tierra firme, este se llamaba La Santísima Trinidad, seguramente tenía un nombre náhua pero no sé cuál era. La calle por donde estaba era la de Coroco, entre General Anaya y División del Norte. Colonia San Diego.

358.- Capilla de San Miguel. En ese mapa que refiero, también se menciona, un poco más al sur de la Santísima Trinidad y al oeste de San Mateo, el barrio de San Miguel, allí no existe ninguna capilla, pero si las calles que llevan el nombre del arcángel.

359.- Capilla de San Lucas.- Barrio a corta distancia al poniente de la isla de Huitzilopochco, en lo que era la tierra firme de Coyoacan. Refieren que esta capilla está muy intervenida.

360.- Capilla del Ojo de Acuecuesco. En este sitio había un manantial de agua dulce, el cual surtía, a través de un acueducto a Tenchtitlán. "La obra del acueducto comenzó con aquella actividad de los reyes aztecas, y en menos de ocho días fueron concluidos los trabajos de una extensión de más de dos leguas; el agua entró a México por los barrios que hoy son de San Antonio y San Pablo, y llegó, según dice la leyenda, hasta Tlatelolco y fue recibida personalmente por el rey en la ciudad con el fastuoso y sanguinario ceremonial de aquel tiempo, tributado a Chalchihutlique, la gran diosa de las aguas". (3)

Mapa de Alzate de la Diócesis de Churubusco en el Arzobispado de México en 1767. Y es allí que identificamos un sitio más un pueblo, aparentemente desaparecido en la actualidad pero que entonces Alzate lo ubica "a medio quarto" de legua, es decir, muy próximo, en dirección poniente, San Juan Teocolhuacan, seguramente se refiere al San Juan Evangelista que el padre Hernando Ortiz marca en su informe y al que le he dado el número 355.

Fuentes:

1.- Descripción del Arzobispado de México. Hecha en 1570. Imprenta de José Joaquín Terrazas e Hijas. México, 1897. pp.224-227

2.-Mapa del area nuclear de Coyoacán en el siglo XVI.  Revista Arqueología Mexicana.Vol. XXII. Num.129. pp,64-65

3.- Orozco y Berra, Manuel. Memoria para la carta biográfica del valle de México. Imprenta de A. Boix. México, 1864. p.32

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